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Durante este sábado, decena de miles de franceses salieron a las calles de su país para protestar contra la nueva Ley de Seguridad Global que está impulsando el Gobierno de Emmanuel Macron. En la cual se especifica la limitación de difundir imágenes en las que se vea agentes policiales actuando.

Quien ose a saltarse estas restricciones podría pagar con hasta un año de prisión y 45.000 euros de multa, si es que se demuestra que estas imágenes se han publicado con afán de dañar a los policías o gendarmes. Lo que ha sido cuestionado de amenazar la libertad de expresión y Derechos Humanos.

Pero ello no es todo. Además, durante esta semana se difundió una grabación en donde se demuestra la violenta detención de tres policías blancos contra el productor musical Michel Zecler de piel negra luego de haber sido detenido por no portar su mascarilla.

La defensa de Zecler presentó en su defensa a la Fiscalía la grabación en donde los agentes policiales los golpeaban y, según el mismo musico, lo trataban de “sucio negro”.

Ambos hechos han convulsionado el ambiente a tal punto que los manifestantes han cifrado en más de medio millón de personas en las calles y la policía ha cifrado en 37 los agentes heridos en las manifestaciones. Siendo la quema del banco nacional en la Plaza de la Bastilla una de las postales más representativas del actual pasar de Macron y la policía.

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INTERNACIONAL

Apuntes sobre el conflicto China/EE.UU: ¿Ruptura del equilibrio capitalista?

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Por Célula 26 de julio, Trabajadoras y Trabajadores al Poder.

La crisis integral del capitalismo que asistimos, ha abierto un periodo revolucionario. El capitalismo actualmente es un fenómeno global, por tanto, la crisis ha provocado la ruptura del equilibrio y la decadencia del sistema a escala mundial, sin embargo, Trotsky nos señala que el equilibrio capitalista es un fenómeno complicado; el régimen capitalista construye ese equilibrio, lo rompe, lo reconstruye y lo rompe otra vez, ensanchando, de paso, los límites de su dominio. En síntesis, el capitalismo posee entonces un equilibrio dinámico, el cual está siempre en proceso de ruptura o restauración. Al mismo tiempo, señala que semejante equilibrio posee gran fuerza de resistencia; la prueba mejor que tenemos de ella es que aún existe el mundo capitalista hasta ahora.

La ruptura de este equilibrio se expresa en la esfera económica, en crisis y booms. En la esfera de las relaciones entre clases, la ruptura del equilibrio consiste en huelgas, en lock-outs, en lucha revolucionaria. En la esfera de las relaciones entre estados, la ruptura del equilibrio es la guerra, o bien, más solapadamente, la guerra de las tarifas aduaneras, la guerra económica o bloqueo.

Por esta razón es relevante preguntarnos ¿Hay tendencias hacia la estabilización del equilibrio capitalista en el mundo? ¿Hay tendencias a romperse dicho equilibrio?

Hoy día es indudable la imposibilidad de las facciones hegemónicas de la burguesía mundial de resolver el problema de la acumulación y revertir la debacle capitalista iniciada con la crisis financiera del 2008 y ha perdido toda iniciativa estratégica para enfrentar el escenario de recesión económica agudizado por la pandemia. Esta situación ha provocado un recrudecimiento de la ofensiva del capital sobre las masas trabajadoras y el medio ambiente profundizando la pauperización de las condiciones de vida a escala mundial, un escenario de mayor confrontación entre clases sociales que ha traído aparejada una ola de rebeliones populares y la disputa entre las diferentes facciones de la burguesía, en este marco, NO encontramos tendencias claras hacia la estabilización.

Por otra parte, las tendencias hacia la ruptura del equilibrio capitalista se desarrollan de forma cada vez más agresiva. Una de las que ha adquirido centralidad producto de la profundización de la crisis estos meses es la disputa Inter burguesa y la tendencia a la guerra imperialista propias de un periodo de crisis, guerras y revoluciones como el que asistimos, que ha actuado como un factor determinante en el reagrupamiento a nivel mundial entre las distintas facciones de la burguesía.

Una de las formas en que se manifiestan estas contradicciones a escala mundial es mediante la fisonomía que van adquiriendo determinados estados y los diversos reagrupamientos que surgen frente a la crisis, uno de los elementos que ha estado a la orden del día, son las eventuales disputas entre el régimen Chino y los Estados Unidos, disputa que se ha acentuado a pesar de la fuerte dependencia existente entre ambas economías, disputas que se han ido expresando en la denominada “guerra comercial”, como también en la disputa por las materias primas, recursos energéticos, rutas de comercio y también en el ámbito del desarrollo de la ciencia y la tecnología (creación vacuna contra el covid19, carrera espacial, etc.)

Para comprender las contradicciones de la actual coyuntura es necesario mirar un poco la historia reciente del país asiático. Tras décadas de restauración capitalista, a partir del año 2000 China logra finalizar en gran medida la reestructuración de la vieja fisonomía industrial correspondiente a la era Socialista desmantelando sus costosos salarios, pensiones y otros beneficios sociales que habían mantenido algunos sectores urbanos, catapultando masivamente las ganancias de todas las ramas de la economía y transformando en grandes conglomerados las anteriores empresas existentes, produciendo un crecimiento exponencial de las industrias de las provincias costeras del sur. La centralidad durante esos años estuvo dada fundamentalmente en la producción hacia el mercado internacional de exportaciones, catapultado por un importante flujo migratorio del campo hacia dichas zonas (con altos niveles de superexplotación). Sin embargo, esta etapa se verá afectada con la crisis económica del 2008, que tendrá repercusiones concretas en China el año 2009 con la disminución de la demanda de los países de altos ingresos provocando en los centros de exportación chinos, la quiebra y el cierre masivo de fábricas. Frente a esta situación la burguesía y el régimen chino responderán con importantes estímulos de capital centrados principalmente en proyectos de infraestructura que permitirán una breve recuperación de la rentabilidad, sin embargo, las consecuencias de la crisis y la recuperación limitada de las antiguas industrias de exportación se traducirá en el cierre, reubicación o consolidación de sus fábricas en lugares como el delta del río Pearl. Durante este proceso se dará un importante empuje a la mecanización donde importantes textiles que venían siendo reemplazadas gradualmente por productos electrónicos de consumo de gama baja posterior a la crisis serán reemplazados rápidamente por productos de alta gama provocando un aumento sustancial de la composición orgánica de capital y una competencia más férrea con las empresas estadounidense[1].

Durante el periodo previo a la crisis financiera del 2008, las empresas de Estados Unidos habían venido subcontratando a China la producción de baja gama, frente a los costos crecientes en otras partes del Este de Asia[2], este fenómeno significo que China traspasará enormes proporciones de plusvalor a la cadena de valor del monopolio estadounidense, pero a su vez forjo una pujante burguesía en el país asiático que posterior a la crisis invirtió significativamente en infraestructura de producción de alta gama que ha generado fricciones con EEUU, un caso simbólico es la producción de tecnología del 5G, los productos electrónicos de la empresa  Huawei y las múltiples limitaciones que EEUU ha puesto en marcha contra las empresas China.

Este escenario ha provocado un aumento de las hostilidades entre ambos países, de esta forma bajo el liderazgo de Xi Jinping y el Partido Comunista en esta etapa China ha emprendido una política de competencia Capitalista cada vez más agresiva, con el impulso de proyectos como la ruta de la seda y la materialización de un acuerdo para construir la mayor asociación comercial del mundo (30% PIB mundial) con 15 países de Asia y Oceanía[3], proceso que ha ido acompañado de  la modernización de la tecnología militar y un mayor control de sus fronteras.

Mientras que Estado Unidos desde que el país asiático pasó a ser competidor directo, los diferentes presidentes, fundamentalmente desde el periodo de Obama en adelante, se ha venido produciendo un giro de la intervención en Medio Oriente para destinar recursos económicos, políticos y militares fundamentalmente hacia Asia Pacifico buscando aislar mediante el Tratado Transpacífico a China. Trump será continuador de este fenómeno y quien profundizará a partir del 2018 la guerra comercial contra la renovada infraestructura tecnológica china y llevará a cabo junto a sus aliados (Australia, Corea del sur, Japón y Vietnam) una campaña de aislamiento de China y militarización del mar Meridional.

En esta línea, si bien el presidente recién asumido John Biden han anunciado un giro en la política exterior de EEUU, que podemos ver en el retorno al acuerdo climático de Paris y a la OMS, deberá lidiar con los 74 millones de votantes de Trump de los cuales según una encuesta de Washington Post 7 de cada 10 cree que hubo fraude en las elecciones y mantiene una postura férrea contra China, y enfrentar al gigante asiático que pese a la guerra comercial, logro aumentar el superávit comercial alcanzando los US$ 316.910 millones en  2020, lo que representa un salto del 14,9% en relación al superávit de 2017, el año en que Trump asumió.

Por esta razón, todo indica que las hostilidades seguirán escalando, como consecuencia de la crisis, por lo tanto, no se producirá levantamiento de los aranceles ni tampoco las sanciones aplicadas a las empresas del gigante asiático, ni se cesara la guerra tecnológica así lo reafirmó el Secretario de Estado Antony Blinken, quien señalo que mantendrá la postura de fortaleza contra China.

En el caso de China, la situación no está exenta de contradicciones, el aumento de la composición orgánica del capital, ha provocado que a partir del 2015 China asista una clara disminución de la tasa de inversión en activos fijos en general y en la manufactura, cuestión que se ha visto profundizada por la pandemia y la eventual recesión económica a nivel mundial.

Podemos concluir que la guerra comercial que asistimos, en gran medida es el resultado de la superación de China en su posición económica, y, aunque hoy la dependencia del capital extranjero sigue siendo necesario, no es fundamental, y en medio de una profunda crisis económica estas dos partes de la clase capitalista global competirán y las fricciones se seguirán deteriorando hasta un grado de hostilidad hasta ahora nunca antes vistos, avivando el inevitable regreso a la confrontación y la guerra como continuación de la política que tendrá repercusiones graves en el comercio mundial y en particular en nuestro país. En consecuencia, la tendencia a la guerra imperialista se seguirá desarrollando y la ruptura del equilibrio Capitalista se seguirá erosionando hasta la ruptura,

Nuestra tarea principal es clarificar ante las masas populares la naturaleza de la guerra imperialista, señalar abiertamente que este proceso de hostilidad y militarización solo desaparecerá del mundo con la destrucción del Capitalismo, las restricciones al militarismo y las hostilidades que desde algunos sectores auguran con la llegada de Biden no coinciden con el desarrollo futuro de las tendencias del capitalismo internacional. Porque como señalaba Rosa Luxemburgo los antagonismos internacionales de los estados no son sino el complemento de los antagonismos de clase, y la anarquía política mundial (que sobre todo hemos visto en la actual pandemia) no es sino el revés anárquico sistema de producción del capitalismo. Ambos sólo pueden desarrollarse juntos y perder juntos.

Es necesario destruir implacablemente toda ilusión respecto a los intentos burgueses de lograr la paz, a su vez afirmar que la revolución proletaria es el primer y único paso para asegurar la paz.


[1] https://chuangcn.org/2020/06/measuring-profitability/

[2] No solo por el aumento de los salarios en Taiwán y Corea del Sur, sino también por el ingreso de las industrias de estos países en el mercado tecnológico (como la fabricación de chips) que los convirtió en competidores directos.

[3] Conocido como Asociación Económica Integral Regional (RCEP).

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INTERNACIONAL

Así nos vacunan las farmacéuticas capitalistas

Las grandes transnacionales farmacéuticas han generado un estado de escasez para controlar los precios y la demanda mundial de las vacunas contra el Covid 19. El monopolio, los contratos secretos, la fijación de precios abusivos y el control de patentes, son sólo algunas de las estrategias para incrementar sus ganancias millonarias en pandemia.

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Las farmacéuticas son un negocio capitalista tan rentable como muchos otros. Es una industria poderosa, vinculada a los grandes capitales y con  influencias políticas en la mayoría de los países.  Ellas dominan la totalidad de la producción y comercialización de fármacos a nivel global, así como la investigación farmacológica. Un puñado de 25 empresas, mayoritariamente norteamericanas, europeas y japonesas,  controlan cerca del 50% del mercado mundial y sus ganancias anuales ya superan la de la industria armamentista.

La pandemia mundial y la carrera por la producción de una vacuna eficaz, sólo vino a incrementar su poderío, imponiendo acuerdos y contratos secretos con la mayoría de los países, especialmente con las naciones pobres. Las vacunas existentes y su distribución geográfica, dependen del tipo de negocio acordado, esto incluye precios abusivos y otras garantías secretas.

En este contexto, han iniciado una ofensiva en distintas esferas para asegurar el control absoluto de las patentes de sus vacunas, esto con el objetivo de impedir que empresas nacionales del sector público puedan acceder o fabricar vacunas o medicamentos sin pagar las millonarias sumas que exige el monopolio farmacéutico.

Ya existe fuertes presiones para que se impida que la Organización Mundial de Comercio (OMC), apruebe una exención a las patentes farmacéuticas relacionadas con la pandemia, es decir, que cualquier país con capacidad tecnológica puedan producir las vacunas en sus territorios sin pagar por ello.

La propuesta fue presentada en octubre del año pasado por India y Sudáfrica y proponía una exención para los miembros de la OMC – por un tiempo determinado- del pago de las  respectivas patentes y otras leyes monopólicas y así  hacer afrontar de mejor manera la prevención, contención y tratamiento del COVID-19. Según los patrocinadores de la iniciativa, “el objetivo es evitar las barreras al acceso oportuno a productos médicos asequibles, incluidas vacunas y medicamentos, y al aumento de la fabricación y el suministro de productos médicos esenciales”.

En la sesiones del 10 y 11 de marzo pasado del Comité ADPIC (Acuerdo sobre Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados al Comercio) de la OMC, reunida en Ginebra, se discutió la iniciativa logrando el apoyo de más de 100 países, entre ellos, Kenya, Mozambique, Pakistán, Bolivia, Venezuela, Mongolia, Zimbabwe, Egipto, entre otros. Sin embargo, las presiones de la industria farmacéutica dieron frutos y los gobiernos de Suiza, EEUU, Unión Europea, Reino Unido, Australia, Canadá, Singapur, Japón y Brasil, bloquearon cualquier avance de la discusión.

Sin perder tiempo, las trasnacionales farmacéuticas enviaron una carta a Joe Biden, actual presidente de EEUU, instándolo  a mantener el apoyo a la innovación farmacéutica y oponiéndose a cualquier exención a los ADPIC. La firmaron directivos de Pfizer, AstraZeneca, Sanofi, Merck, Novartis, Bayer, Eli Lily, Bristol Myers Squibb, Gilead, Abbvie y otras, junto a la agrupación PhRMA, (Pharmaceutical Research and Manufacturers of America).

De este modo, el negocio de las vacunas crece velozmente de la mano de la especulación producto de la propia escasez y  el acaparamiento creado por las farmacéuticas. El negocio es tan violento que ha permitido que países como Canadá posean un stock para inocular cinco veces al total de su población. En el otro extremo están los países pobres, quienes han recibidos pocas dosis y a precios distintos, como ocurrió con el laboratorio AstraZeneca, que vendió su vacuna para Covid-19 a Sudáfrica al doble del precio que la vendió en Europa. 

Investigaciones públicas y negocios privados

El negocio es rentable por donde se mire. La mayoría de las farmacéuticas han realizado sus procesos de investigación al alero de países que han facilitado universidades y su aparato estatal para su desarrollo, pero luego han patentado sus vacunas privatizando su acceso. Así sucedió con la Fundación de Bill y Melinda Gates, quien presionó a la Universidad de Oxford para que su vacuna se fabricara con AstraZeneca, aunque la investigación estaba tan avanzada que podría haberse materializado con institutos públicos. Inicialmente Oxford manifestó que la vacuna estaría disponible gratuita y abiertamente, cosa que no ocurrió pues fue patentada por la transnacional con precios secretos.

Lo mismo sucedió en distintos países quienes sirvieron de laboratorios para probar las vacunas y luego poder acceder a una importante cantidad de ellas. Así fue en nuestro país, por eso se le aseguró un stock suficiente de dosis para inocular a gran parte de la población. Lo que todavía está en penumbras es el tipo de acuerdo alcanzado por Piñera, y esto no sólo se refiere al precio de compra, sino a las condiciones impuestas por la industria para monopolizar el mercado futuro de los medicamentos en el país.

Sólo un ejemplo que grafica las ganancias groseras de las multinacionales farmacéuticas. AstraZeneca  informó ganancias por 3.200 millones de dólares en 2020, esto es un 159 % más que el año anterior.

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Actualidad

SOLO ARRESTO DOMICILIARIO: CARABINERO ASESINO DE MALABARISTA ESTARÁ EN SU CASA Y JUNTO A SU FAMILIA

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Por Ivonne


Este lunes 8 de febrero, pasada las 13:00 hrs. se dio comienzo a la audiencia de formalización de la investigación contra Juan González Iturra, el carabinero con grado de sargento 2do, que el día viernes 5 de febrero le disparó y dio muerte a Francisco Martinez Romero, el malabarista de Panguipulli, luego de intentar hacerle un control de identidad y ante la presencia de otros dos funcionarios de carabineros.


El juzgado de garantía de Panguipulli, en la audiencia de control de detención del día sábado, autorizó la ampliación del plazo de la detención del carabinero, a solicitud del fiscal, dado que aún no contaban con todos los antecedentes necesarios para formalizar y pedir las medidas cautelares correspondientes.
Este lunes, el fiscal formalizó la investigación contra el carabinero como autor de homicidio simple en grado consumado, debido a la serie de disparos percutidos por su arma de servicio y fundamentalmente por el sexto disparo que fue el que ocasionó la muerte del malabarista. Durante el relato de los hechos, se alega que no había necesidad de ese sexto disparo, que el joven ya se encontraba herido y en el suelo, y que ese sexto disparo fue disparado directo al corazón.


El ministerio público solicita arresto domiciliario total como medida cautelar, mientras el abogado Rodrigo Roman, quien se querella contra el asesino en representación de la hermana del fallecido malabarista, pide que sea formalizado por homicidio calificado, debido a que el carabinero actuó sobre seguro y de manera alevosa, consecuentemente con eso el sargento 2do Juan Gonzalez es un peligro para la sociedad, por lo que pide que la medida cautelar sea prisión preventiva para el carabinero homicida, y que esta sea cumplida en establecimiento penitenciario común, dado que no hay razón para darle privilegios a un uniformado homicida, más aún cuando ese privilegio desnaturaliza la medida al ser resguardado por sus mismos colegas de armas.


Además señala que al menos se habría cometido otro delito, que el ministerio público no consideró en la formalización pese a que presentó antecedentes visuales de su perpetración, esto es, el delito del artículo 253 del Código penal, cuando los funcionarios huyen del lugar sin prestar auxilio a la víctima.


Por su parte, la exposición de los abogados del INDH, institución que interviene como querellante en este proceso, señalan importantes detalles como que desde la comisaría se habría dado la instrucción de hacerle el control de identidad específicamente a Francisco, el malabarista que resultó asesinado. Respecto de los machetes que portaba el malabarista, da cuenta de cómo estos no eran aptos para generar daño como armas corto punzantes, debido a que se modificaron artesanalmente para las maniobras del malabarismo. Además estiman que no se configuraría la legítima defensa del carabinero, debido a que en el video consta que el joven fallecido, habría intentado agredir al funcionario solo después de haber sido objeto de dos disparos en sus pies. Finalizan su intervención indicando que la medida cautelar que les parece racional y proporcional frente a la pena que arriesga el carabinero asesino, es la prisión preventiva.


La defensa del carabinero Juan Gonzalez, alega que este actuó en contexto de un control de identidad ajustado a la ley, y el “incidente” se generó amparado bajo la figura de la legítima defensa, y que disparó habiendo cumplido con los protocolos que la ley le prescribe para el uso del arma de servicio. Por esto, rehúsa de la necesidad de la aplicación de una medida cautelar para el homicida.
Finalmente en esa audiencia, el juez de garantía de la localidad de Panguipulli resuelve que el disparo del funcionario que dio muerte al joven malabarista no se encuentra amparada por el derecho, por lo que no le asiste la causal de justificación de legítima defensa, por lo que si le es reprochable esta conducta, sin embargo estaría amparado por 3 atenuantes, lo que permitiría incluso optar a beneficios de sustitución de pena en caso de ser condenado. Además resuelve que la medida cautelar será la de arresto domiciliario total, desestimando la medida prisión preventiva, por el plazo de 4 meses que durará en principio la investigación.


El querellante Rodrigo Roman además de los abogados del INDH, apelaron verbalmente a esta resolución que deniega la prisión preventiva, el resultado de esta pretensión será dado a conocer en los plazos legales.


Para esta tarde existen múltiples convocatorias a nivel nacional en repudio a la violencia policial y a la impunidad del asesino en complicidad con el poder judicial y el ministerio público.

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