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Entrevistamos a Carlos Astudillo, sobreviviente de la violencia estatal.

«Tenemos que ser inteligentes en lo que se viene, porque yo no quiero que sigan cayendo presos políticos, que sigan existiendo más Gustavo Gatica, Carlos Astudillo, Óscar Pérez… ya es suficiente».

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Imagen de portada: Amalia Gálvez.

El 20 de octubre de 2019 la vida de Carlos Astudillo cambió para siempre. Aquel día, como miles lo hacían en distintas partes de Chile, decidió salir a manifestarse en las inmediaciones del centro de Colina, cuando un disparo de guerra perpetrado por el cabo Pedro Lavín Villalobos lo abatió, dejándolo tendido en medio del pavimento. La imagen de él ensangrentando e inconsciente, siendo arrastrado por los militares como si de un bulto se tratase, dio la vuelta al mundo, y reflejó de la forma más cruda posible la represión que el pueblo chileno vivía por aquel entonces.

La bala arrasó con todo a su paso, y si bien Carlos pudo sobrevivir a un impacto que fácilmente podría haberlo matado, las secuelas de lo sucedido aquel día siguen todavía vigentes, significando decenas de operaciones a las cuales ha debido someterse durante este período para poder salvar su pierna derecha.

Imagen del momento en el que Carlos es arrastrado inconsciente por militares tras el impacto de la bala.

A pesar de la adversidad, Carlos decidió no echarse a morir y aceptar de buenas a primeras la injusticia de la cual fue víctima, sino todo lo contrario, y desde que tuvo la fuerza para poder moverse por su cuenta, se ha organizado y movilizado en búsqueda de justicia y reparación no sólo para él, sino que para todas las víctimas de la violencia de agentes del Estado durante la Rebelión Popular. Una de sus frases más icónicas, que incluso da a conocer en sus redes sociales, refleja muy bien este sentir: “Sus balas no lograron derribarme”.

En esta entrevista nos cuenta cómo ha sido ese proceso, cuáles son sus reflexiones y objetivos, además de repasar y opinar sobre el acontecer político y social que hoy vive el país. El mismo que lo ha llevado a organizarse en su natal Colina, junto a otros que han decidido dar la cara a pesar de la adversidad, como Gustavo Gatica, coterráneo de su comuna y cercano en esta lucha por la verdadera justicia.

Carlos, ¿Cómo valoras el desarrollo de una lucha integral en este contexto de Rebelión Popular, desde distintos frentes, y no solamente desde la protesta callejera?

Siento que la lucha debe ser global y en todos los frentes posibles. Sin duda la acción directa implica “un paso más allá de la lucha”, ya que se ponen muchas cosas en juego: la responsabilidad, la integridad física de uno y de sus compañeros, etc. Por eso la considero como una evolución de la protesta, en ella la violencia política se ejerce y, a fin de cuentas, se juega la lucha por el poder.

Por lo mismo valoro el 29 de marzo o “Día del Joven Combatiente”, la considero una fecha importante, porque en ese día se pone en relevancia la combatividad, donde el protagonista no es otro que la acción directa de un pueblo.

Pero, para llegar a esos niveles de confrontación, se necesita desarrollar otras plataformas de lucha, como por ejemplo la propaganda, tanto callejera como en redes sociales, el desarrollo intelectual, para generar pensamiento político y capacidad de debate, el fortalecimiento de los medios populares e, incluso, la lucha dentro de planos más institucionales.

Eso sí, en la pelea institucional entramos en un terreno muy peligroso, porque el campo popular y revolucionario siempre ha estado vetado de esa plataforma de lucha, ya que la vía institucional siempre ha sido una plataforma muy cómoda para la burguesía y el bloque en el poder. Siempre cuando las clases populares, la clase trabajadora, ha llegado a estos planos, entran a enfrentar la cooptación, las trampas y la codicia; por lo mismo es una lucha muy difícil de librar para los sectores combativos… aún así, hay que prepararse y estar dispuesto a librar aquella lucha, ya que, durante los últimos 30 años, donde nos hemos restado de esos espacios, se han jugado cuestiones importantes, como por ejemplo el acuerdo del 15 de noviembre de 2019.

Debido a que el Parlamento, por aquel entonces, estaba cooptado por la burguesía y la élite política, [en dicha jornada] se nos dobló la mano como movimiento social, y a pesar de la lucha callejera y niveles de acción directa que hace mucho no se veían, se nos dobló la mano.

He pensado sobre eso… y lo que ponderó en esa situación fue la falta de un vocero o vocera de aquel movimiento, [lo del 18 de octubre en adelante] era un movimiento sin jerarquía, sin líderes; una Revuelta Popular.

Y en esa contextualización que haces desde octubre de 2019 a la fecha, donde cambia la correlación de fuerzas que se venía desarrollando desde hace años, y considerando lo que tú vienes haciendo desde ya más de un año, ¿Hacia dónde apuntas con tu lucha particular? ¿Qué objetivo final busca Carlos Astudillo con todo lo que está haciendo?

Muy buena pregunta compañero, de hecho, te la agradezco. Porque claro, relacionándolo a la pregunta, toda acción, ya sea en la calle, panfleteando o escribiendo un artículo, siempre tendrá un objetivo, y para mí los objetivos guían mi vida.

Me acuerdo que en un momento me pregunté: después de lo que me pasó, y haber quedado vivo, ¿Cuál será mi objetivo en la vida? Y a pesar de tener muchas cosas en contra: un gobierno en contra mía y de todos, un poder judicial que pone trabas, mi objetivo siempre será que se haga justicia por mi caso.

Y aunque se haga justicia por mi caso, por Carlos Astudillo, y que el militar que me disparó sea juzgado y encarcelado como se debe y yo sea indemnizado, aún así yo no voy a quedar satisfecho. Para mí la justicia, aparte de mi caso, es también por muchos otros y otras compañeras, [porque] los casos de Fabiola Campillay o Gustavo Gatica, que son los más emblemáticos, son dos casos de miles, y en ese sentido, considero que es una tarea titánica que tengo y tenemos muchas personas. Porque tenemos un precedente funesto en nuestra historia, un poder judicial que siempre ha favorecido a la misma clase política, que después de 40 años del Golpe Militar se han resuelto [apenas] 40 causas de más de 2.000 que tiene el Poder Judicial.

De hecho, la semana pasada, Londres 38 denunciaba que el Poder Judicial pidió resolver las 1.500 causas pendientes en seis meses, sin ningún criterio de evaluación, porque tampoco se justificó esa medida. Así que en el plano de la justicia [por su caso] yo la veo difícil, soy bien tajante en eso y realista. Siempre con la esperanza de que se hará justicia, pero mi objetivo fundamental acá y luego de todo esto es que Piñera quede en la historia como el asesino que es, como el presidente que mató a su propio pueblo, que le declaró la guerra y sacó a los milicos, y que pague.

Evidentemente sería un gran hecho que el militar que me disparó el día de mañana esté en la cárcel, pero más satisfacción me daría que las personas que le dieron la orden a ese sujeto sean los que terminen en la cárcel: Piñera, Chadwick, Blumel, Iturriaga, Rozas… ellos fueron quienes dieron la orden final de atacar al pueblo.

Se agradece escuchar tus palabras compañero, porque son un gran aporte a la pelea y a las personas que puedan leerlas para que conozcan tu caso, porque dan un ejemplo de hacia dónde podemos apuntar muchos y muchas. Y en aquel proceso que vienes librando desde hace ya bastante tiempo, ¿Con quiénes te haz estado organizando y coordinando? ¿Qué aprendizajes y reflexiones has recogido de esta experiencia?

Me llevó la necesidad de organizarme en torno al objetivo que mencioné anteriormente, y en torno a ese objetivo surgió la necesidad de organizarme con otras personas. Me acuerdo cuando llegué a mi casa en Colina, empecé a organizarme por marzo de 2020, en plena cuarentena, con un colectivo de compas que se llama “Colectivo Gatillo”. Se le puso ese nombre como un juego de palabras entre Gatica y Astudillo [risas], aparte también del gatillo del arma, en un plano más revolucionario. Además, “gatillo” hace referencia a un gato, y todos amamos los gatos.

Desde ahí nos empezamos a organizar, a buscar resolver las problemáticas que había en la comuna. Teniendo como objetivo el tema de Derechos Humanos, nuestras fechas importantes fueron el 1° de Mayo, el Día de las y los trabajadores, ahí empezaron nuestras primeras acciones mediáticas. Después nos empezamos a organizar para difundir el caso de Gustavo Gatica en Colina, porque no mucho se sabía que él es de Colina.

Luego vino el tema de la pandemia más agudizado, ahí estuvimos participando en unas ollas comunes de unas tomas que se levantaron en Colina, y así transcurrió el año 2020. Ahí conocí a compañeros y compañeras con los que todavía me organizo, también conocí a Gustavo y otros compañeros que han sufrido violaciones a los derechos humanos, como Diego Lastra, que perdió un ojo; a Óscar Pérez, que fue atropellado por dos “zorrillos”; al Anthony Araya [joven que fue lanzado al río Mapocho por un miembro de la COP]. Con ellos se comparten experiencias, alegrías, tristezas, hasta recomendaciones de viejo, como remedios y exámenes que uno se hace, jajaja.

Carlos Astudillo y Gustavo Gatica, manifestándose frente a la municipalidad de Colina el pasado 18 de agosto de 2020. Esto, en el marco de la conmemoración de 10 meses desde el estallido de la Rebelión y la búsqueda de justicia.

Yo no milito en nada, pero tampoco satanizo la militancia. Más que nada me considero, por las cosas que hago, como un activista de derechos humanos. Porque trato de apañar la causa, y lo que me mueve son los derechos humanos. Por mi caso y por los de otros compas.

El otro día lo pensaba como un proceso, pienso que tengo que estar donde se necesite, entregando mi fortaleza.

Retomando lo que mencionas en la primera pregunta, en un plano más específico, donde es difícil no brindar las discusiones al respecto y saber dichas opiniones, ¿Qué análisis haces sobre el proceso constituyente en curso y qué esperas de él, considerando, por ejemplo, abordar la problemática de las víctimas de la violencia estatal?

Para mí las sociedades avanzan a ritmos muy particulares, extraños e incluso misteriosos. Hay veces que avanzan muy rápido y en cuestiones de días hay cambios que no ocurrieron en 30 años, y otras veces existen cambios mucho más lentos, de forma más progresiva… Llevándolo a un ejemplo concreto, los primeros días de la Revuelta, antes que me pasara esto, yo sentía una felicidad tremenda, pensaba que estaba viviendo algo que no iba a ver en muchos años, incluso que no lo iba a vivir. Menos en el escenario que estábamos, de reflujo de las movilizaciones, de apatía incluso, y de la nada gatillaron ciertos problemas en la sociedad desde muchos ámbitos.

Eso de la consigna de que “Chile despertó”, aunque algunos digan que “se fue a dormir”, para mí sí despertó, en mi familia despertó, por ejemplo, y eso es un avance de la consciencia, que es lo más difícil de lograr… incluso que se haya sacado a Baquedano de la plaza, y que muchos digan que sólo era un símbolo… pero los símbolos son los más difíciles de sacar en las sociedades porque son estructurales. Aquello lo hemos ido ganando en ese sentido.

El proceso constituyente, en particular, es ejemplo de cómo las sociedades avanzan de una forma más lenta, y por lo mismo el resultado que se dará es muy difícil de predecir, porque nunca en la historia de Chile ha existido una constitución redactada por personas que no sean militares, académicos o miembros de la élite.

En ese sentido, incluso, hasta se puede considerar un avance. Aunque suene “medio amarillo”, que incluso personas de la ex Concerta se sienten a negociar, a pesar de que uno no comparta sus objetivos políticos, aún así veo eso como un pequeño avance.

Que una constitución la vayan a escribir 150 personas es algo inédito en la historia de nuestro país, y por eso, también, este proceso es tan relevante, lo que se refleja en que hayan más de 2.000 candidatos y candidatas. Pero, yo creo, que respecto a cómo se construyó este proceso, más allá de las trampas que pueda tener, su resultado final será una constitución “progresista”, que no va a cambiar el rol del Estado, seguiremos viviendo en una sociedad marcada por la economía capitalista, en la cual el aparato estatal juega un rol de protección al sistema capitalista.

Sí vamos a tener avances en lo que son demandas “socialdemócratas”, como el ecologismo, de seguro la lucha ecológica estará presente en esta constitución.

Los considero pequeños avances, pero creo que esta constitución finalmente será hija de la élite política, y al final reproducirá los problemas de la sociedad actual, las contradicciones y el sistema de dominación.

En cuanto a los DD.HH., yo creo que la constitución no aportará mucho en estos temas. Chile se ha suscrito a un montón de tratados de derechos humanos, y aún así es uno de los países que menos los respeta. Quizás en lo que más se podrá avanzar será en materia de justicia, que se instaure dentro del poder judicial el tema de los DD.HH., ahí vamos a tener que exigirle a este poder que asuma de forma prioritaria las violaciones a los derechos humanos, porque actualmente no lo hace. No lo hace por un tema político, porque no está regulado, porque hay presiones políticas para que no se investigue, etc. Ahí veo, al menos, el mayor aporte que se podría hacer desde la constitución a la temática de los derechos humanos.

Entonces, en síntesis, respecto al proceso constituyente. ¿Consideras que es una instancia en la que hay que participar incluso con sus limitancias?

En lo personal, considerando a las personas que hemos estado luchando desde el 18 de octubre a la fecha, hay que participar. Es una ganada que se obtuvo, y aunque no es la que quisimos, al final sigue siendo una ganada.

«No hay que dejar que la Derecha, la Concertación o incluso el Frente Amplio, se apoderen de ese proceso que nosotros y nosotras lo ganamos. Hay que apoyar a gente que sea verdaderamente independiente y del pueblo».

Compañero, pasando también a otro tema súper importante, que está en boga y que ha sido un vehículo motorizador de muchas luchas en Chile antes y durante la pandemia: la prisión política en Chile. Respecto a ella, ¿Cómo caracterizas tú la prisión política en Chile? ¿Hacia dónde tienen que apuntar nuestros esfuerzos para luchar por la liberación de las y los compañeros privados de libertad?

En Chile el Estado posee muchas herramientas con las cuales puede reproducir la pobreza, controlar socialmente, enfrentar a los grupos subversivos, etc. En ese contexto, el poder judicial es una parte importante del Estado, y en nuestra sociedad ese Estado está al servicio de una clase, tanto social como política. Dentro de ese marco, la justicia actúa en función de esos intereses.

En ese aspecto, muchas personas son y fueron perseguidas por el Poder Judicial por el sólo hecho de rebelarse. Esto siempre ha sido así, la justicia siempre ha actuado de esa forma. Yo recuerdo que, cuando me movilizaba estando en la universidad, a los secundarios se les perseguía… a los del INBA, a los del Nacional, cuando “cortaban calle” o “tiraban “mechas”. A veces los pillaban tres veces, pasaban a control de detención y eran liberados con el compromiso de que no se movilizasen durante un año, bajo la amenaza de abrir sus expedientes y continuar con la investigación, arriesgando una pena efectiva.

Pero en el proceso de Revuelta esta situación a nadie le importaba, y el poder judicial tuvo que encontrar una forma de amenazar a la población y asegurarse de que no saliera a protestar. Ahí la prisión política vuelve en su máximo esplendor, comparándola con inicios de los 90’ o la Dictadura, cuando a uno por protestar, por ser opositor, lo tomaban preso.

Ahora en la revuelta han tomado presa a gente de todos lados. De Talagante, de San Antonio, incluso gente que nunca antes se había movilizado, de lugares que tenían muy poca tradición de lucha. Entonces la prisión política buscar dar ese ejemplo, onda: “esto te va a pasar a ti si te las das de rebelde o revolucionario”.

Una vez estuve en un encuentro en Quilpué, y un compañero dijo algo muy clarificador respecto a la prisión política: que los compañeros y compañeras que cayeron en los 80´ y 90´ eran “cuadros políticos”, en cambio acá muchos podemos tener las convicciones, pero no somos cuadros políticos. Ahora último hay cabros que se han formado como cuadros ya sea por la experiencia, en la cana o en la calle, pero previo al 18 de octubre muy pocas personas tenían esa concepción y formación de lo que es ser cuadro político.

Para las y los presos políticos esa formación es fundamental, el mismo escape del “Vuelo de Justicia” por ejemplo, fue posible gracias a cuadros políticos, organizados tanto afuera como adentro de la cárcel. Y así uno puede ir dando muchos ejemplos. Esas diferencias se pueden observar respecto a la historia de la prisión política en Chile.

Respecto a qué podemos hacer, yo considero que acá todos somos presos políticos. Todas y todos quienes salimos a la calle, ya sea a camotear pacos, o ir a dejarle agua al Primera Línea, éramos potenciales presos políticos. De que nos tomaran los pacos encubiertos y nos procesaran por andar tirando mechas. Por lo mismo considero que el apoyo a los presos políticos tiene que ser transversal, cachai.

Todas las demandas que levantemos tienen que considerar la liberación de los presos políticos, esa también es una de las responsabilidades que van a tener los verdaderos constituyentes, del pueblo. Van a tener que ocupar esa tribuna para denunciar las violaciones a los DD.HH. y la prisión política, porque estas demandas son súper invisibilizadas por el progresismo. El mismo Boric decía: “yo no voy a apoyar a gente que está siendo juzgada por delitos de sangre”. Ninguna y ninguno de los que están hoy presos ha sido por querer matar a un paco o alguien, todo ha sido por estar camoteando, tirando una mecha o, incluso, por montajes.

Esa “relativización” a la prisión política es nefasta. Por eso nosotros tenemos que defender y aclarar esa situación.

Acá no hay “presos políticos buenos” y “presos políticos malos”. Todas y todos son presos políticos porque arriesgaron sus vidas en la calle, igual que todos nosotros.

Compañero, para terminar con la última pregunta, para darle un cierre o redondeo a esta entrevista, ¿Cuál es el llamado qué harías tú para la gente en lo que se viene? Considerando la pandemia, las elecciones, etc.

Ahora está complicado el asunto. Se vienen elecciones, la pandemia está muy complicada, el mismo invierno hace que las personas se movilicen menos, baja un poco la protesta en estas fechas. La entrada a las universidades y los liceos. No hay mucho tiempo, incluso ánimo, y el clima político también no hace muy propicia la lucha directa.

Considero que hay que aprovechar este tiempo en leer, y estudiar la experiencia histórica, que nos han dejado muchos años de lucha. Leer la experiencia de los hermanos Vergara Toledo, sus vidas que están llenas de ejemplos. La vida de tantos y tantas militantes revolucionarios que dieron su vida por nosotros y por un buen país. Tenemos que ir sacando esas lecciones.

Creo que ahora la situación ha ido madurando, y tenemos que enfrentarnos de una forma más inteligente, ir reforzándola. El nivel de agresividad y violencia de la represión del Estado es altísimo, y por lo mismo no nos tenemos que poner en peligro ni nosotros ni nuestros compañeros.

Por eso digo que tenemos que ser inteligentes, porque yo no quiero que sigan cayendo presos políticos, que sigan existiendo más Gustavo Gatica, Carlos Astudillo, Óscar Pérez… ya es suficiente.

Por eso tenemos que estudiar, para el día de mañana enfrentarnos de una forma inteligente para cambiar las cosas. En ese sentido, no significa que nos convirtamos en ratones de biblioteca ni mucho menos, solamente que ahora ocupemos el tiempo en resguardarnos y estudiar. Igual siempre hay que estar apoyando; al compañero que perdió un ojo, a la familia que tiene un hijo preso, o incluso cosas más prácticas, como apoyar al vecino que tiene Covid yendo a comprarle las cosas de la semana. Hay que ir levantando estas redes de solidaridad, que ahora con la pandemia en auge habrá que reforzar.

Igual, creo, tampoco se tiene que dejar la acción directa o la primera línea. Como te dije en un principio, es donde se juega el poder, pero hay que actuar de forma inteligente, astuta y con todos los resguardos posibles. Toda esa lucha debe seguir. Quizás ahora baje un poco, pero mañana tendremos más experiencia, seremos más sabios que hoy y vamos a poder actuar de una mejor manera.

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Ni tan rupturista: Gamba se alía con la DC para proteger la “democracia” en la medida de lo posible

La acción de llamar a votar por Yasna Provoste le valió ser tendencia en Twitter e inclusive, se ganó el mote de amarillo nivel Boric. Situación que al parecer le hizo ruido y debió salir a dar explicaciones en su cambio editorial. Igual de mala que su defensa a Provoste, por cierto.

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En su nota editorial más reciente, el “carismático medio” Gamba se refirió a sus “nuevas” posiciones políticas en torno a las crecientes protesta y la más abierta confrontación de clases -luego del 18 de octubre- en el “oasis” de Latinoamérica. Esgrimiendo una pusilánime “defensa de la democracia” en su llamado a votar por la Demócrata Cristiana Yasna Provoste.

En medio de este transe político histórico, menciona que se dieron cuenta que debían hacer algo con su poder de influencia. Citando -para validar su desviación- líneas de un personaje de ficción de Marvel. Misma franquicia que representa a Estados Unidos como el policía del mundo[1]. Pero vamos al meollo del asunto.

Gamba justifica su llamado en una responsabilidad histórica que asume como propia en “defensa de la democracia”. Misma democracia burguesa heredada de la dictadura y que ha mantenido en la más alta precariedad, descuido y abandono a la gran mayoría de las personas que conforman la sociedad chilena, mientras protege y enriquece a la elite: de la cual también forma parte Yasna Provoste.

Siguiendo con su retórica, estipula que los llamados “independientes” son un peligro para esta tan preciada democracia de unos pocos. Ya que basarían su discurso en el populismo barato que llevaron a Trump y Bolsonaro al poder, queriendo amainar esta aseveración con un discurso digno de #PacoLover como que “no todos son iguales” (guiño al público de izquierda y progre).

A reglón seguido, manifiesta que “Si, los partidos políticos nos han cagado muchas veces, y son responsables directos de que la gente les tenga tirria ya que por décadas le han dado la espalda al pueblo. Pero sin ellos simplemente no hay Democracia”. Negando la existencia -bajo su dosis teórica de Marvel- de alguna otra forma de democracia y gobernanza. Al más puro Fukuyama reclama el fin catastrófico de la historia y, a lo Juan Sutil, la catástrofe que significaría el avance popular sin los partidos del régimen.

Para continuar con su defensa del modelo político que ya está caduco, se dedica a menospreciar -al más puro estilo cuico abajista que se cree progre por entrar a una universidad pública, pero que en el fondo no es más que un cuico sin calle ni trabajo real- las consignas elaboradas por colectivos anarquistas y comunistas como “El pueblo unido avanza sin partido” o el más reciente “yo no voto, me organizo”, de los cuales podemos diferir pero siempre desde concepciones políticas-teóricas y no simples falacias vestidas de chistes.

Frente a esto, quisiéramos saber ¿qué trabajo político ha levantado Gamba y quienes lo conforman? ¿Hacen algo más que sacar notas “periodísticas” de otros medios o Twitter? @Hanzinho suponemos que tienes un curriculum enorme de trabajo político en donde las papas queman o ¿no?

Para finalizar la auto felación, Gamba manifiesta que “Si no lo logramos, al menos tendremos la conciencia tranquila de que hicimos todo lo posible. Pero si lo logramos, habremos modificado una elección y el destino del país por los próximos 30 años…” Nos reímos toda la noche.

Posición:

Pero para entender este revuelo que causó Gamba, hay que tener en claro la relación y subordinación de clase que existe -como todo en la sociedad- en los medios de comunicación. Todos responde al interés de tal o cual espectro de la sociedad y, desde ahí, parte su función.

Gamba es simpático y chistoso. De eso no hay duda. Pero no puede ser sobrevalorado como un medio de izquierda ni “del pueblo” cómo reza su alma mater. Es un pasquín nacido y construido en base a lo que intentan combatir: el populismo y lo fácil. Por lo mismo, su discurso debe ser entendido desde ahí.

Para medios populares y con trasfondo político claro tenemos varios medios que día a día luchan por sobrevivir a la pandemia y la represión de las calles. Haciendo el trabajo que muchos medios tradicionales no hacen y nunca lo harán.

Pero frente a la “defensa de la democracia” queremos señalar que desde la izquierda que representamos no negamos la necesidad de democracia, pero la entendemos distinto. ¡Si! Hay que luchar por la democracia, pero no esta pseudo democracia que mantiene a nuestros compañeros y compañeras presas desde el 18 de octubre por querer cambiar el país y no simplemente caretas cada 4 años.

Creemos en la transformación de la sociedad tanto en Chile como en Latinoamérica y el mundo. Pero para ello, es necesaria la confrontación con lo viejo para que nazca lo nuevo. No queremos que la dictadura de Piñera salga impune y tenga una transición de los “mínimos comunes”. Queremos juicio y castigo para todos y todas quienes son responsables de las mutilaciones, abusos y asesinatos, como también de sus cómplices pasivos en el congreso y en cualquier otro lugar que se escondan.

No andamos sembrando tomates, estamos en constante trabajo y aprendizaje con el pueblo. Lo hemos hecho bien y lo hemos hecho mal, pero nunca nos hemos posicionado desde la vereda de los poderosos y la defensa de su institucionalidad. Por eso mismo creemos que para salir de esta crisis victoriosos -y no solo en defensa de un concepto- debemos crear comandos populares que se hagan cargo de contrarrestar la pandemia en este momento, pero también que sean capaces de organizar frentes únicos para derrocar a Piñera y compañía. Estableciendo con ello, una verdadera Asamblea Constituyente de los pueblos, Un verdadero gobierno de los y las trabajadoras.

“Si no estás prevenido ante los medios de comunicación, te harán amar al opresor y odiar al oprimido” (Malcom X ).


[1] LA IMAGEN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS EN LAS PELÍCULAS DE SUPERHÉROES: IMPLICACIONES COMO EL MILITAR MÁS GRANDE Y EL POLICÍA DEL MUNDO

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¿Tercer o cuarto retiro?: La lucha es el único camino

En cualquiera de los casos, sabemos muy bien que la única forma de conseguir las demandas que el pueblo exige es con movilización. Así lo demostraron -nuevamente- las movilizaciones de estas últimas semanas que dejaron en jaque al gobierno. Es por ello por lo que el llamado a paralización del 30 de abril debe ser la punta de lanza para que caiga Piñera.

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El día de ayer, Sebastián Piñera anunció un nuevo retiro desde las AFP. Un tercer retiro aseguró flanqueado por las caras más destacadas de la derecha. Sin embargo, la presidenta del Senado Yasna Provoste había asegurado que esta propuesta no sería un tercer retiro, sino que un cuarto.

«El 3er retiro el congreso lo aprobó abrumadoramente (…) el proyecto del ejecutivo es un 4to retiro. No hay negociación en curso con el Gobierno. El tercer retiro fue aprobado por el Congreso. No puede ser parte de negociación alguna».

manifestó la presidenta del Senado.

Asegurando además que la decisión de ambas cámaras no está en negociación sin que el requerimiento al TC sea bajado. Algo que el gobierno ya confirmó que se mantiene y no darían pie atrás con el requerimiento que debe ser declarado admisible este martes.

Ante esta situación ¿Qué sucede con los retiros? ¿La “oposición” mantendrá su palabra o negociará nuevamente -a puertas cerradas- y se doblegará a los intereses de unos pocos?

Nuestra posición:

En cualquiera de los casos, sabemos muy bien que la única forma de conseguir las demandas que el pueblo exige es con movilización. Así lo demostraron -nuevamente- las movilizaciones de estas últimas semanas que dejaron en jaque al gobierno. Es por ello por lo que el llamado a paralización del 30 de abril debe ser la punta de lanza para que caiga Piñera.

Pero habrá que estar alerta a cómo se mueven las burocracias sindicales con sus mesas de negociación. Y es que no se nos puede olvidar los llamados a movilización del 25 y 26 de noviembre de 2019 por parte de Unidad Social y la CUT para luego ir a negociar los muertos con Blumel en La Moneda.

Los trabajadores portuarios han abierto el camino y el gobierno tiembla. A organizar el paro del 30 de abril.

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Punta Arenas en pie de lucha contra las medidas del gobierno

La ciudad del extremo sur del país ha vivido una semana agitada, ya que desde el miércoles hasta hoy se han desarrollado importantes movilizaciones y protestas, motivadas por el tercer retiro del 10% y el rechazo al gobierno de Piñera.

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Por Patricia.

Tras el anuncio presidencial de llevar al TC el proyecto del tercer retiro de los fondos de pensiones, en todo el país se llevaron a cabo cientos de manifestaciones populares en contra de la medida del gobierno, lo que no dejó ajena a la zona más extrema del país, la cual a pesar de las bajas temperaturas ha tenido arduos días de movilizaciones.

La primera jornada de protesta en Magallanes comenzó en la mañana del miércoles 21 de abril, con el inicio del paro de los portuarios en rechazo a la medida autoritaria del gobierno de frenar el tercer retiro de las AFP’s. Los trabajadores se concentraron a la entrada del Muelle Prat impidiendo la salida e ingreso a las instalaciones, sumándose así al llamado nacional de paralizar las actividades.

Posterior a ello, más de 500 vehículos conformaron una caravana de trabajadores/as de la educación, exigiendo des municipalización de los establecimientos educacionales, demanda que ha estado más latente la última semana en la región, sumando ya varias manifestaciones.

Durante la tarde del miércoles y desde distintos sectores comenzó otra caravana con dirección a la ex Plaza de Armas de Punta Arenas, conglomerando, a eso de las 18:30 hrs (17:30 hrs para el resto del país), a cientos de personas, las cuales marcharon por el centro de la ciudad en contra del gobierno de Sebastian Piñera y de todas las medidas inútiles y represivas frente a la pandemia. 

Concentración en Punta Arenas durante la tarde del miércoles.

Mientras las principales protestas se llevaban a cabo en el sector céntrico de la ciudad, desde los distintos territorios y poblaciones se levantaron barricadas y cacerolazos, lo que hizo que gran parte de la comunidad magallánica saliera de sus casas exigiendo fin al gobierno represor y a la militarización.

Pasadas las 21:30 horas se reportaron las primeras detenciones en el centro de la ciudad, en donde, según testigos que estaban en el lugar, las personas se encontraban en el suelo golpeadas por efectivos policiales. Ya a esa hora se registraban enfrentamientos entre manifestantes y carabineros, quienes rodearon en todo momento la manifestación con agentes de civil.

A pesar del toque de queda las movilizaciones continuaron, lo que generó que más gente llegara hasta el centro de la ciudad sin importar el arduo contingente de Fuerzas Especiales que a esa hora se desplegaba por las calles con el fin de reprimir y dispersar a quienes se manifestaban

La jornada del día miércoles finalizó a altas horas de la madrugada concentrando la protesta en las poblaciones, donde pobladores/as se seguían manifestando contra las incompetentes medidas del gobierno.

Barricadas en una de las principales vías de la ciudad.

Luego de dicha extensa jornada, las protestas en la zona austral no han cesado, avanzando hacia la gran huelga general el viernes 23 de abril surgió una nueva convocatoria a la raíz de la mala gestión del gobierno local, la Coordinadora de Seguridad Pública y las Fuerzas Policiales con respecto a las medidas sanitarias implementadas en la zona, responsabilizando a la comunidad por el aumento de casos y no a los empresarios que siguen explotando a sus trabajadores/as a costa de levantar la economía local ante una posible cuarentena en Magallanes. A esto se suma también la falta de beneficios sociales, jugando incluso con el propio dinero que por años las personas han entregado a los fondos de pensiones.

La nueva manifestación se autoconvocó a las 18:30 horas en la ex Plaza de Armas de Punta Arenas, conglomerando a un centenar de personas que marcharon hasta la Plaza de los Derechos Humanos exigiendo el tercer retiro, fin al toque de queda y al gobierno de Sebastián Piñera y libertad a todos/as los/as presos/as políticos/as de la rebelión. La jornada finalizó con violentas detenciones a menores de edad, las cuales se realizaron bajo persecución policial, tónica que se ha dado durante las jornadas de movilización donde se han registrado controles de identidad bajo “sospecha” y selectivos.

Concentración de hoy en pleno centro de Punta Arenas.

Las bajas temperaturas no fueron impedimento para que los/as magallánicos/as salieran una vez más a las calles. Entre cacerolazos y barricadas los/as puntarenenses se manifiestan en contra de este nefasto sistema que tiene precarizadas las vidas de millones de pobladores/as, exigiendo una vida digna frente a una pandemia que sólo ha traído hambre y miseria a la clase trabajadora de este país.

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