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Opinión |La crisis del horizonte y la necesidad concreta del comunismo

La caricatura en torno al comunismo ha sido alimentada y reproducida cotidianamente por los instrumentos propagandísticos de la clase dominante

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«Nada ni nadie puede someter o destruir a este tiempo que ayuda a hacer que los explotados y los oprimidos cobren consciencia de los perfiles de una sociedad futura radicalmente diferente» (István Meszáros)

Por Diego Gutierrez

Históricamente la burguesía y sus aparatos de dominación han sentenciado que no existe alternativa alguna al régimen de explotación y opresión capitalista. Margaret Thatcher, Primera Ministra británica, reconocida difusora del neoliberalismo, no dudó en sentenciar “No hay alternativa”. En la faceta académica Francis Fukuyama vaticinaba el fin de la historia abrazando el triunfo de la democracia liberal. Lo que tienen en común ambas declaraciones es alimentar el tiempo del capital, el tiempo del eterno presente que congela las posibilidades de transformación, llevándonos a aceptar un orden supuestamente natural y eterno. Ante el actual escenario de crisis integral del capital, debemos volver a afianzarnos en la certeza de que el comunismo no constituye utopía, sino posibilidad política real movilizadora.

  1. La efectiva propaganda anti-comunista

La caricatura en torno al comunismo ha sido alimentada y reproducida cotidianamente por los instrumentos propagandísticos de la clase dominante. Desde el cine, la televisión, los periódicos y diversos libros han confinado la imagen del comunismo a un mundo tenebroso, sombrío y dictatorial, constituyendo una dimensión estructural de la disputa política.

Para Marcelo Casals, el anticomunismo lo entiende como la “aversión a toda idea, expresión y práctica perteneciente al ámbito del comunismo, tanto en su formulación teórica comenzada en el siglo XIX con la obra de Karl Marx y Friedrich Engels y continuada durante el siglo XX con una serie (no siempre armónica) de intérpretes de estos principios, como en su expresión histórico-política, iniciada en 1917 en Rusia y reproducida en las décadas siguientes en otros países”[1].

La maquinaria del anticomunismo opera como un disciplinador social desplegándose históricamente. Dicho comportamiento no sólo lo podemos precisar en la “campaña del terror de 1964” como un punto de intensificación, sino que se desenvuelve en la algidez del siglo XX consumándose en una ofensiva inapelable durante la Dictadura cívico-militar.

La construcción del Comunismo como una expresión demoniaca se revitaliza en el presente. La imagen difundida en la campaña electoral de “Chilezuela” no es más que la continuidad histórica de la creación de la amenaza roja, alimentándose del presente para agitar una herramienta eficaz de desmovilización y difusión del terror.

Acompañando esta imagen aterradora del comunismo, otros sectores apuntan a considerarla una vaga noción del pasado, superada e incapaz de volver a movilizar. Esta ofensiva se revitaliza al relacionar experiencias en crisis como Venezuela. Dicha relación y agitación actúa como una norma disciplinadora mediante el ejemplo.

La crisis del horizonte que precisamos se encuentra expresada en que nos situamos desde la mera negación anticapitalista, impotentes de precisar y disputar en lo que creemos su superación. Una consecuencia efectiva de la propaganda anticomunista ha sido erradicar de la discusión la necesidad política real del comunismo, una especie de temor que nos lleva a movernos en la ambigüedad, en la relativización y en propuestas insípidas.

El nuevo ciclo político que se abre debe enmarcarse en posicionar la constitución concreta del comunismo otorgándole forma en cuanto contenido y experiencia. Sacudirse del ejercicio estéril de la nostalgia de la derrota, del culto autoflagelante del pasado. Se vuelve necesario, si queremos perspectivar, el ejercicio revolucionario.

  1. Ausencia del debate estratégico

Sin duda la crisis del horizonte se encarna en la derrota político-histórica del marxismo, enmarcada en la década de los 90´, teniendo como precedentes la ofensiva del capital a nivel global que precarizó e instauró el totalitarismo del mercado en todas las esferas de nuestras vidas. Si somos agudos en la problematización de la ausencia del debate estratégico asumiremos que comenzó a manifestarse entrado el siglo XX, generándose escisiones con la práctica política revolucionaria y asumiendo como centralidad otras problematizaciones, lo que Perry Anderson denominó Marxismo Occidental.

Si las primeras generaciones vinculadas al marxismo asumieron la práctica política revolucionaria vinculándose profundamente al movimiento obrero internacional, desplegaron tareas relevantes en la conducción política como también en la elaboración. Referentes como Lenin, Rosa Luxemburgo o Trotsky dan forma a la coherencia revolucionaria, a la centralidad estratégica de superación del capitalismo.

La continuidad de esta generación estará alterada por un contexto histórico de estabilidad y pujanza del capitalismo, como de marcadas derrotas para el movimiento obrero. Desde este revolucionado período histórico los quiebres y giros de referentes en torno al marxismo estarán marcados por las siguientes características:

  • La primera y más fundamental de sus características fue el divorcio estructural entre este marxismo y la práctica política. La unidad orgánica entre teoría y práctica realizada en la generación clásica de marxistas anterior a la primera guerra mundial, quienes desempeñaron una función política y una función intelectual inseparable dentro de sus respectivos partidos, en Europa oriental y central, iba a romperse cada vez más en el medio siglo que va de 1918 a 1968, en Europa occidental[2].
  • El progresivo abandono de las estructuras económicas o políticas como puntos de interés de la teoría fue acompañado por un cambio básico en todo el centro de gravedad del marxismo europeo, el cual se desplazó hacia la filosofía. El hecho más sorprendente de toda la tradición que va de Lukács a Althusser y de Korsch a Colleti es la abrumadora preponderancia de los filósofos profesionales dentro de ella. Socialmente, este cambio significó un emplazamiento académico creciente de la teoría elaborada en la nueva época[3].

En el extraordinario trabajo de Perry Anderson queda expresada la transformación histórica que se generó en la elaboración del amplio campo del marxismo, girando hacia ámbitos que se distanciaron de la crítica a la economía política o la preponderancia estratégica. El vacío quedó consumado amplificándose con la derrota política histórica del marxismo. Si en la escena nacional generaciones de militantes revolucionarios del pueblo se formaron con el trabajo sistematizado de Marta Harnecker, luego de la década del 90´ la orfandad en la formación política revolucionaria quedó en la marginalidad, en el aislamiento.

Este giro drástico, que podría conceptualizarse como una translocación epistemológica trajo como consecuencia la ausencia generalizada de un verdadero pensamiento estratégico en la izquierda de los países avanzados, es decir, de la elaboración de una perspectiva concreta o plausible para una transición de la democracia capitalista a una socialista[4].

Lo relevante de esta contextualización histórica es que las producciones y elaboraciones en el rescate de la problematización marxiana cobra nuevamente relevancia a la luz de la profunda crisis integral del capital, sintetizándose en un alza sostenida en la movilización a nivel global. La terquedad de la caja de herramientas constituidas en la obra de Marx vuelve a tensionarnos en un presente en miras a construir las condiciones para la revolución.

2. Incoherencias e insustentabilidades del capitalismo a la luz del Coronavirus

Imágenes que se reproducen como denuncias develan las insustentabilidades del capitalismo. Supermercados desabastecidos de productos de primera necesidad por la rapiña y el egoísmo que constituye la consecuencia subjetiva del modo de producción capitalista. Por otro lado, la más morbosa especulación que nos da a entender que existe un robo legalizado amparado en las lógicas del libre mercado y, por último, las imágenes que dan cuenta de la reducción de los índices de contaminación como consecuencia de la paralización de la actividad productiva en algunos países. Imágenes certeras que nos hacen evidenciar la absurdidad de nuestras vidas bajo el capitalismo.

La crisis que agudiza y expande el Coronavirus no es más que la crisis integral del capital. La lleva a una profundidad, a un extremo que nos hace replantearnos las contradicciones manifestadas.  Lo que termina generalizándose es la precariedad más absoluta en la que nos encontramos, con un sistema de salud que no cuenta con insumos para hacer frente a la crisis, con un plan de emergencia por parte del gobierno que reproduce los principios de la subsidiariedad, con una cuarentena que no resguarda las condiciones de vida de la clase trabajadora. Lo que nos queda es la reapropiación radical de nuestras vidas, para resolverlas colectivamente desde los principios de la solidaridad. Perfectamente a este ejercicio, que pone en el centro la vida, puede comprenderse como manifestación del comunismo.

Las incoherencias manifestadas en el desarrollo del Coronavirus, nos hacen comprender que no somos más que mercancía para el capital, que nuestras vidas son fuerza de trabajo destinada a la extracción de plusvalor, y que detrás de esas constataciones se esconde la ley que designa el desenvolvimiento mortífero del capital. Su irracionalidad desatada históricamente nos hace asumir su inconsistencia e insustentabilidad.

Las respuestas desde el campo popular permiten prefigurar nuevas formas de concebir nuestras vidas, cuya centralidad está en la reapropiación de nuestro ser colectivo. Lejos de la imagen de carros de supermercados atestados de mercancías, en muchas poblaciones el levantamiento de asambleas ha asumido la crisis actual desde los principios de la solidaridad popular y el ejercicio de poder territorial. Barricadas para impedir la llegada de inescrupulosos privilegiados, difusión de informativos para prevenir el contagio, levantamiento de brigadas de emergencia territorial[5] dan cuenta que es posible organizar la vida desde dimensiones comunistas. Tal como expresa la preocupación de Lebowitz “en la medida en que la gente se produzca ella misma en el transcurso de todas sus actividades, el proceso en sí de participar en formas democráticas de producción es parte esencial en la generación de personas para quienes la necesidad de cooperación es una segunda naturaleza. Se necesita – argumenté – sustituir un enfoque de egoísmo y auto orientación por un enfoque de comunidad y solidaridad, un énfasis consciente en las necesidades humanas, es decir, la necesidad de participar en soluciones colectivas para satisfacer necesidades humanas debe ser reconocida como una responsabilidad de todos los individuos”[6].

“Nuestras vidas antes que sus riquezas” se ha posicionado como una denuncia producto del contexto actual, dicha expresión puede ser perfectamente una definición del espíritu del comunismo, la centralidad en responder a la necesidad de nuestras vidas y no a principios de acumulación. En la reapropiación radical de la dimensión colectiva para la resolución de la vida encontramos la semilla del comunismo.

A modo de conclusión, la crisis en el imaginario de un horizonte político comunista se encuentra arraigado en la efectiva campaña propagandística anti-comunista que constituye distorsiones disciplinadoras desde una estructura política histórica. El resquebrajamiento del horizonte se profundiza con las secuelas originadas en la marginalidad del marxismo causada por las experiencias de derrota del movimiento obrero y giros epistemológicos que fracturaron la síntesis de la elaboración con la práctica revolucionaria. Por último, entramos a un nuevo período histórico cargado por la profundización de las insustentabilidades del capitalismo y el ascenso sostenido de la movilización a nivel global, lo que permite superar la eterna resistencia anticapitalista pasando a una ofensiva comunista en la defensa por la vida desde la radical reapropiación colectiva.

[1] Casals, Marcelo. La creación de la amenaza roja en Chile. Del surgimiento del anticomunismo en Chile a la <campaña del terror> en 1964. LOM ediciones, Santiago, 2016.

[2] Anderson, Perry. Consideraciones sobre el marxismo occidental. Siglo XXI, Madrid. 2012

[3] Ibídem p.64

[4] Anderson, Perry. Tras las Huellas del materialismo histórico. Siglo XXI, Madrid. 2013.

[5] https://diariovenceremos.cl/2020/03/21/hoy-se-realizo-exitosa-jornada-de-levantamiento-de-informacion-por-parte-de-las-brigadas-de-emergencia-territorial-de-la-granja/?fbclid=IwAR0iW4gAH5Mmf-ckXA_KwbRzbMDOe1RA-ioGGbgTS2JesLvB0KLBXGDf4J8

[6] Lebowitz, Michael. Las contradicciones del socialismo real, el dirigente y los dirigidos. LOM ediciones. Santiago, 2017.

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Opinion

MANDU, PRESO POLÍTICO DE PUNTA ARENAS: CONSIGUE LIBERTAD VIGILADA INTENSIVA POR CINCO AÑOS

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por Ivonne, Militante Trabajadores y Trabajadoras al Poder

Este martes 1 de diciembre, desde las 13:30 horas, se llevó adelante la audiencia de lectura de la parte resolutiva de la sentencia condenatoria de Marcelo Mandujano, por los delitos de incendio de un edificio en donde funcionaba la AFP Hábitat y por el delito de desórdenes públicos relativos a la jornada del 12 de noviembre del 2019, imputaciones que lo han mantenido en prisión preventiva desde el 10 de enero del 2020.

En la pasada audiencia, el Tribunal de Juicio Oral en lo penal decidió condenarlo como autor del delito de incendio a cuatro años y 324 días de presidio menor en su grado máximo, a la pena accesoria de la inhabilitación absoluta perpetua para el ejercicio de sus derechos políticos y a la inhabilitación absoluta del ejercicio de cargos públicos mientras dure la condena y, como autor del delito de desórdenes públicos a la condena de 41 días de prisión en su grado máximo, sumando una condena de 5 años.

Registro de actividad durante una de las jornadas de ayuno, en Punta Arenas, por la libertad de las y los presos políticos de la Revuelta

Sin embargo, hoy, el Tribunal determinó la aplicación de la pena sustitutiva de Libertad vigilada intensiva, por un plazo de cinco años, debiendo dar cumplimiento al plan de intervención individual que determinará en los próximos días Gendarmería de Chile, además del imperativo de que Mandu fije un domicilio permanente y que, en caso de modificaciones de dirección, debe informarlo oportunamente.

En virtud de esta sentencia, Mandu es condenado al pago de 660 UF más los intereses, suma que supera los 19 millones de pesos, por concepto de las rentas de arrendamiento que la dueña habría dejado de percibir producto del incendio del inmueble.

En esta audiencia se dio curso a la revisión de oficio de la medida cautelar de prisión preventiva, al haber transcurrido más de 6 meses desde su inicio. La defensa solicitó que, entendiendo que aún no está ejecutoriada la sentencia que se lee en dicha instancia (lo que significa que pudiera modificarse el resultado por la vía de la impugnación, ya sea por la interposición de un recurso por parte de la fiscalía o por parte de algún otro querellante) el escenario cambia con la lectura de la sentencia definitiva que no tiene como consecuencia la aplicación de una condena de prisión efectiva, por lo que esta medida cautelar es reemplazada por otras 3 de menor intensidad: arresto domiciliario nocturno, firma mensual y arraigo regional, las que permanecerán vigentes hasta que la sentencia quede ejecutoriada, es decir, hasta que se agote el plazo para interponer recursos o que, habiendo interpuesto algún recurso, no se haya acogido a las pretensiones de modificar el contenido de la sentencia.

Registro de actividad durante una de las jornadas de ayuno, en Punta Arenas, por la libertad de las y los presos políticos de la Revuelta

Es motivo de celebración que Mandu pueda gozar de libertad, y aunque no será completa, ya que estará sujeto a un plan de intervención de gendarmería, sí estará fuera de las condiciones de aislamiento e indignidad de los recintos penales de Chile y lejos de los 11 años que estaba pidiendo el Ministerio Público por un proceso con bastas irregularidades ya mencionadas en notas que este periódico ya ha publicado.

Resulta manifiestamente injusto que Mandu haya tenido que pasar 326 días privado de libertad para que finalmente en el procedimiento se determinara que no sería condenado a prisión por los 11 años de condena que el ministerio público majaderamente sostenía.

Esto confirma lo que hemos venido sosteniendo: el carácter político de los procesos que caen sobre nuestros compañeros y compañeras aprisionados injustamente por luchar, ya que durante un año Fiscalía hace un festín mediático respecto de su gestión al lograr identificar y aprisionar a uno de los responsables de las acciones de protesta dadas en la región, en donde ya vemos que su posibilidad de neutralización está limitada a la aplicación de la prisión preventiva, pero no a una sentencia condenatoria de prisión, y  que por otro lado, tampoco se traduce en el aplastamiento de la protesta, sino todo lo contrario. No se logra intimidar represivamente al pueblo organizado, muestra de esto es la red de apoyo que se ha tejido alrededor de los casos de prisión política, en donde se han generado distintas acciones de visibilización, denuncia y apoyo.

Apoyo que será fundamental sostener de manera nacional e internacional, ya que debemos asumir la responsabilidad de pelear en la calle la libertad total e incondicional para todos y todas los presos/as políticas de la rebelión popular.

Este 10 de diciembre, a propósito de la conmemoración del día internacional de los Derechos Humanos, se está convocando a una Huelga Nacional por la libertad de las y los presos/as políticas de la rebelión popular, en el marco de la discusión sobre la posibilidad de una salida política de estos/as. Es de vital importancia que las y los comprometidos con esta justa lucha por la libertad de las y los presos nos aboquemos a la agitación y organización de esta jornada, dejando atrás los sectarismos y los traspiés que lamentablemente se han visto, mostrando unidad, organización y determinación y tensionando a los sectores organizados de trabajadores y trabajadoras a solidarizar y a ponerse a disposición de la combatividad que exige la jornada.

¡10 DE DICIEMBRE HUELGA GENERAL POR LA LIBERTAD TOTAL A LAS Y LOS PRESOS POLÍTICOS DE LA REBELIÓN POPULAR!

¡AMNISTÍA YA, SIN CONDICIONES Y SIN TRANSAR CON LA IMPUNIDAD DE LOS REPRESORES!

¡FUERA PIÑERA, ABAJO EL PARLAMENTO CORRUPTO! ¡POR UN GOBIERNO DE LAS Y LOS TRABAJADORES QUE DISUELVA LAS FF AA Y DE ORDEN!

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Nacional

“Que la CNI devuelva a mis hijos”: 37 años desde la inmolación de Sebastian Acevedo

Un viernes 11 de Noviembre de 1983, el obrero de Coronel se quemó vivo frente a la Catedral de la Plaza de Independencia de Concepción. Su acto fue motivado por la desesperación ante el aprisionamiento de sus hijos por la CNI.

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Por Diego Chacano

Se cumple otra fecha desde la muerte de Sebastian Acevedo Becerra, el hombre que, a sus 52 años, se prendió fuego frente a la Catedral de la Santísima Concepción en plena dictadura militar.

El hecho que desencadenó esta inmolación fue la detención de sus hijos María Candelaria y Galo, apenas dos días antes por civiles armados desde su casa en Coronel.

Tanto María (quien fuera militante de Las Juventudes Comunistas) como su hermano fueron llevados a un centro de detención en Playa Blanca. Sebastian, sospechando que se encontraban en poder de la CNI se encaminó en su búsqueda por diversos recintos de la Región del Bío Bío, sin embargo no encontró respuesta de ninguna autoridad.

El día viernes 11 de Noviembre, Acevedo se cubrió de gasolina e inmoló su cuerpo frente a la Plaza de la Independencia de Chile.

Sus hijos, quienes habrían sido liberados momentáneamente pudiendo despedirse de su padre moribundo, nuevamente fueron encarcelados durante algunos años hasta que consiguieron su libertad (en gran parte gracias al movimiento y revuelo causado a raíz del caso.)

Su hija Erika declaró: “(…) La inmolación de Sebastián sacudió la conciencia de todo Chile, desnudó el drama de las detenciones secretas y las torturas. El impacto de esta acción fue tal que la dictadura se vio obligada a reconocer la detención de Galo y María Candelaria Acevedo, para días más tarde dejarlos en libertad.”

Ante los hechos se conformó un movimiento llamado “Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo” quienes protestaban contra las torturas cometidas por la CNI y que, hasta día de hoy, siguen remomerando el acto desesperado del padre de familia.

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Nacional

“Hasta vencer o morir”: 32 años desde el asesinato de los comandantes Raúl Pellegrin y Cecilia Magni

Un día 28 de octubre de 1988, fueron asesinados en el poblado Los Queñes (VII Región del Maule) los altos rangos del Frente Patriotico Manuel Rodríguez: Cecilia Magni y Raúl Pellegrin.

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Por Diego Chacano

Cecilia Magni, conocida popularmente como “Comandanta Tamara” (apodo puesto en memoria de la guerrillera Tamara Bunke) fue de vital importancia en diversas operaciones de la organización guerrillera Frente Patriótico Manuel Rodriguez. Sus años de experiencia y fuerte liderazgo la llevaron a ser la única mujer en llegar a dirigir a los frentistas.

Raúl Pellegrin, por su parte, fue uno de los comandantes fundadores de la organización. Formado militarmente en Cuba, lideró algunas de las actividades más peligrosas del grupo, como el atentado fallido a Pinochet en septiembre de 1986, del cual también participó Cecilia.

Luego del fracaso en la “Operación Siglo XX” y la posterior separación entre el Partido Comunista de Chile y el FPMR, se comenzó a idear el proyecto denominado “Guerra Patriótica Nacional”, la cual pretendía llevar a las masas a sublevarse contra el régimen ante la desconfianza en un eventual plebiscito o cualquier tipo de “retorno a la democracia” pactada por las castas políticas.

Raúl y la Comandanta Tamara lideraron personalmente las diversas acciones planificadas para la “Guerra Patriótica Nacional”, tomando diversos poblados rurales: La Mora, Pichipellahuén y Los Queñes.

Sin embargo, fue en este último lugar donde, luego de haber ocupado exitosamente el terreno, un grupo de carabineros detuvo a los frentistas. Ambos fueron torturados y asesinados por efectivos policiales.

El día 30 de octubre sus cuerpos fueron encontrados con notorias marcas de tortura en las cercanías del río Tinguiririca. Según los informes se les habría aplicado electricidad y también fueron golpeados brutalmente.

El año 2014 la Corte Suprema absolvió a los principales acusados del asesinato de Raúl y Cecilia. “Dejaron a los asesinos libres. El juicio se fue por el lado de la autopsia y no por el de todo el operativo que hubo detrás. Le quitaron el peso político”. Así dijo Carla Pellegrin, hermana del comandante Raúl.

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