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Opinion

Debate | Para comprender las contradicciones históricas del imperialismo contemporáneo

Mucho se ha popularizado entre el pensamiento de izquierda y revolucionario, la tesis que a mi juicio la plataforma RED VOLTAIRE que dirige el periodista Thierry Meyssan, sintetiza muy bien al plantear que el “conflicto entre el capitalismo financiero transnacional y el capitalismo productivo nacional entra en una fase paroxística.

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Por Marcelo D. Cornejo Vilches

 Trabajo dedicado a la juventud proletaria y popular, a aquella juventud que hizo posible el alzamiento proletario del 19 de octubre de 2019 Como no reivindicar incansablemente al combatiente indoblegable.

Mauricio Hernández Norambuena (Comandante Ramiro), cuya lealtad a la lucha popular ha pagado caro en las cárceles del capitalismo latinoamericano.

Mucho se ha popularizado entre el pensamiento de izquierda y revolucionario, la tesis que a mi juicio la plataforma RED VOLTAIRE que dirige el periodista Thierry Meyssan, sintetiza muy bien al plantear que el “conflicto entre el capitalismo financiero transnacional y el capitalismo productivo nacional entra en una fase paroxística1. Sin embargo, la tesis plantea en lenguaje matemático, el problema de los límites, a saber, ¿cuál es el límite entre capitalismo nacional y otro transnacional?, ¿es posible que el capital tenga una identidad nacional y otra que niegue lo nacional, un capitalismo globalista?, ¿existen clases sociales dominantes y explotadoras cuya base es el capitalismo nacional?, y si no es así, ¿significa que el capitalismo globalizante es tanto enemigo de las clases explotadoras como de las explotadas?, por lo que, ¿es el imperialismo una “imposición” sobre intereses locales nacionales “legítimos”?, ¿qué leyes históricas rigen a ese capitalismo nacional, a ese capitalismo transnacional, a ese imperialismo globalizante?, o , ¿estamos hablando de un capitalismo mundial sin leyes, de un imperialismo zomby enfrentado a la conciencia potencialmente libertadora de un “capitalismo nacional”, incluso de una respuesta progresista desde la identidad de lo “nacional”?, ¿qué rol le cabe aquí a la lucha de clases, a la ley del valor, a la tasa de ganancia, a la tesis de Lenin sobre el imperialismo, los monopolios y las guerras inter imperialistas? Finalmente, ¿qué rol juegan aquí las leyes de desarrollo capitalista descubiertas por Marx y Engels?, ¿es posible comprender aquí el actual rol de Rusia y China como potencias liberadoras que se enfrentan a un malvado imperialismo occidental “europeo-norteamericano”?

A mi juicio, uno de los troncos teóricos enquistados ya en la historia del pensamiento político de bastos sectores de izquierda del planeta es la tesis relativa a la sobre acumulación y su concomitante tesis relativa a la falta de mercado interno para el desarrollo del capitalismo, pulsiones que lo llevarían “hacia afuera”, en una acción de verdadera fuerza centrífuga basada en la creencia de que el capitalismo no puede crecer si el consumo “interno” está restringido, cuestión que, por lo demás, Marx dejo aclarada en “El Capital” hace más de 150 años.

Pero, la tesis formulada en los términos ya citados nos lleva a concebir las crisis imperialistas haciendo abstracción e ignorando las consecuencias de las leyes de la lucha de clases, lo que implica que las crisis y las guerras imperiales afectarían por igual a todas las clases sociales.

Por otro lado, la tesis de la sobre acumulación supone aceptar que la escala de la acumulación de capitales esta anclada en parámetros ajenos a la lógica de existencia misma del sistema capitalista y de la lucha de clases. Y es que la clase burguesa habría perdido el control de este inmenso monstruo que no para de crecer, haciéndose necesario entonces, la acción mancomunada de todas las clases sociales por medio de políticas de “estados democráticos” con el propósito manifiesto de salvar a la sociedad en su conjunto. Los presupuestos de esta tesis comporta que la lucha de clases ya no es suficiente. La lucha anti imperialista rebasaría por todos sus costados a la lucha de clase. Si aceptamos este presupuesto, cabe preguntarse, ¿qué motivaría a la humanidad para hacer la “Historia”?, ¿en qué planos se darían las nuevas contradicciones tras la pérdida de centralidad histórica de la lucha de clases?

De otro lado, la lógica del capital y el imperialismo sería la destrucción de la sociedad en su conjunto, la devastación de los presupuestos materiales de todas las clases sociales, la configuración de zonas planetarias caotizadas, desmanteladas social y políticamente, depredadas a tal punto que perdería viabilidad la organización social misma, devenida en un nuevo estado de salvajismo, una situación de declive como especie. El imperialismo al prescindir de la sociedad, omitiendo a las clases sociales, de todas, incluyendo a la propia burguesía, tendría vía libre para extraer directamente las materias primas y energéticos por medio de enclaves productivos, en beneficios de entes a-históricos, de construcciones abstractas, carentes de materialidad e historicidad.

Sin embargo, no es posible establecer arbitrariamente los límites materiales de la escala de la acumulación del “Capital”.

¿De qué depende “el más” y “el menos”?, estos parámetros se determinan en función de la tasa de ganancia, la que a su vez está determinada por factores objetivos (Composición Orgánica del Capital, productividad) y factores subjetivos (la lucha de clases). Por lo tanto, es sustancial estudiar estos vectores para comprender la escala de la acumulación de capital. A partir de las componentes de la Tasa de Ganancia, es posible establecer que:

  • Se debe diferenciar la masa de capital a acumular respecto de la tasa de acumulación del capital.
  • Las enormes magnitudes de deuda con las que funciona el capitalismo mundial no muestra que haya sido disfuncional con el patrón de acumulación de capital, ni tampoco es posible establecer el efecto retardatario y desequilibrante de esta abultada deuda en el crecimiento mundial del capitalismo, sino que más bien es al revés, el capitalismo planetario actual requiere de siderales masas de deudas para impulsar el crecimiento.
  • Al revés de la tesis que considera un sobre giro , un exceso, una dilatación de la escala de acumulación de capital, esta se ve constreñida, reducida, sofocada por una tasa de ganancia que empuja hacia abajo, que hace más pesada la acumulación, que masas cada vez mayores de capital sean lanzadas para obtener porciones de plusvalía cada vez más pequeña, haciendo del ritmo de acumulación un movimiento más dificultoso y lento, empujándola hacia límites mínimos. La caída de la productividad mundial es una importantísima manifestación de este estilo de crecimiento, obligando a los capitales a dar manotazos de ahogado, viéndose asfixiados se enfervorizan con mayor fuerza e ímpetu en una lucha de clases planetaria que llega al paróxismo. La molesta lucha de clases esta lejos de perder centralidad histórica, más bien aumenta y se exacerba a tal punto que ya no es simplemente la lucha entre burguesía y proletariado, sino que se agudizan las luchas inter burguesas pues distintas fracciones de capitales se pelean con inusitado encono. Y claro, las luchas inter imperialistas también se agudizan. En este escenario, el imperialismo anglo-europeo es potencialmente más destructivo y devastador pues su lucha contra la tendencia a la caída de la tasa de ganancia ha sobre exigido los expedientes del colonialismo, mostrando síntomas de fatiga por cuanto su lucha es de larga data.
  • Cabe en este momento, preguntarnos, ¿de qué manera influye la renta absoluta y la renta diferencial en la tendencia de la tasa de ganancia?, ¿la ralentiza?, ¿la detiene, la impulsa la acelera? En la lucha del capital contra la caída y ralentización de la tasa de ganancia, la acumulación de capital, ha requerido incrementar su retaguardia tendiendo a aumentar la masa de capitales a salvo, poniéndolos a resguardo por medio del incremento de la Renta de la Tierra, cual techo o paraguas que actúa como un atractivo vector para acoger capitales en refugio. Bajo este juego, los capitales bajo forma imperial se enloquecen buscando afanosamente todo lo relacionado con tierras, materias primas, energéticos naturales, agua, territorios, propiedades inmuebles, tierras raras, petróleo, metales preciosos, litio, gas, etc.
  • La exasperación de la lucha de clases, el enfrentamiento inter imperialista, la caída de productividad hace que se desquicien las contradicciones entre los sectores productores de medios de producción y medios de consumo, deviniendo en las guerras comerciales entre distintas zonas de valores regionales. Estas guerras comerciales implican que a través de la ley del valor trabajo, se forman espacios territoriales con distinta ley. Estos espacios se enfrentan en el mercado mundial, lugar donde los precios de producción y los tiempos de trabajo social son sometidos a fuertes presiones para estandarizarse conforme a la norma social de los imperialismos que luchan por una legitimación de sus propios espacios de valor que les han dado soporte. Los distintos espacios regionales de valor no solo se enfrentan en el mercado, sino que sus monopolios luchan entre sí acicateados por tratar de imponer sus propios precios de monopolio y de este modo lograr atraer hacia si mismo transferencias de ganancias desde otros espacios y zonas de valor. Empero, la búsqueda incansable de plusvalía extraordinaria hace que los capitales individuales de los distintos espacios de valor se enfrentan en el mercado mundial buscando azarosamente esa esquiva plusvalía. Cabe destacar que esta lucha es simultanea, por cuanto los precios de monopolio solo transfieren una parte de la ganancia de los otros productores. Este es el origen de una perturbación en el reparto de la tasa de plusvalía y su correspondiente distribución.

El imperialismo con dos corazones: ley del valor y monopolios

En The Economics2 se formulan un desconcertante problema para los economistas no marxistas, ¿por qué desde mediados de los años 70 los incrementos de la productividad del trabajo son cada vez menores? ¿Por qué, países de perfiles tan diferentes como EEUU, Japón, Alemania, México o Turquía convergen hacia crecimientos anuales de productividad cercanos al 1%, seis veces menores que los conocidos en los años 60?, ¿qué poderosa razón existe para que en Estados Unidos la productividad cayera desde 2,5% en los sesenta hasta bordear el 1% en la década de los 10 del siglo XXI? Aferrados dolosamente a sus propias creencias, los economistas culpan de ello a las matemáticas y especialmente a la estadística. El problema sería una mala medición, errores metodológicos que no consideran el enorme progreso tecnológico en la economía de los intangibles (servicios financieros, redes sociales, etc). Sin embargo, un observador atento pronto descubre que dichas desviaciones son explicables para el corto plazo, porque a mediano y largo plazo, la tendencia tiende a corregirse …pero a la baja. No se puede justificar una desaceleración tan persistente en el tiempo y, tan general en países tan diferentes como EEUU, Japón y Alemania cúspides de una alta industrialización que comparten la tendencia a la caída con países de economías e industrialización emergente como Turquía o México.

En el mismo lapso que ocupamos para observar el gráfico precedente, Inglaterra se ve remecida por un gran escándalo: Reino Unido sufre su peor caída de productividad en 250 años. En 2018, la productividad fue casi 20% inferior a su trayectoria previa a 2008, la peor desaceleración desde 1760-1800, cuando se produjo la Revolución Industrial. Es un desempeño “sorprendentemente malo”, dijo Nicholas Crafts, coautor del análisis junto con Terence Mills, investigadores de University of Sussex y Loughborough University. Los hallazgos fueron publicados por National Institute Economic Review el 6 de febrero3. Por su parte, en los Estados Unidos, en el periodo 2007-2016 se produce una importante caída de la tasa de crecimiento de la productividad del trabajo respecto a 1953-2007, al pasar del 2,25% en el primer subperiodo al 1,17% de tasa anual media acumulativa del segundo subperiodo4. A su vez, en una hora, el trabajador chileno produce menos de la mitad de lo que produce su par norteamericano y un poco más de la mitad de  lo que producen en promedio los trabajadores en los países desarrollados (OCDE)5.

¿Qué puede hacer el capital frente a la caída histórica de la tasa de ganancia? Los lineamientos históricos se desenvuelven en una trenza de elementos objetivos y subjetivos. Desde el punto de vista objetivo, el capital continúa casi mesiánicamente. Rastrojea nichos para automatizar, espacios para provocar una mayor Composición Orgánica de Capital, aumentar la mecanización y digitalización. A nivel mundial, las actividades automatizables equivalen a mil cien millones de empleados y 15.8 billones de dólares en salarios. Cuatro economías (China, India, Japón y los EE.UU.) representan un poco más de la mitad de estos salarios y empleados; China e India en su conjunto representan el mayor potencial de empleos automatizables (más de 700 millones de empleados contratados a tiempo completo). El potencial también es alto en Europa: 54 millones de empleados contratados a tiempo completo o $1.7 billones de dólares en salarios, están asociados con actividades automatizables en las 5 economías más importantes: Francia, Alemania, Italia, España y el Reino Unido6. Sin embargo, la automatización tiene un límite: menos de 5% de las ocupaciones pueden ser automatizadas por completo. Conforme a este estudio, en los últimos 50 años, el crecimiento del capitalismo mundial se ha sostenido sobre la base del crecimiento del empleo (1.7%) y la automatización (1.8%); Sin embargo, en los próximos 50 años se espera que el crecimiento económico alcance un techo de 2.9% promedio, respecto de lo cual se espera que el 2.8% sea aportado por la automatización y un 0.1% sea aportado por el empleo7.

Pero no todos los países y sectores tienen la misma capacidad para absorber tecnología. Un documento de trabajo titulado «Automatización, uso de habilidades y capacitación»8 reveló que la mediana de empleo en el país tiene un riesgo de 55% de ser reemplazado por máquinas, la quinta mayor probabilidad entre los 32 mercados analizados. En el otro extremo se ubican los territorios anglosajones y del norte de Europa: Nueva Zelandia (39%), Noruega (40%), Finlandia (41%), Estados Unidos (41%) e Irlanda del Norte (42%). «En general, los trabajos en los países anglosajones y nórdicos y Holanda son menos automatizables que los trabajos en los países de Europa del Este, del sur de Europa, Alemania, Chile y Japón», sostuvo el reporte, añadiendo que cerca del 14% de los puestos en los países de la OCDE es altamente automatizable, es decir, tiene una probabilidad de más de 70% de ser sustituido por tecnología. La cifra equivale a más de 66 millones de empleados. En tanto, el 32% de los trabajos tiene una posibilidad de automatización de entre 50% y 70%. En el caso de Chile, más de 30% de los empleos entra en esta categoría. Según el informe, el riesgo de automatización no se distribuye de manera equitativa entre los empleados, sino que afecta principalmente a los que se desempeñan en manufactura y agricultura, aunque algunos sectores de servicios, como el postal, el transporte terrestre y los de alimentos también son altamente susceptibles al cambio tecnológico.

Por su parte, según el Foro Económico Mundial (WEF) en Informe Future of Jobs 2018, la automatización eliminara unos 57 millones de empleo para el año 2025. El fenómeno de una tendencia potencial de pérdida de empleos, referencia WEF, indica que actualmente el 29% de funciones y tareas laborales se realizan con sistema tecnológico, y que para el 2025 esta cifra significara la pérdida de 75 millones de empleos. El WEF refiere que un 54% de trabajadores necesitara formación en habilidades en los próximos 5 años en áreas como el internet móvil de alta velocidad, la inteligencia artificial, análisis de big data y computo en la nube9. De otro lado, el futuro del empleo según la OCDE señala que más del 20% de los trabajos en Chile están con alto riesgo de automatización. El organismo entregó un informe en el que estima que además otro 31,4% de empleos en nuestro país podría sufrir cambios significativos por el progreso tecnológico10.

Paradójicamente esta afanosa automatización laboral conduce a un resultado discordante. En efecto, si se llegase a subir la productividad del trabajo, el valor de la misma fuerza cae inexorablemente. Por ejemplo, si la productividad llegase a duplicarse, la plusvalía obtenida sólo crecería en un cuarto. Marx da extensos detalles de esta contradicción: cuanto menor sea la fracción de la jornada de trabajo correspondiente al tiempo de trabajo necesario que queda por capitalizar (fracción de trabajo necesario de la que el capital pretende apoderarse mediante su valorización) tanto más valor en capital constante deberá emplear para desarrollar la fuerza productiva del trabajo. No se debe olvidar que lo que se pretende en definitiva es convertir esa progresiva disminución de la fracción de tiempo de trabajo necesario en una parte integrante de la plusvalía. Dada la proporción en que va disminuyendo el trabajo necesario respecto del excedente ya capitalizado, tanto menos tiempo de la jornada laboral queda por capitalizar, volviéndose cada vez más difícil y escabroso la valorización (conversión en plusvalía) del capital en esa proporción cada vez más reducida de trabajo necesario.

Para obtener plusvalía, siempre se invierte más en capital constante. Ahora bien, si el plusvalor aumenta más rápidamente que la Composición Orgánica del Capital, estaremos en presencia de una intensificación del trabajo y no frente a un crecimiento de la productividad, que es lo que ha venido ocurriendo durante las últimas décadas en el capitalismo mundial. Empero, el sistema capitalista planetario ha acelerado a niveles impensados la capacidad de retorno del capital, base objetiva sobre la que descansa el desarrollo exuberante de los sectores financieros y comerciales. Efectivamente el capital puede revertir la caída de la tasa de ganancia recurriendo entre otros mecanismos a una mayor aceleración de la rotación del capital, posibilitando que la tasa de plusvalía sea mayor que la inversión en Composición Orgánica del Capital. Sin embargo, la tasa de ganancia es directamente proporcional a la tasa de plusvalía e inversamente proporcional a la Composición Orgánica del Capital, por lo que, a medida que el capital relativo  disminuye, las dificultades de valorización de capital ya acumulado aumentan, pues al disminuir la magnitud de capital variable respecto del capital constante, el plusvalor obtenido es insuficiente para garantizar la reproducción ampliada del capital. En definitiva, a medida que aumenta la tecnologización del trabajo menor es la tasa de ganancia.

¿Cómo escapar a este dilema?

En la principal potencia capitalista del planeta, Estados Unidos, la disminución de la tasa de ganancia resulta de la utilización acrecentada de tecnología, deduciendo el aumento de la composición orgánica del capital (la relación entre  el valor de las máquinas y el trabajo). Sin embargo, también opera una contratendencia que frena e incluso anula este comportamiento. En efecto, las ganancias de productividad hacen disminuir el valor de los medios de producción y permiten así compensar el acrecentamiento de su número. Dicho de otro modo, la composición técnica del capital provoca una intensificación del trabajo. Siendo así, “…la composición orgánica del capital no se acrecienta más que cuando las ganancias de productividad se ralentizan en el sector de los medios de producción y ya no permiten compensar el aumento de la composición técnica del capital (el número de máquinas por trabajador)”11. En conjunto, desde el fin de la segunda guerra mundial hasta la crisis del 2008, un asalariado norteamericano utiliza, por término medio, cinco veces más de máquinas el 2008 que al acabar la guerra. Por lo tanto, cuando el valor por medio de producción disminuye más rápidamente que el aumento de la composición técnica del capital, entonces la composición orgánica disminuye, e inversamente. A contrapelo del comportamiento de la composición técnica del capital, la productividad no crece y la tasa de ganancia sigue cayendo a tal punto que el 71º Secretario del Tesoro de los Estados Unidos de 1999 a 2001 bajo la presidencia de Bill Clinton, Lawrence Summers, ha llegado a proyectar que el capitalismo contemporáneo ha entrado en una irremediable era de “estancamiento secular”12. La tesis es discutible, sin embargo, la tendencia irrefutable es que, en las principales economías industrializadas del mundo, la tasa de ganancia cayó secularmente desde el pico alcanzado el año 196413.

Los economistas han culpado a “la ineficiencia de las inversiones”, cuyo origen sería determinadas políticas adoptada por gobiernos y Estados que socavan los principios mismos del mercado libre.

¿Qué hacer?

Para alterar el curso objetivo e inexorable de las leyes de desarrollo capitalista, “el mercado libre” deja de lado la vergüenza y muestra obscenamente las fauces del imperialismo. El sistema capitalista mundial agobiado por las contradicciones entre la ley del valor y los precios de monopolio imperial, recurre a todos los aspectos subjetivos y políticos de la lucha de clases. En un desesperado intento por escapar a la tendencia a la caída de la tasa de ganancia, está dispuesto llevar el planeta al límite de su existencia.

Una aproximación a este problema la encontramos en palabras de Valeri Guerasimov, Viceministro de Defensa de Rusia y Jefe del Estado Mayor General. A su juicio, el capitalismo anglosajón se vuelve cada vez más violento y feroz, de hecho, afirma que “Estados Unidos y sus aliados han marcado en su política exterior un vector agresivo. Están estudiando operaciones ofensivas, tales como ataque global, combate múltiple, revoluciones de colores y tecnologías de poder blando. Su objetivo es desmantelar el Estado donde no sea de su agrado, minar la soberanía y cambiar los organismos legítimos de poder estatal…Así fue en Irak, Libia y Ucrania…lo intentan en Siria y Venezuela.”

Pero, ¿qué rol juega Rusia y China en el desarrollo del capitalismo mundial y en la geopolítica del imperialismo? A la luz de los acontecimientos mundiales es posible establecer que Estados Unidos apresura el tranco del neocolonialismo porque se acelera la necesidad del capital de ponerse a salvo bajo la forma de renta de la tierra, pretendiendo fugarse de la caída de la tasa de ganancia. En este escenario, Rusia se presenta como una gran anomalía histórica. Sin tener un desarrollo del capitalismo de la envergadura de Estados Unidos y Europa Occidental, es capaz de oponerse a Estados Unidos por dos razones: por un lado, posee un descomunal y descollante desarrollo tecnológico en el campo de la industria militar espacial. Este no es mérito propio del desarrollo capitalista de Rusia, sino herencia del enorme salto adelante que significo la revolución bolchevique y luego el socialismo soviético. De otro lado, Rusia es la representante por excelencia de la oposición entre capital y renta. Del imperio ruso, la Federación de Rusia actual heredó la renta de grandes extensiones planetarias, dominio extensivo que le permite obtener el mayor beneficio posible del fondo mundial de ganancias y plusvalía sin necesitar el esfuerzo tecnológico de otras zonas regionales del planeta. A su vez, esta oligarquía rusa que acapara abundantes ganancias con la ley del menor esfuerzo, se ve presionada y empujada por la burguesía china que le exige compartir los beneficios extraordinarios sacados al capitalismo anglonorteamericano y europeo. No podía ser de otra forma, al fin y al cabo, la única posibilidad del capitalismo ruso para sobrevivir es la valorización y reproducción de capital proveniente de la inyección creciente de capitales chinos. En este escenario, a la oligarquía rusa no le queda otra más que acoplarse al capitalismo chino. Al mismo tiempo, la caída mundial de la tasa  de ganancia convierte a la renta de Rusia en el albergue adecuado tanto para capitales chinos, como para otros provenientes fundamentalmente de Europa Occidental. En este esquema cobra claridad el hecho de que Rusia, gracias a los avances tecnológicos de la Unión Soviética, aprovecha su base de poder, que es la renta, para obtener ganancias extraordinarias a costa de Estados Unidos que, a su vez, se ve atenazado e impelido para ponerse a salvo bajo el gran paraguas protector de capitales asfixiados por la baja tendencial de la tasa de ganancia a saber, la renta del planeta entero. EE.UU (la potencia capitalista más importante del mundo), cuan gigante asfixiado, aspira a estrujar la renta de todo el planeta Tierra, no por una cuestión ética de pura maldad y perversidad, sino por una cuestión consustancial a las leyes históricas del desarrollo del capitalismo y es que, a mayor masa de capital mayor es el esfuerzo para valorizarlo. Por su parte, la oligarquía rusa debe pagar a China el costo de su antagonismo con los Estados Unidos y la OTAN por lo que China le arranca a la oligarquía rusa una fracción de las ganancias extraordinarias que esta había sacado del mercado mundial por su condición de gran terrateniente del planeta.

Pero, además, China hurta ganancias al capitalismo europeo-norteamericano, profana al sector productor de medios de producción de EE.UU al depredar tecnologías que costaron cuantiosas inversiones y tiempo en investigación científica. A Estados Unidos, no le queda otro camino que la guerra comercial. En esta lucha, el ensañamiento de los contrincantes es prudente: las armas de destrucción no deben acabar con la base del capitalismo mundial, la explotación laboral. La estrategia imperial busca adecuar y subordinar las organizaciones político-estatales regionales y locales con la lógica geopolítica de las burguesías que actúan como cabecera de los grandes espacios mundiales de valor.

Por su parte, en América Latina, vuelven a cobrar importancia las economías de enclave de las décadas del 1900-1930 que permitía funcionalizar la renta local con el capital imperial norteamericano. Ante el temor del desmembramiento y valcanización, los Estados latinoamericanos son impelidos a la subordinación total y completa hacia los intereses rentísticos locales; las pequeño-burguesía latinoamericanas enfrentados a los intereses de clase de las oligarquías, recurren y se debaten entre proyectos ciudadanistas y cuasi fascistas. Atentos a esta situación, China ofrece una  relación alternativa a las burguesías y oligarquías mundiales: propone estabilidad político-estatal y serenidad geopolítica a cambio de la facilitación a la avalancha comercial de la industria china junto al acceso pleno de capitales en las áreas productoras de renta. Si algo le debemos a Freud, es leer a la inversa las declaraciones del individuo. En este sentido, cómo no considerar una verdadera declaración de intenciones las declaraciones de Mike Pompeo y sus recurrentes acusaciones hacia China, en orden a la supuesta promoción del desorden con sus inversiones, en circunstancias que es el propio Estados Unidos el que promueve las fuerzas centrifugas y caóticas sobre las instituciones estatales y representativas de aquellas fracciones burguesas y oligárquicas “rebeldes”. Las luchas inter imperialistas se traducen en luchas fraticidas al interior de las mismas burguesías y oligarquías locales. Unas ganan, otras pierden. Las fracciones burguesas y oligárquicas que no aceptan la sumisión sodomítica del Imperio norteamericano son castigadas. Pero no  son castigadas todas las fracciones burguesas pues, otras, son premiadas, reciben su respectiva compensación en la medida que el imperio al que se plegaron conquista una nueva victoria en la lucha mundial. En este sentido, qué mejor ejemplo que las elocuentes imágenes sobre lo ocurrido con Kahadaffi en Libia el año 2011….

…CONTINUARÁ EN PRÓXIMA ENTREGA

Fuentes:

1 “Respuesta Bélica a la Negociación” por Manlio Dinucci, en RED VOLTAIRE | ROMA (ITALIA) | 24 DE JULIO DE 2018. Disponible en https://www.voltairenet.org/article202151.html

2 https://www.economist.com/finance-and-economics/2016/03/19/doing-less-with-more

3 Disponible en El Mostrador, 3 de febrero de 2020. https://www.elmostrador.cl/dia/2020/02/03/reino-unido-sufre-su-peor-caida- de-productividad-en-250-anos/

4 Al respecto leer informe: Economic Report of the President 2018 elaborado por el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca (CEA). Disponible en https://www.whitehouse.gov/cea/

5 Datos disponibles en: The Conference Board Economic Total Database

6 “UN FUTURO QUE FUNCIONA: AUTOMATIZACIÓN, EMPLEO Y PRODUCTIVIDAD”, ENERO de 2017 RESUMEN EJECUTIVO. Disponible

en        https://www.mckinsey.com/~/media/mckinsey/featured%20insights/digital%20disruption/harnessing%20automation%20for%20a

%20future%20that%20works/a-future-that-works-executive-summary-spanish-mgi-march-24-2017.ashx

7 Los estudios más recientes sobre el impacto de la automatización en el lugar de trabajo se enfocan en las profesiones. Refiérase a: Carl Benedikt Frey and Michael A. Osborne, The future of employment: How susceptible are jobs to computerisation? Oxford Martin School, September17, 2013;The futureof jobs: Employment, skills, and workforcestrategyforthefourth Industrial Revolution, World Economic Forum, January2016.

8 Nedelkoska, L. y G. Quintini (2018), «Automatización, uso de habilidades y capacitación», Documentos de trabajo de la OCDE sobre cuestiones sociales, empleo y migración , núm. 202, OECD Publishing, Paris, http://dx.doi.org/10.1787/2e2f4eea-en.

9 Al respecto revisar periódico El Siglo con fecha 15 de julio de 2019, disponible en https://www.elsiglo.cl/2019/07/15/automatizacion-del-trabajo-asalariado-el-caso-de-walmart/       10 Al respecto revisar periódico El Mercurio, con fecha 26 de Abril de 2019, disponible en –

https://www.emol.com/noticias/Economia/2019/04/26/945895/El-futuro-del-empleo-segun-la-OCDE-Mas-del-20-de-los-trabajos- en-Chile-estan-con-alto-riesgo-de-automatizacion.html

11 Tasa de ganancia – Tasa de plusvalía – Composición orgánica del capital, Estados Unidos Roelandts Marcel, el 20/02/2010, disponible en http://bancapublica.info/wp-content/uploads/2016/05/ATTAC-MADRID-PLATAFORMA-BANCA-P%C3%9ABLICA- CURSO-ECONOM%C3%8DA-SESI%C3%93N-01-TAS-DE-GANANCIA-PLUSVALIA-Y-COMPOSICI%C3%93N-DE-CAPITAL-EN-EEUU.pdf

12 Al respecto ver: Secular Stagnation: Facts, Causes and Cures, Londres, CEPR, 2014. También, “Global economy: the case for

expansion”, Financial Times, 7/10/15.

13 Hacia una tasa de Ganancia Mundial, Michel Roberts, en “Sin Permiso”, 16/09/2017, disponible en http://www.sinpermiso.info/textos/hacia-una-tasa-de-ganancia-mundial-una-vez-mas

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Opinion

Quien se olvida de las y los presos, ¡Se olvida de la lucha!

Algunas propuestas para reforzar la lucha por la liberación de todas y todos nuestros compañeros.

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Por célula 26 de julio, parte de Trabajadoras y Trabajadores al poder.

Desde iniciada la Rebelión se dio pie a una serie de medidas que atentaron contra el pueblo, entre ellas el recrudecimiento de la prisión política. Esta ha dejado desde el 18 de octubre a la fecha, más de 2.000 jóvenes encarceladas/os en prisión preventiva, arresto domiciliario, cautelares nocturnas entre otras. Por tanto, hoy es posible decir que en Chile se sigue encarcelando a las y los que luchan.

Al calor de ello, son distintas las coordinadoras, agrupaciones de familiares y amigos/as, y otras instancias auto-organizadas de la clase trabajadora y el pueblo que surgen para atender la situación de las y los PP y sus necesidades más básicas (visitas, encomiendas, etc.) logrando mediante estas acciones de solidaridad constituirse en espacios de contención, articulación y lucha.

Sin embargo, es a partir de fines de octubre del año 2020 que se han logrado conjugar diversos factores; como por ejemplo la victoria abrumadora del Apruebo, las primeras condenas, absoluciones de casos emblemáticos, etc. que han transformado la demanda por la libertad de las y los PP, en un elemento transversal y fundamental de la rebelión en curso. Es en este marco que diversos colectivos, sindicatos, asambleas y ollas comunes toman “la exigencia de libertad de las y los PP” como bandera de lucha, mientras que algunos partidos del régimen, de manera oportunista, han comenzado a hablar de la prisión política y se ponen en disposición de transformar el trabajo (que ya venían desarrollando diversas familias) en un proyecto de ley que permita otorgar una salida política al tema de la prisión por luchar.

Un hecho simbólico del fenómeno descrito anteriormente, fue el punto de prensa donde participaron el Senador Navarro, la diputada Camila Vallejos, entre otros; en conjunto con familiares de presos/as políticos/as (Agrupación de Familiares y amigos/as de PP de La Granja y OFAPP) en donde se presenta un borrador del proyecto de ley bajo la figura jurídica de la Amnistía, sumado a eso, se comienzan a llevar adelante reuniones (mesa técnica) en conjunto con familiares y amigos/as de PP para ir recogiendo las opiniones y así hacer ajustes al proyecto.

Conscientes del escenario en ciernes en las convocatorias a Plaza Dignidad se vuelve un elemento central la prisión política, mientras que paralelamente asistíamos a la reactivación de las movilizaciones en los centros de las grandes capitales, cuya consigna central será ¡Exigir la libertad de las y los PP y Fuera Piñera!, empujado por las rebeliones populares en Perú y Guatemala y los disparos perpetrados por carabineros a niños del Sename. Se configura durante este tiempo un escenario propicio, en el cual se puede graficar un salto importante de los sectores más avanzados del pueblo, que esta vez se proponen avanzar directamente hacia los símbolos de poder del régimen, un ejemplo de ello comienza a ser las convocatorias hacia la Moneda. De esta forma, se va configurando un escenario favorable para preparar las jornadas del 26 de noviembre y el 10 de diciembre a nivel nacional.

Lienzo desplegado en una de las convocatorias a Plaza Dignidad a fines de 2020, exigiendo la liberación de las y los presos políticos.

Aquí nos encontramos con los primeros obstáculos, pues si bien, OFAPP y algunas agrupaciones dan el vamos a la iniciativa de proyecto, desde otras organizaciones políticas, sociales y de apoyo a presos/as políticos/as tardan en marcar posición sobre la amnistía, atrapados en posturas cerradas y sectarias a la posibilidad de una salida política al tema. En este escenario se sufre el primer freno, puesto que el viernes 13 de noviembre (fecha crucial) no se logra instalar en las calles la consigna de “Amnistía sin condiciones», a lo quese suma la hospitalización de Navarro (impulsor del proyecto de ley de la amnistía). Hechos que derivaron en que el sábado 14 de noviembre, en una nueva reunión con los parlamentarios, donde asume la conducción el senador Latorre y los abogados de los diputados que apoyan la iniciativa, se cambia la figura de la Amnistía y se instala finalmente la figura del Indulto General.

Bajo esas condiciones comienzan a producirse las primeras tensiones entre familias, amigos/as, agrupaciones y coordinadoras; entre las que apostaban a la iniciativa de proyecto de ley v/s las que no. Sin embargo, es importante señalar que finalmente, mediante la presión ejercida tanto en reuniones y en las calles, es que el proyecto de indulto general logra incorporar los tres elementos fundamentales que la diferenciaban de la amnistía, haciendo extensivo el indulto tanto para imputados/as y condenados/as, dejando fuera la posibilidad de que agentes del estado (policías, FF.AA.) pudieran acogerse a éste, y finalmente incorporando la totalidad de los delitos por los cuales se inculpa a las y los presos de la rebelión.

Entre todo ese proceso, es que se levantan dos fechas de llamado a movilización: una para el 26 de noviembre, como una jornada de protesta para la liberación de las y los PP, y, por otro lado, un llamado a Huelga General para el 10 de Diciembre que coincidía con el día internacional por los DDHH.

 El día 10 de diciembre se enmarcó finalmente en una Jornada de Protesta y Agitación política por la liberación de las y los PP, marcada por la participación activa de coordinadoras, agrupaciones, asambleas, etc., distintos espacios auto-organizados del pueblo se hicieron parte durante el día con intervenciones diversas (cortes de ruta, colocaciones de lienzos, intervenciones en centros de trabajo como, por ejemplo: el mall, mitting en estaciones de metro, etc).

 Los grandes ausentes dentro de la jornada fueron los grandes gremios, quienes mediante algunos de sus dirigentes habían señalado de palabra que se sumarían a la jornada, pero que en los hechos concretos participaron sólo de forma nominal, no logrando convocar ni movilizar a sus bases; gremios y sindicatos entre los que destacan el Colegio de Profesores, los sectores portuarios, los trabajadores de la salud, entre otros; haciendo imposible materializar una jornada de paralización nacional. Si bien la jornada instala en el debate la situación de los/as presos/as de la rebelión, la misma no logra tener la fuerza de poner en jaque al régimen en su conjunto y lograr la liberación de las y los PP, única forma posible de crear las condiciones para su libertad.

En este sentido se hace fundamental proyectar los pasos a seguir, es importante considerar que durante este año estaremos cruzados por diversas elecciones, destacándose entre ellas la elección de constituyentes para la convención. Por lo mismo, hay que instalar desde ya, que ningún plebiscito o posibilidad de cambio constitucional hubiera sido posible sin la determinación de miles que se volcaron a las calles a exigir una vida digna, y que muchos de ellos/as hoy se encuentran en las cárceles en condiciones paupérrimas de vida.

Creemos por tanto que, hay que continuar multiplicando las acciones que hasta ahora se han venido realizando en favor de las y los presos, sin embargo estas no son suficientes, las agrupaciones de familiares de PP y coordinadoras deben debatir las diferencias y poner en el centro los puntos en común para ponerse a trabajar en la convocatoria de una nueva jornada de carácter nacional para exigir la libertad de las y los presos políticos, una huelga general donde los/as trabajadores/as y fundamentalmente los grandes gremios, se hagan realmente participes de la convocatoria a sus bases, estableciendo también sus reivindicaciones directas entorno a la precarización que ha sufrido el trabajo tras la pandemia, sumando a sectores de mujeres, asambleas y coordinadoras y sus respectivas demandas para ejercer una presión efectiva al régimen político.

En el camino hacia la libertad de nuestros presos/as políticos/as, que sabemos muy bien solo lograremos con presión desde las calles, debemos exigir además a los candidatos  al órgano constituyente un pronunciamiento público respecto al reconocimiento de la prisión política en Chile, debemos también impulsar una campaña para exigir mejoras reales de las condiciones carcelarias y preparar una jornada de huelga general como antesala a la elección de constituyentes para exigir la libertad de todos y todas las presas políticas de la rebelión, instalando nuevamente las demandas por las cuales como trabajadores/as y pueblo nos levantamos el 18 y 19 de octubre del 2019 en todos los rincones de Chile.

Por esta razón exigimos:

1.-Libertad sin condiciones para las y los PP de la Rebelión, subversivos/as y Mapuche, como objetivo último.

2.- Reconocimiento de estatuto jurídico de Preso Político (Paso previo al  Indulto General) que contemple:

a) Módulos especiales, alejados de la población común (como en el caso de los presos Mapuche). Fin al hacinamiento, y mejoramiento de condiciones de encierro, celdas, etc.

b) Acceso a bibliotecas, información, cultura, esparcimiento, recreación.

c) Restablecer el régimen de visitas integralmente.

d) Fin a los aislamientos; intervención de Organismos de DD.HH y justicia en determinación de castigos y sanciones (no solo al arbitrio de Gendarmería).

e) Misión permanente de DD.HH. (nacional, internacional) en cárceles y centros de reclusión.

f) Acabar con brutalidad y hostigamientos (Relación con Gendarmes): Penalidad más alta por agresiones, intervención de DD.HH., mecanismos de supervisión y control de otros entes.

g) Huelga de hambre hasta el fin como Derecho Humano, sin intervención de gendarmes ni médica (prohibición de alimentación forzosa).

h) No traslado a zonas lejanas (permanencia donde vive, donde está la familia), que eso no sea a voluntad de Gendarmería. No a la dispersión.

i) Garantías para la buena salud de los presos y presas, contemplando tanto la prevención frente al Covid como la salud mental de los compañeros, situación que se vuelve urgente de resolver ante distintos casos de intentos de suicidio. Una propuesta para prevenir los contagios por coronavirus sería contemplar módulos más separados, considerando el hacinamiento propio de las cárceles, como medida de prevenir y frenar los contagios. 

j) También considerando que son las y los presos de la rebelión, puede instalarse la demanda de la no marginación del proceso constituyente, para tensionar al Estado a considerarles como votantes y como posibles candidatos.

k) Un teléfono por preso, que garantice el contacto con su familia, en la actualidad (acá en la zona) es uno por módulo manejado por el gendarme (en los hechos manejado por el más alzado) y otro teléfono en el patio, el que depende de las monedas de la encomienda y del acceso al patio (en situación de aislamiento, castigo o protocolo covid se ve impedido).

 3. Fiscalización a la acción del Ministerio Público, considerando:

a) Existencia de una entidad revisora de los procesos judiciales de las y los detenidos, apresados y condenados de la rebelión, con participación de organismos de DD.HH.

b) Limitación a la desproporcionalidad de la aplicación de la medida cautelar de prisión preventiva

c) Creación de unidad especializada en la defensoría penal pública con recursos financieros y profesionales para responder a la totalidad de casos perseguidos por la justicia desde el 18 de octubre, con seguimiento de organismos de DD.HH.

Estas exigencias sientan la base de un plan de lucha claro, el cual debe ser agitado en las calles, con objetivos en el corto, mediano y largo plazo hasta alcanzar la libertad de las y los presos políticos en Chile. Por lo mismo, es importante señalar que dicha propuesta será alcanzada en la unidad de los distintos sectores que trabajan como eje la prisión política en conjunto con los espacios auto-organizados, de trabajadores/as, entre otros. Lo importante es generar tal nivel de presión que coloque en jaque a quienes hoy se encuentran en el poder, tal como se hizo desde el 18 de Octubre hasta el 12 de Noviembre de 2019.

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Opinion

El izquierdismo como obstáculo para una propuesta y práctica revolucionaria

Abrir el debate sobre la actualidad del texto “El Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo” escrito por Lenin con un increíble carácter político – educativo para la clase obrera se vuelve una imperiosa necesidad, en cuanto reconocimiento sincero de prácticas obstaculizadoras en la actual construcción política y en la abertura de ejes de discusión que vienen a remecer, tales como: la construcción del partido, parlamentarismo, alianzas y la construcción táctica. A la luz de la Rebelión Popular las formas del “Izquierdismo” quedan en evidencia en cuanto incapacidad política de constituir respuestas concretas para derrocar al capitalismo.

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Abrir el debate sobre la actualidad del texto “El Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo” escrito por Lenin con un increíble carácter político – educativo para la clase obrera se vuelve una imperiosa necesidad, en cuanto reconocimiento sincero de prácticas obstaculizadoras en la actual construcción política y en la abertura de ejes de discusión que vienen a remecer, tales como: la construcción del partido, parlamentarismo, alianzas y la construcción táctica.  A la luz de la Rebelión Popular las formas del “Izquierdismo” quedan en evidencia en cuanto incapacidad política de constituir respuestas concretas para derrocar al capitalismo.

  1. El izquierdismo en la consigna “Yo no voto me organizo”

La explosión de la Rebelión Popular y su desenvolvimiento constituye una experiencia vital en la lucha de clases, dejando innumerables aprendizajes que nos permiten abrir críticas hacia posiciones que expresan lo que Lenin precisó como “izquierdismo”. Entendemos por “Izquierdismo” a aquellas posiciones y prácticas que se transforman en leyes generales y universales para toda época y situación histórica concreta, siendo complaciente con principios abstractos de una supuesta radicalidad.

“Yo no voto me organizo” se transformó en una posición que asumió una franja de la izquierda para encarar el proceso plebiscitario que emergió del Acuerdo de Paz y Nueva Constitución. Lejos de abrir una lectura sobre las particularidades del proceso, se refugia en una mecánica consigna que contrapone el ejercicio de votar y el de organizarse, negando propuestas y construyendo una abstracción que se reproduce una y otra vez frente a todo proceso electoral.

En este aspecto, Lenin nos abre la experiencia de la Revolución Rusa precisando dos hitos históricos que evidencian que la reproducción de fórmulas trae consecuencias perjudiciales para el avance de la clase trabajadora. Al respecto, Lenin es enfático en ver la apuesta del boicot en 1905 como un acierto, pero dicha posición de boicot a la Duma en 1906 constituyó un error.

“Cuando en agosto de 1905 el Zar anunció la convocatoria a un “parlamento” consultivo, los bolcheviques le declararon el boicot, contra todos los partidos de oposición y de los mencheviques, y el “parlamento” fue barrido, en realidad, por la revolución de octubre de 1905. El boicot era correcto en ese momento, no porque sea correcta en general la no participación en los parlamentos reaccionarios, sino porque valoramos acertadamente la situación objetiva, que conducía a la rápida transformación de las huelgas de masas, primero, en huelga política, luego, en huelga revolucionaria, y, por último, en insurrección”[1].

Valorar acertadamente la situación objetiva constituye la dificultad de todo ejercicio político revolucionario, no podemos homologar experiencias de lucha, la extrapolación mecánica nos lleva a la marginalidad y a constituirnos en espectadores del escenario político. En este sentido la consigna “Yo no voto me organizo” no logra precisar las particularidades del proceso que se abre en torno al Apruebo, se niega a la disputa, abrazando el pánico a la discusión política abierta.

La condena y la crítica al Acuerdo de Paz y Nueva Constitución entendido como un pacto que protege y blinda al gobierno de Piñera y la institucionalidad dominante en su conjunto es acertada, pero insuficiente si nos quedamos en la comodidad de la crítica sin propuesta que invite a la disputa. Evidentemente no construimos bajo condiciones ideales sino bajo condiciones políticas impuestas y es en ese marco donde nos desenvolvemos. En este sentido Lenin es certero en precisar que la apuesta táctica no se constituye desde el estado de ánimo revolucionario.

“Es muy fácil demostrar espíritu revolucionario sólo lanzando improperios contra el oportunismo parlamentario o sólo repudiando la participación en los parlamentos; su misma facilidad, precisamente no puede hacer de esto la solución de un problema difícil, muy difícil”[2].

La abertura de un período histórico revolucionario que se abre a nivel global y a nivel nacional se precisa en que la Rebelión Popular sobrepasa con creces las posiciones puristas y sectarias, evidenciando su insuficiencia de cara a las necesidades históricas que se abren para la construcción de proyecto revolucionario.

2. El “Izquierdismo” en el antipartidismo

Otra expresión del “Izquierdismo” que se nos presenta con fuerza en el actual período histórico tiene relación con el rechazo a toda forma de construcción partidaria, una negación por principio y una sospecha totalizante. En este sentido el “Izquierdismo” estaría manifestado en que dicha crítica es una generalización basada en una abstracción que no concibe y no precisa el carácter de clase de los partidos políticos, ni sus diversas formas que pueden asumir, reduciéndose a una ecuación moralista monolítica.

La confusión existente precisa una crítica a los Partidos políticos que han perpetuado y profundizado el legado de la dictadura cívico – militar, transformándose en verdaderos clubes electorales sin proyecto político. Este proceso de descomposición es visto de forma precisa por Tomas Moulián.

Como consecuencia de este fenómeno los partidos políticos se han transformado en partidos de camarillas, con agrupamientos internos sin consistencia ideológica y con un altísimo grado de antropofagia. Los partidos parecen haber perdido la dimensión comunitaria y los lazos de afectividad primaria suscitada por la común pertenencia a una causa, para convertirse en estresantes lugares de competencia por el poder, para lo cual se generan relaciones instrumentales con un grupo[3].

De este modo pasar de esta constatación a una generalización vulgar que niega la construcción de Partido, como si este fuese una forma preestablecida, constituye un error político fruto del “Izquierdismo”. La construcción del Partido debe ser síntesis del período histórico, debe responder a los requerimientos de un momento determinado.

Por otro lado, el antipartidismo es funcional al triunfo ideológico neoliberal que viene a reducir el ejercicio político a un asunto de mera gestión y administración, diluyendo los antagonismos políticos. En este sentido la posición antipartidista se refugia en formas laxas e inorgánicas reproduciendo una fragmentación insostenible.

Negación del principio de partido y de la disciplina de partido: a esto ha llegado la oposición. Y esto equivale a desarmar por completo al proletariado en interés de la burguesía. Todo se suma a esa dispersión e inestabilidad pequeñoburguesas, a esa incapacidad de realizar esfuerzos sostenidos, de actuar en forma unida y coordinada que, si se estimulan, destruirán inevitablemente todo movimiento revolucionario del proletariado[4].

En el reverso de la posición antipartidista encontramos formas rígidas y mecánicas de construcción Partidaria que niegan todo ejercicio problematizador que implique abordar la pregunta ¿Qué Partido revolucionario necesitamos construir para enfrentar el período histórico que se abre? En el nombre de la estrategia se defiende una forma monolítica incapaz de abrirse a los requerimientos históricos que posiciona la lucha de clases.

La paradoja que abre la Rebelión Popular constituye la posibilidad de evidenciar la necesidad de la construcción de Partido revolucionario para dar forma orgánica a la profundización de la crisis integral del capital. Lo desafiante está en que debemos construir formas orgánicas auténticas y genuinas en la respuesta de un período histórico revolucionario que supere las expresiones actuales de fragmentación.

3. El «Izquierdismo» en el aislamiento o la marca de la derrota

Seremos enfáticos en sostener que las prácticas políticas que pueden caracterizarse bajo el “Izquierdismo” son fruto de la derrota político – histórica e ideológica que instaló un capitalismo totalizante en todas las esferas de la vida.

Las consecuencias de la derrota tienen forma de dispersión, atomización y parcialidad del ejercicio político, rehuyendo del debate, de la disputa y posicionamiento ante coyunturas nacionales e internacionales. La experiencia política pasa a concebirse en una dimensión paralela, en una especie de burbuja que propicia una práctica incesante pero impotente de vocación de poder.

Respecto de los “seductores discursos ultra radicales” a los que hacíamos referencia, creemos que su principal déficit – insistimos: reconociendo que estas limitaciones tienen lugar en el marco de una serie de propuestas de lo más lúcidas y originales – consiste en considerar el “micropoder”, el “poder local”, el “antipoder”, el “contrapoder”, o la situación concreta con potencial revolucionario como un fin; perdiendo de vista la totalidad, el horizonte de la conexión dialéctica; diluyendo el proceso de emancipación en actos individuales, conquistas aisladas y placeres solitarios[5].

De forma mecánica se establece una escisión del ejercicio político que claudica en las posibilidades de concebir la disputa como práctica totalizadora, quedando recluido a lo local, a la inmediatez que impide pensarnos en una dimensión táctica y estratégica.

Los actuales pensadores de la dominación les dejan con gusto a las organizaciones de las clases subalternas el terreno de lo micro, de lo estrictamente local o sectorial, cuanto más pequeño y localizado mejor; de la pequeña política que sólo disputa sobre cuestiones parciales y cotidianas. De esa forma se encubre eficazmente el monopolio que se conserva de la gran política, la que se abandona con exclusividad a las clases dominantes[6].

Remontándonos a lo vivido recientemente en torno al proceso plebiscitario y las futuras elecciones de convencionalistas, se expresa justamente las limitantes de un amplio sector de la izquierda revolucionaria, que hace omisión y retrocede hacia lugares seguros. Reestablecer un ejercicio político que vaya desde la disputa y reapropiación de las esferas de la vida hasta marcar posiciones en la escena política general nos permitirá concebir que el ejercicio revolucionario no se constituye desde el miedo a la disputa. Sacudirnos de la inercia de la derrota político histórica constituyó el gran gesto de la Rebelión Popular que interpela profundamente a nuestras insuficiencias.

Enfrentamos una bella posibilidad histórica para el avance de los espacios autoorganizados del pueblo protagonizando la escena política en el debate y en la propuesta. La Rebelión popular remece nuestros quehaceres, constituye una síntesis histórica de las diversas movilizaciones expresadas en nuestra historia reciente y visibiliza las tareas más urgentes a resolver. El estado de desorientación de las clases dominantes, la crisis profunda de legitimidad de la democracia liberal a nivel mundial, el colapso civilizatorio abre innumerables esperanzas para el campo popular revolucionario.


[1] Lenin, Vladimir Illich. Obras selectas/ Vladimir Illich Lenin; compilado por Cecilia Feijoo y Demian Paredes. 1ª ed. Buenos Aires: Ediciones IPS, 2013.

[2] Ibid. p. 469.

[3] Moulian Tomás. Chile actual anatomía de un mito. LOM ediciones. Santiago. 2002.

[4] Op cit. p. 454.

[5] Mazzeo, Miguel. ¿Qué (no) hacer? Quimantú. Santiago. 2016.

[6] Mazzeo, Miguel; Acha Omar. Reflexiones sobre el Poder Popular. Tiempo Robado. Santiago. 2014.

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Opinion

Por la libertad de nuestras y nuestros presos políticos: ¡A derribar a Piñera y todo el régimen!

El llamado para la jornada del 10 de diciembre es a organizarse y articularse en los territorios, para golpear como un solo puño al régimen con una sola finalidad: arrebatarles la libertad de nuestras y nuestros presos políticos.

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Por Célula 26 de Julio de Trabajadoras y Trabajadores al Poder

Asistimos a un período revolucionario, caracterizado por una profunda crisis integral del capital, agudizada por la pandemia y una etapa de ascenso de la rebelión popular en el mundo. En este marco los levantamientos populares en Guatemala y Perú, que pusieron en el centro de sus reivindicaciones al poder ejecutivo y legislativo de sus respectivos países, se han transformado en factores dinamizadores de la situación política en nuestro país.
De esta forma, durante estas semanas hemos asistido a una serie de huelgas reivindicativas, donde destacan los trabajadores/as del retail, la salud, portuarios, vendedores ambulantes, etc. A esto se suman las jornadas de agitación y manifestación de estas últimas semanas por la libertad de los presos/as políticos de la rebelión.

En este marco hemos visto como, tras los recientes acontecimientos internacionales y el actuar represivo contra niños del Sename en Concepción por parte de Carabineros de Chile, se ha provocado un ascenso de las movilizaciones en los sectores más avanzados del pueblo, que se han volcado con radicalidad a las calles proponiéndose avanzar hacia los símbolos del poder; levantándose en clara ruptura con el régimen político, sosteniendo las consignas por la libertad de los preso/as políticos de la rebelión, de juicio y castigo, fuera Piñera y la disolución de las fuerzas de orden.
Es importante señalar cómo estos escenarios se dan en un contexto de recesión económica y evidente pauperización de las condiciones materiales de vida a escala global.

En nuestro país en particular, la situación no es distinta ni menos aislada del acontecer global. Sólo a modo de ejemplo, y según datos entregados por la última encuesta de la Universidad Católica, tras el leve mejoramiento de las condiciones sanitarias del país, estos últimos meses se han creado nuevos empleos, no obstante, la cifra actual está muy lejos de representar un avance significativo, ya que se estiman a la fecha más de 1.660.0000 puestos de trabajo menos que hace un año. La encuesta, además, señala que la normalización ha sido muy lenta y se requerirá hasta el 2022 para restablecerla, todo esto en medio de una inminente segunda ola del Covid19 y el reciente anuncio de que todas las comunas de la RM retrocederán a Fase 2.

A tenor con lo anteriormente señalado, el desempleo en el país durante el tercer trimestre móvil – agosto, septiembre y octubre – se volvió a situar sobre los dos dígitos con un 12,7%, sin mayor horizonte que seguir deteriorándose, al igual que todos los otros índices económicos. Por ejemplo, el Imacec nuevamente sufrió una caída, esta vez del 1,2% en relación con igual mes del año anterior.

En consecuencia, se avecinan escenarios complejos para nuestra clase, el propio Banco Mundial ha anunciado que la crisis seguirá agudizándose y ha indicado que la pobreza en Chile aumentará de 8,1 % (proyección 2019) hasta un 12,3% en el próximo año. Mientras tanto el Estado sigue protegiendo al gran empresariado y se ha propuesto extender el Estado de catástrofe, para seguir utilizándolo como una herramienta de control social en el contexto de pandemia y rebelión popular que asistimos.

Mientras tanto es el pueblo quien costea la crisis con trabajos precarios y sueldos indignos o dedicándose al negocio por cuenta propia improvisando variados negocios. Un ejemplo de cómo asumimos los costos de esta crisis, es que debamos apelar a nuestros fondos de pensiones para sobrevivir, pero a su vez esta situación se expresa como una abierta crítica a todo el sistema de pensiones nefasto que tenemos. Frente a este escenario y a la inminente respuesta popular que podría haber provocado negar un nuevo retiro del 10%, el Gobierno se ha visto obligado a enviar un proyecto de ley, que en concreto se asemeja bastante a la reforma constitucional de retiro de los fondos, logrando evitar un nuevo enfrentamiento con las masas populares.

De esta forma, la demanda que ha adquirido transversalidad en los sectores auto organizados durante estas semanas ha sido la exigencia de libertad de todos y todos los presos políticos, caracterizado por factores tan diversos como la victoria del Apruebo, la venida de una serie de juicios emblemáticos, la absolución de compañeros y compañeras por ausencia de pruebas y montajes. Estas situaciones han abierto una posibilidad clara de arrebatar al Estado mediante la presión popular la libertad de nuestros compañeros/as que viven actualmente la prisión política.

Este escenario de lucha por la libertad de los PP, en perspectiva, da cuenta de una clara tendencia hacia la articulación, que se ha expresado estos últimos días en una serie de encuentros e instancias de articulación comunal, sectorial y/o zonal con el objetivo de preparar la jornada del 10 de Diciembre. en este contexto hemos visto como siguen ausentes o con pronunciamientos ambiguos y tibios las dirigencias sindicales presentes en Unidad Social y la CUT, por ejemplo, por lo cual la herramienta que se torna fundamental para dotar de fuerza real la jornada ha sido en distintos lugares convocar a encuentros de base, comunales o zonales de trabajadores/as, pobladores/as y estudiantes para preparar la huelga general del 10 de diciembre.

De esta forma, el llamado de esta jornada es a dejar las mezquindades y diferencias de lado para golpear unidos y unidas al régimen, con la finalidad última de arrebatarles la libertad de nuestras y nuestros presos.

Tras esta jornada, no cabe duda que las instancias auto organizadas del pueblo debemos seguir apostando hacia la articulación nacional como un objetivo central, para lograr levantar un programa de lucha que dé una salida a la crisis a favor de nuestra clase. A su vez lograr articularla con las reivindicaciones inmediatas en nuestro pueblo, con la finalidad de ir transformándolas en una lucha permanente e ininterrumpida hasta derribar a Piñera y todo el régimen.

Por la disolución de las FF.AA de orden
¡A fortalecer la primera línea! ¡a derrotar el toque de queda en las calles!

Por la Libertad inmediata de los/as presos políticos mapuche y de la rebelión popular
¡Amnistía sin condiciones ya!

Por un Gobierno de las y los trabajadores
Fuera Piñera y todo el parlamento corrupto
¡Cárcel para los asesinos, violadores y torturadores del pueblo!

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