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Opinión |La batalla de Santiago: Entre cuarentenas de hambre y represión

Estas semanas hemos visto como el gobierno ha seguido dando continuidad a la implementación del programa estratégico del gran empresariado, entre los discursos contradictorios de retorno seguro y el impulso de la batalla de Santiago hemos visto que luego de alcanzar la meseta en la curva como anunciaba el gobierno en los medios, nos aproximamos dramáticamente al abismo

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Por Gastón

Estas semanas hemos visto como el gobierno ha seguido dando continuidad a la implementación del programa estratégico del gran empresariado, entre los discursos contradictorios de retorno seguro y el impulso de la batalla de Santiago hemos visto que luego de alcanzar la meseta en la curva como anunciaba el gobierno en los medios, nos aproximamos dramáticamente al abismo. En análisis anteriores, señalábamos como la crisis del régimen político (profundizada a partir del 18 de octubre) ha provocado una agudización y aceleración del deterioro de la economía del país avanzando sostenidamente a transformarse en crisis económica[1], hoy frente a una nueva coyuntura que ha paralizado la fuerza de trabajo a nivel mundial a raíz de la propagación de la pandemia, no hay duda alguna que esta crisis económica ha llegado para quedarse.

En este sentido es pertinente iniciar un proceso de caracterización en el marco de la crisis sanitaria y económica actual, en primer lugar buscar conectar la formación económica social del país en relación a los sectores que se levantaron en Rebelión y los que en perspectiva entraran en crisis prontamente. Por lo tanto,

debemos partir por afirmar que históricamente la economía chilena ha cumplido un rol específico en las cadenas mundiales de producción, estando sujeta principalmente a la exportación de materias primas, bajo condiciones de superexplotación y devastación de los recursos naturales[2] que han sido causa de luchas socio ambientales y de trabajadores/as estas últimas décadas. Por otra parte la economía chilena ha sido dependiente de la importación de bienes de consumo en gran medida transformándola a lo largo de su historia en una de las economías que se han visto más afectadas ante las crisis económicas mundiales.

Estas últimas décadas hemos sido testigos también de un pujante desarrollo del sector servicios, determinado por condiciones de extrema flexibilidad laboral que han barrido significativamente con los derechos laborales conquistados por la clase obrera durante el S. XX. Actualmente, a groso modo podemos señalar que el sector primario es quien reúne el mayor aporte al PIB nacional. En estos días vivimos una caída sostenida de los precios de las materias primas a nivel mundial a diferencia de lo que ocurrió durante la crisis de 2008.

En este sentido, la gran masa asalariada se concentra en el sector terciario, mayoritariamente empleados en medianas y pequeñas empresas[3] que en la actual coyuntura se han visto enormemente afectadas por la crisis, cuyos trabajos se desarrollan en condiciones de extrema precariedad laboral y en su gran mayoría son trabajadores /as no sindicalizados[1]. Además, tenemos un amplio sector de cuenta propia (trabajadores/as independientes, vendedores/as ambulantes, etc.) la mayoría no bancarizados que se han visto profundamente afectados por la pandemia y amenazan con seguir engrosando sus filas producto de la cesantía que avanza rápidamente a los dos dígitos[4].

En este marco, el régimen político en crisis, bajo consenso prácticamente unánime de las clases dominantes (a excepción de algunas contradicciones secundarias que se han presentado) ha llevado adelante un contundente programa sanitario y económico de emergencia asociado a un régimen de cuarentenas parciales, que busca proteger la economía capitalista por sobre la salud de las personas y traspasar la crisis económica a la clase trabajadora en su conjunto, implementando leyes pro empresariales y haciendo uso de la superexplotación para mantener sus tasas de ganancia, como hemos podido ver estas últimos meses expresado en iniciativas como los despedidos, la suspensión y reducción de jornada como también la profundización e instalación de un viejo anhelo, el teletrabajo.

En esta línea iban dirigidos los fracasados anuncios de “nueva normalidad” y “retorno seguro” anunciados por el Gobierno hace algunas semanas, que se contradicen con el aumento exponencial del virus que ha encontrado un nicho favorable para propagarse entre los sectores populares que sufren el hacinamiento y la imposibilidad de llevar adelante las privilegiadas cuarentenas preventivas, es en este marco en donde la situación de la Región Metropolitana se ha vuelto insostenible concentrando más del 85% de los contagiados lo que ha obligado al Gobierno a implementar una cuarentena prácticamente total que aumenta a 25 las comunas con esta medida de confinamiento. De esta forma, pasan a un segundo plano las diferencias de los alcaldes con el gobierno, quedando debelada su nula propuesta política frente a la emergencia, quedando su posición totalmente subordinada al programa del gran capital, de esta forma se transforman en cómplices de la implementación de las cuarentenas represivas y de hambre impulsadas por este ilegitimo gobierno, que no plantea soluciones concretas  en el plano sanitario y económica que atenúe la curva de contagiados y resuelva la situación de forma contundente para el alto número de pymes a exportas de la quiebra, cesantes, suspendidos, y trabajadores/as informales afectados por la crisis; de esta forma se explica la alianza estratégica zanjada entre alcaldes, gobierno y fuerzas armadas que como ellos mismos definen servirá para disponer de un enlace directo entre los jefes comunales y el jefe de la Defensa de la Región Metropolitana, general Carlos Ricotti, con el objetivo de apoyar el trabajo de control y fiscalización de las FFAA y de orden a raíz de la contingencia por la pandemia de Covid-19. Que sabemos responderá únicamente para aplacar posibles movilizaciones surgidas por la desesperación del pueblo por sobrevivir a la crisis.

En conclusión, la batalla de Santiago como fue denominada por el gobierno disipó la bruma de contradicciones y diferencias con los municipios, sin embargo en el país se multiplican las experiencias de auto organización que buscan enfrentar la pandemia y derribar el gobierno, razón que nos tensiona a articularnos nacionalmente en un frente único de emergencia y proponer soluciones a la crisis sanitaria, política y económica en curso construyendo las condiciones para implementarlas por nuestras propias manos. En este sentido, debemos oponernos tajantemente a las cuarentenas de represión y hambre impuestas por el gobierno y luchar por la implemetancion de una respuesta integral a la crisis sanitaria, social y económica que contemple:

  • Asegurar la paralización total de las actividades no esenciales manteniendo íntegramente los salarios de los trabajadores/as, asegurando una renta básica para cesantes y trabajadores informales.
  • Prohibición de  cualquier despido en el contexto de crisis y eliminación de la ley de protección al empleo que beneficia al empresariado.
  • Se deben mejorar las condiciones laborales, de insumo y de higiene para los trabajos esenciales.
  • Se deben implementar medidas sanitarias reales en el contexto de cuarentena como sanitización de hogares y lugares de alta aglomeración, aislamiento en residencias sanitarias, testeo masivo, cordón sanitario efectivo para la región metropolitana.
  • Finalmente, las cuarentenas deben ser implementadas bajo control de los trabajadores/as y el pueblo en su conjunto, a través del levantamiento de comités de emergencia.

Mientras tanto, desde las cuarentenas pintorescas y decadentes de los paladines de la gran burguesía se habla de recesión económica y un eventual retorno a la activación de la economía, desde el campo revolucionario estamos convencidos que nos acercamos raudamente a una depresión económica mundial sin parangón alguno, que profundiza dramáticamente la crisis integral del capitalismo y sus tendencias principales, resuenan de esta forma con fuerza los campanazos de la lucha de clases que hacen el llamado a la clase trabajadora a armarse ideológica, política y materialmente para los históricos combates que se avecinan.

A Levantar comités de emergencia para combatir la pandemia y echar abajo el gobierno de Piñera

 

[1] http://revistazimut.cl/a-sostener-la-lucha-y-consolidar-las-fuerzas-elementales-de-la-rebelion-popular-para-preparar-la-huelga-general/

[2]  Podemos ver que Chile desde la especificidad de su formación social (que no pretendemos profundizar en este análisis) desde los inicios como “república independiente” debió endeudarse sustentando su economía en la exportación de productos  alimenticios y mineros, es decir en la exportación de  materias primas, hacia los países industriales, aportando a que  el eje de  acumulación de esos países se concentrara en el aumento de la capacidad productiva de bienes (industrialización) dando origen lo que Ruy Mauro Marini denomina como intercambio desigual – en el cual unos países producen bienes que los demás no producen o que no lo pueden hacer con la misma facilidad –  de esta forma a medida que el mercado internacional alcanzaba formas más desarrolladas, la reproducción de las relaciones económicas van perpetuando y amplificando el atraso y debilidad de otras naciones[1] respecto a las potencias imperialistas obligándolas a ceder desfavorablemente en el intercambio comercial. En este marco las burguesías autóctonas Latino Americanas buscaron contrarrestar la competencia bajo condiciones desfavorables, procurando no intervenir en el precio y valor de sus mercancías exportadas, por lo tanto, compensaron la pérdida de ingresos generados por el comercio internacional, a través del recurso de una mayor explotación del trabajo. En este sentido, la economía Chilena impotente de poder compensar la pérdida al nivel de las relaciones de mercado desde sus inicios busco compensarla a nivel de producción interna aumentando  la intensidad del trabajo, como un aumento de plusvalía, logrado principalmente a través de una mayor explotación del trabajador y no necesariamente en un aumento de la capacidad productiva[2]De esta manera Latinoamérica (y  con ella Chile)  ha desarrollado su economía en función del mercado mundial,  reproduciéndose en su seno las relaciones de producción que se encuentran en el origen de ese mercado, es decir ha debido hacerlo mediante una acumulación fundada en la superexplotación de la clase trabajadora

ttps://diariovenceremos.cl/2018/12/06/opinion-desarrollo-economico-capitalista-o-agudizacion-de-la-lucha-de-clases-2/

[3] https://www.df.cl/noticias/opinion/columnistas/pymes-las-grandes-empleadoras/2018-07-20/191617.html

[4] https://www.ine.cl/prensa/detalle-prensa/2020/04/30/ine-publica-resultados-de-la-encuesta-nacional-de-empleo-del-trimestre-enero-marzo-2020

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MANDU, PRESO POLÍTICO DE PUNTA ARENAS: CONSIGUE LIBERTAD VIGILADA INTENSIVA POR CINCO AÑOS

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por Ivonne, Militante Trabajadores y Trabajadoras al Poder

Este martes 1 de diciembre, desde las 13:30 horas, se llevó adelante la audiencia de lectura de la parte resolutiva de la sentencia condenatoria de Marcelo Mandujano, por los delitos de incendio de un edificio en donde funcionaba la AFP Hábitat y por el delito de desórdenes públicos relativos a la jornada del 12 de noviembre del 2019, imputaciones que lo han mantenido en prisión preventiva desde el 10 de enero del 2020.

En la pasada audiencia, el Tribunal de Juicio Oral en lo penal decidió condenarlo como autor del delito de incendio a cuatro años y 324 días de presidio menor en su grado máximo, a la pena accesoria de la inhabilitación absoluta perpetua para el ejercicio de sus derechos políticos y a la inhabilitación absoluta del ejercicio de cargos públicos mientras dure la condena y, como autor del delito de desórdenes públicos a la condena de 41 días de prisión en su grado máximo, sumando una condena de 5 años.

Registro de actividad durante una de las jornadas de ayuno, en Punta Arenas, por la libertad de las y los presos políticos de la Revuelta

Sin embargo, hoy, el Tribunal determinó la aplicación de la pena sustitutiva de Libertad vigilada intensiva, por un plazo de cinco años, debiendo dar cumplimiento al plan de intervención individual que determinará en los próximos días Gendarmería de Chile, además del imperativo de que Mandu fije un domicilio permanente y que, en caso de modificaciones de dirección, debe informarlo oportunamente.

En virtud de esta sentencia, Mandu es condenado al pago de 660 UF más los intereses, suma que supera los 19 millones de pesos, por concepto de las rentas de arrendamiento que la dueña habría dejado de percibir producto del incendio del inmueble.

En esta audiencia se dio curso a la revisión de oficio de la medida cautelar de prisión preventiva, al haber transcurrido más de 6 meses desde su inicio. La defensa solicitó que, entendiendo que aún no está ejecutoriada la sentencia que se lee en dicha instancia (lo que significa que pudiera modificarse el resultado por la vía de la impugnación, ya sea por la interposición de un recurso por parte de la fiscalía o por parte de algún otro querellante) el escenario cambia con la lectura de la sentencia definitiva que no tiene como consecuencia la aplicación de una condena de prisión efectiva, por lo que esta medida cautelar es reemplazada por otras 3 de menor intensidad: arresto domiciliario nocturno, firma mensual y arraigo regional, las que permanecerán vigentes hasta que la sentencia quede ejecutoriada, es decir, hasta que se agote el plazo para interponer recursos o que, habiendo interpuesto algún recurso, no se haya acogido a las pretensiones de modificar el contenido de la sentencia.

Registro de actividad durante una de las jornadas de ayuno, en Punta Arenas, por la libertad de las y los presos políticos de la Revuelta

Es motivo de celebración que Mandu pueda gozar de libertad, y aunque no será completa, ya que estará sujeto a un plan de intervención de gendarmería, sí estará fuera de las condiciones de aislamiento e indignidad de los recintos penales de Chile y lejos de los 11 años que estaba pidiendo el Ministerio Público por un proceso con bastas irregularidades ya mencionadas en notas que este periódico ya ha publicado.

Resulta manifiestamente injusto que Mandu haya tenido que pasar 326 días privado de libertad para que finalmente en el procedimiento se determinara que no sería condenado a prisión por los 11 años de condena que el ministerio público majaderamente sostenía.

Esto confirma lo que hemos venido sosteniendo: el carácter político de los procesos que caen sobre nuestros compañeros y compañeras aprisionados injustamente por luchar, ya que durante un año Fiscalía hace un festín mediático respecto de su gestión al lograr identificar y aprisionar a uno de los responsables de las acciones de protesta dadas en la región, en donde ya vemos que su posibilidad de neutralización está limitada a la aplicación de la prisión preventiva, pero no a una sentencia condenatoria de prisión, y  que por otro lado, tampoco se traduce en el aplastamiento de la protesta, sino todo lo contrario. No se logra intimidar represivamente al pueblo organizado, muestra de esto es la red de apoyo que se ha tejido alrededor de los casos de prisión política, en donde se han generado distintas acciones de visibilización, denuncia y apoyo.

Apoyo que será fundamental sostener de manera nacional e internacional, ya que debemos asumir la responsabilidad de pelear en la calle la libertad total e incondicional para todos y todas los presos/as políticas de la rebelión popular.

Este 10 de diciembre, a propósito de la conmemoración del día internacional de los Derechos Humanos, se está convocando a una Huelga Nacional por la libertad de las y los presos/as políticas de la rebelión popular, en el marco de la discusión sobre la posibilidad de una salida política de estos/as. Es de vital importancia que las y los comprometidos con esta justa lucha por la libertad de las y los presos nos aboquemos a la agitación y organización de esta jornada, dejando atrás los sectarismos y los traspiés que lamentablemente se han visto, mostrando unidad, organización y determinación y tensionando a los sectores organizados de trabajadores y trabajadoras a solidarizar y a ponerse a disposición de la combatividad que exige la jornada.

¡10 DE DICIEMBRE HUELGA GENERAL POR LA LIBERTAD TOTAL A LAS Y LOS PRESOS POLÍTICOS DE LA REBELIÓN POPULAR!

¡AMNISTÍA YA, SIN CONDICIONES Y SIN TRANSAR CON LA IMPUNIDAD DE LOS REPRESORES!

¡FUERA PIÑERA, ABAJO EL PARLAMENTO CORRUPTO! ¡POR UN GOBIERNO DE LAS Y LOS TRABAJADORES QUE DISUELVA LAS FF AA Y DE ORDEN!

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¡A DERROTAR EL TOQUE DE QUEDA EN LAS CALLES!

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por Héctor, militante de Trabajadoras y Trabajadores al Poder

Sobre el adelanto del toque de queda en el Gran Concepción

El jueves pasado el Ministro de Salud Enrique Paris decretaba el adelanto del toque de queda a las 20:00 horas para las comunas del Gran Concepción, determinación inédita que desde nuestra organización identificamos como una medida represiva (ver articulo) que tenia y tiene objetivo frenar un levantamiento popular en esta zona a raíz del intento de homicidio ocurrido un día antes por Carabineros de Chile a dos menores de edad del Hogar Carlos Macera en Talcahuano, que se suma a los demás acontecimientos que tienen en jaque al bloque del poder y que aumenta la indignación en las masas: las huelgas de los trabajadores de salud, la lucha por la libertad de las y los presos de la rebelión o las trampas del gobierno al segundo retiro del 10%.

Desde el inicio de la pandemia que parece inaudita la aplicación de esta medida, que coincide además con el decreto de parte del Gobierno del Estado de Catástrofe el 18 de marzo por los siguientes 90 días, el que fue extendido el 16 de junio por la misma cantidad de días (y lo más probable es que Sebastián Piñera lo vuelva a extender cuando venza el plazo) lo cual le da mayores facultades a las FFAA y como somos testigos le ha permitido a la burguesía cuidar sus privilegios y status quo mediante un Estado militarizado, porque ni duda cabe que militares con fusiles en las calles no ayudan a frenar una pandemia, y que al igual que el toque de queda, no es para nada una medida sanitaria.

Con respecto a esta ultima y su ultima modificación en las comunas pencopolitanas, queda en claro lo desesperada que fue esta medida, sin una previa meditación que le permitiera prever lo que ocurriría en su implementación, y es que fuimos testigos en como generó un tremendo caos el primer día hábil de su implementación, con gigantes aglomeraciones en paraderos y autobuses, que profundiza el riesgo al que se han visto expuestos los trabajadores y trabajadoras durante toda la pandemia, considerando que todo este caos que se produce por la pésima gestión de la autoridad sanitaria (que dicha decisión se toma como medida represora) y por la despreocupación por parte de los empleadores que a sabiendas de que el toque de queda empezaba desde las 20:00 horas, dejaron el horario de salida para una hora antes, en un momento donde los microbuses habían dejado de transitar. Una negligencia total hacia los trabajadores, lo cual es inaceptable, al igual que las declaraciones posteriores por parte del SEREMI de Transportes Jaime Aravena, que se refirió a este incidente como “errores de cálculo”

¡LAS VIDAS DE LOS TRABAJADORES NO PUEDEN ESTAR EXPUESTAS POR “ERRORES DE CALCULOS”!

Aglomeración en microbuses del Gran Concepción

La solución que dio el SEREMI de transportes es que los trabajadores pudieran “organizarse con sus tiempos”, nosotros hacemos el llamado a no normalizar este tipo de medidas, que de sanitarias no tienen nada y que recuerdan a las que se tomaban durante la dictadura o los primeros días de la rebelión. Tomando el ejemplo justamente de la experiencia de la rebelión popular, vimos como el pueblo doblegó aquella medida saliendo a las calles durante el horario de toque de queda, con cacerolazos, barricadas y enfrentamientos con las fuerzas represivas haciendo uso del legitimo ejercicio de la autodefensa de nuestra clase. Esta vez las condiciones son diferentes, estamos en medio una pandemia que nos tuvo encerrados durante mucho tiempo, pero ya desde principios de Octubre que las álgidas jornadas de lucha, las tomas de Plaza Dignidad en Santiago y la experiencia internacional de las rebeliones en Perú o Guatemala nos ha demostrado que es posible que el pueblo se vuelva a tomar las calles y que el régimen vuelva a estar entre las cuerdas por el alza de la lucha de clases en nuestro país y el mundo. El pueblo despertó, y de a poco esta tomando la costumbre de salir a las calles a exigir el pliego de sus demandas.

¡AMNISTÍA TOTAL SIN CONDICIONES A LAS Y LOS PRESOS POLITICOS!

¡RENUNCIA PIÑERA! ¡DISOLUCIÓN DE LAS FFAA Y DE ORDEN BAJO UN GOBIERNO DE LAS Y LOS TRABAJADORES!

Y como ahora hacemos énfasis, ¡A DERROTAR EL TOQUE DE QUEDA EN LAS CALLES!

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¡A desarrollar la rebelión popular en toda América Latina! El pueblo despertó, ¡Construyamos la revolución!

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Por Erwin Escobar, militante de Trabajadoras y Trabajadores al Poder.

Hace un poco más de un año en uno de los documentos de nuestra organización decíamos “¡A desatar la Rebelión Popular contra la ofensiva del capital en toda América Latina!”, en el cual se daba cuenta del levantamiento del pueblo hermano de Ecuador. “La Rebelión popular en Ecuador expresa con colosal determinación el camino de los pueblos de Latinoamérica y el mundo.”.

De esta manera se constataba esta definición y continuaba dando a conocer en simples palabras el camino optado por el pueblo movilizado: “Durante las últimas dos semanas fuimos testigos de la ofensiva creciente y generalizada de las masas contra el gobierno, expresada a través de la Huelga General (catalizada ésta desde la protesta de masas y la acción directa), los paros, cortes, marchas, enfrentamientos y la llegada de miles de indígenas a Quito…” siendo esta la tónica del proceso que estaba en curso, días después llega el 18 de Octubre en Chile, en el cual comienzan álgidas jornadas de protesta, que con el paso de los días devienen en un proceso de Rebelión Popular, desatado principalmente por los estudiantes secundarios que rápidamente respondieron con movilizaciones luego del anuncio del ministro respectivo sobre el alza del transporte en la capital del país.

Los secundarios saltando torniquetes fueron aplaudidos y acompañados por la mayoría del pueblo, y luego del pasar de varias jornadas de agitación y de movilización previa el día 18 de Octubre y 19 en otros sectores del país, la protesta desatada de las masas en las calles daba un salto cuantitativo y cualitativo en todas sus expresiones de lucha y acción directa.

Hace unos días, más de un año después de los hechos anteriormente relatados, veíamos como el pueblo de Perú salía a las calles por el descontento generalizado, producido por la vacancia que el Congreso Peruano le dio el día 9 de Noviembre al entonces presidente Martín Vizcarra, sacándolo de su cargo y posicionando un “gobierno de facto”, encabezado por el presidente del congreso Manuel Merino, volcando a las masas a exigir en las calles la salida de Merino, producto también  de las decisiones de una clase política corrupta al servicio de la burguesía en un país que, agravado por la crisis integral del capital, (crisis de legitimidad, política, económica, sanitaria) con altas tasas de desempleo a nivel nacional que mantienen al pueblo trabajador en una constante incertidumbre por el Régimen, que respondió con una fuerte represión la cual, en poco más de una semana de  protestas, dejaba un saldo de al menos 2 muertos, más de 100 heridos y 20 desaparecidos luego de ser detenidos por la policía de dicho país. Finalmente, Merino decide renunciar luego del desborde del pueblo peruano que protestaba y se enfrentaba con las fuerzas represoras y avanzando en sus métodos de lucha, violencia política y revolucionaria propias de la clase trabajadora.

Concentración en la calle San Martín de Lima el día 12 de noviembre, en protesta contra Manuel Merino, designado presidente del Perú.

La situación en Guatemala

A pesar de estar atravesando una de las pandemias más fuertes a nivel mundial, en Guatemala el gobierno burgués de Alejandro Giammattei anunciaba el Presupuesto para el 2021 que involucraba un fuerte recorte en el gasto social (educación, salud, etc) y por ende un mayor endeudamiento de la población, estas medidas fueron repudiadas y rechazadas por el pueblo del país caribeño que a los siguientes días no dudaron en salir a las calles, siendo miles que se movilizaron por el centro de la capital asediando al congreso de este país, con un claro objetivo político y decisión, y al momento de llegar a dicha institución terminaron por ingresan al edificio parlamentario e incendiarlo. Giammattei sale en respuesta de estos hechos y declara:

“…tampoco podemos permitir que se vandalice con la propiedad pública o privada. Al que se le compruebe su participación en estos hechos delictivos les caerá todo el peso de la ley.”

Alejandro Giammattei, presidente de Guatemala declarando tras el incendio del congreso en dicho país.

En esta declaración el presidente guatemalteco deja en claro la política de persecución que dejará caer sobre el valiente pueblo de dicho país, que se levantó una vez más en contra de las injusticias.

Manifestante se fotografía a las afueras del Congreso de Guatemala ardiendo en llamas, el pasado domingo 22 de noviembre.

Las situaciones mencionadas, puestas en una perspectiva global

1.- Los levantamientos masivos de los pueblos de Latinoamérica no podemos visualizarlos ni entenderlos como “casos aislados” uno del otro. Los regímenes burgueses se ven apremiados por la profunda crisis capitalista que, al momento de dar golpes a la clase trabajadora, está observando respuestas con más fuerza y una incipiente organización, contando la lucha directa con una clara contra ofensiva y desborde total de masas trabajadoras movilizadas. Como es de costumbre y pilar fundamental dentro de estos regímenes, no dudan en echar mano al uso la violencia policial y persecución política para sostener sus democracias burguesas y el capital.

Los explotadores, la clase política, empresarios, altos mandos de FFAA, latifundistas, etc., ven con preocupación cómo se alteran sus intereses y capitales al momento de que los explotados entienden que no tienen nada más que perder que sólo sus cadenas. Pero la contra revolución no dejará esperar las últimas consecuencias para hacerse presente; en esa línea, hay que mirar con mucha profundidad cómo se desarrollan los procesos de los países hermanos que se levantan en contra de los explotadores y ya se enfrentan a sus brazos armados que defienden a muerte a sus patrones.

2.- Es momento de desarrollar y organizar estos grandes embates de masas trabajadoras al podrido sistema capitalista. El desarrollo de la lucha abierta contra los enemigos de la clase dará pie a que los más amplios sectores de los pueblos combativos en rebelión adquieran la conciencia necesaria para ponerse en función de organizar y luchar en las futuras batallas, y desarrollarlas hasta ponerlas en perspectivas de la organización de la revolución. La creciente crisis no está ad portas de acabar y es aquí donde debemos derribar los pilares fundamentales de la antigua sociedad capitalista para construir el poder del pueblo.

Sobre la situación nacional: ¡El pueblo despertó! ¡Construyamos la revolución!

3.- En Chile, el período Revolucionario delimita con muchas más fuerza el camino que está tomando el pueblo movilizado en sus distintas expresiones, a pesar de haber sido fuertemente golpeado por la pandemia y crisis sanitaria agravada por el ineficiente manejo del régimen, hoy se levantan los y las trabajadoras de la salud en huelgas y un paro indefinido por el aumento del ingreso per cápita para el año 2021, que concretamente es mejorar las condiciones de trabajo y las necesidades para los usuarios, lo cual ha sido negado por la ministra respectiva.

Previo a la conmemoración de un año del Levantamiento Popular del 18-O el pueblo ya empezaba a congregarse nuevamente en la Plaza Dignidad, fue una constante de carácter simbólica y a la vez combativa, la “recuperación” de la Plaza luego de estar sitiada todo el tiempo por las fuerzas represivas.

 Ahora vemos como la movilización toma otro carácter marchando en dirección al Palacio la Moneda para así derribar de una vez por todas a los responsables políticos de todas las muertes y violaciones a los DD.HH. de nuestro pueblo. Hemos visto heroicas jornadas de lucha en las calles, como el día 20 de noviembre donde el pueblo vuelve a desbordar las calles y se enfrentó a los aparatos represivos por más de 4 horas por la Alameda, habiendo llegado a solo cuadras de donde se escondía el cobarde de Piñera resguardado por sus esbirros. Las consignas más agitadas han sido “Libertad a tod@s l@s pres@s poltic@s de la Rebelión!” y “¡Fuera Piñera!”. La caída de Rozas dentro de Carabineros solo cambiará el rostro de la represión, pero no su acción esencial.

Seamos realistas: no hay ni reforma ni refundación posibles de una policía cuya función es servir como brazo armado para la defensa de los mezquinos intereses de una clase lumpenezca, criminal, corrupta, parasitaria e improductiva: la actual burguesía.

Editorial de trabajadores y trabajadoras al poder.

4.- La Clase Trabajadora debe prepararse para las futuras luchas e intervenir en el proceso histórico hasta derribar a todo el actual régimen burgués y sea reemplazado por un Régimen de nuevo tipo: ¡Un gobierno de las y los Trabajadores! teniendo al pueblo en armas encargados de su defensa y que disuelva a carabineros y las fuerzas armadas del antiguo régimen.

5.- Las tareas más urgentes están determinadas por la organización y movilización del pueblo, construir y fortalecer las asambleas populares, impulsar comités de acción en centros laborales donde se desarrollen las acciones de protesta contra los crímenes de carabineros y el Estado y que exijan la amnistía para las y los presos políticos y del pueblo mapuche como el primer paso.

6.- Organizar grupos de autodefensa territoriales y en centros de trabajo que sean la primera línea ante la represión y desarrollar la jornada de Protesta y movilización en las calles el 10 de Diciembre hacia la Huelga General por Amnistía total de las y los luchadores con el juicio y castigo a los culpables.

¡A desatar la Rebelión en toda América Latina!

¡El pueblo despertó: construyamos la revolución!

¡Amnistía Total! ¡Huelga General! ¡Fuera Piñera!

¡Juicio y castigo para los represores y asesinos del Pueblo!

¡Gobierno de Las y Los Trabajadores que disuelva las actuales FF.AA. y de orden!

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