NACIONAL

Día por la despenalización y legalización del aborto: la deuda de Chile con las mujeres

Este lunes 28 de septiembre se celebra la trigésima versión del Día de acción global por el acceso al aborto legal y seguro, instancia aprovechada por las diferentes colectivas feministas a nivel internacional para visibilizar el derecho de la mujer sobre su propio cuerpo, la decisión de interrumpir el embarazo y hacer de esto una práctica legítima y libre de riesgos.

Isidora Muñoz Andrade

La moción surgió en el “V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe”, llevado a cabo en 1990, en San Bernardo, Argentina, donde se declaró que las mujeres no están dispuestas a seguir permitiendo que sus cuerpos sean usados para reproducir el sistema que las oprime y margina, que los estados legislen sobre sus cuerpos sin tomar en cuenta sus necesidades, deseos y sin su intervención, además de dejar en claro que el aborto legal y la anticoncepción segura y eficaz son derechos humanos a los que deben acceder todas las mujeres del mundo, más allá de su condición social, económica, etnia, religión y/o país a los que pertenezcan, entre otros aspectos.

En este sentido, se consideró el día 28 de septiembre para hacer memoria de esta declaración, dando nombre a la lucha que busca legalizar, dignificar y hacer del aborto un proceso seguro para la mujer. Para esto, se tomó en cuenta la cantidad de muertes a causa de la interrupción del embarazo, dejando en evidencia la poca o nula educación sexual implementada en países latinoamericanos, así como también la violencia ejercida por el área de la salud, ya sea negando la asistencia, maltratando o lucrando, independiente de si se trata de recintos privados o públicos.

Es por esto que hoy se hace un llamado de movilización a nivel mundial, para evitar las restricciones impuestas en cada país, evitar muertes por abortos clandestinos y hacer un llamado los gobiernos para tomar en cuenta los deseos y derechos de las mujeres, dando paso a la opción de abortar de manera segura y legal, independiente de la clase social o ingresos económicos.

ESTUDIOS Y ESTADÍSTICAS

Según cifras del Instituto Guttmacher, durante el período 2014-2019 se registraron aproximadamente 121 millones de embarazos no deseados al año, de los cuales se estima que el 61% terminaron en aborto, es decir, 73 millones de abortos por año. De acuerdo con las estadísticas, el aborto es igualmente practicado en países donde está prohibido como en países donde está despenalizado, con la diferencia que en este último, las cifras de embarazos no planeados es menor a la de países con aborto ilegal.

Además de esto, según informes de la OMS de septiembre del 2019, las prácticas de aborto peligrosas -no realizadas por profesionales de la salud- son la quinta causa de mortalidad materna, junto con hemorragias, infecciones, hipertensión gestacional (preeclampsia y eclampsia) y complicaciones en el parto, causantes del 75% de las muertes.

En esta misma línea, la entidad afirma que la mayor cantidad de abortos se dan en regiones del mundo en vías de desarrollo, teniendo en cuenta que cada año hubo aproximadamente 25 millones de abortos a nivel mundial, que además se ejecutaron sin condiciones de seguridad. De esta cifra, se estima que ocho millones fueron practicados en condiciones peligrosas.

SITUACIÓN EN AMÉRICA LATINA

En la parte sur del continente, sólo cinco países cuentan con aborto libre legalizado, siendo estos Uruguay, Guyana, Guayana Francesa, Puerto Rico y Cuba. En estos territorios, los únicos límites son permisos parentales para menores de edad (varía según cada país) y la cantidad de semanas de gestación, en donde la semana 12 es el límite para todos los países, excepto Guyana, en donde son ocho semanas.

Contrario a lo anterior, los países que prohíben rotundamente el aborto son Surinam, Nicaragua, Honduras, El Salvador, República Dominicana, Haití y Jamaica. En el resto de países, la interrupción del embarazo es sólo permitida bajo ciertas causales, como lo son la inviabilidad del feto, la salud mental de la mujer, embarazo producto de una violación, peligro de muerte e incesto. Cada legislación presenta sus propias condiciones, limitando el derecho a decidir de cada mujer y obligándola a optar por procedimientos ilegales y peligrosos, arriesgando su integridad física e incluso penas de cárcel.

En cuanto a esto, los países colindantes con Chile tienen leyes parecidas entre sí, en las que se estipula que el aborto no será punible en Perú en caso de que sea “el único medio para salvar la vida de la gestante o para evitar en su salud un mal grave y permantente”, en Bolivia cuando es consecuencia de violación, estupro o incesto siempre que la acción penal hubiere sido iniciada o bien, cuando se ejerce para evitar el peligro para la vida y este peligro no pudiese ser evitado por otros medios. En Argentina es igual, con la diferencia que el caso de violación es impune sólo cuando la mujer presenta demencia.

CHILE Y LAS RESTRICTIVAS TRES CAUSALES

Hace un par de días, la ley que reglamenta la interrupción del embarazo cumplió tres años desde su promulgación y publicación. Esta permite que el aborto se lleve a cabo en caso de que “el embrión o feto padezca de una patología congénita adquirida o genética, incompatible con la vida extrauterina independiente (…)”, la vida de la mujer se encuentre en peligro, o el embarazo sea producto de una violación. En esta última, el aborto puede realizarse hasta las 12 semanas de gestación, o 14 semanas, en caso de tratarse de una menor de 14 años.

Desde la entrada en vigencia de la ley IVE (interrupción voluntaria del embarazo), se han llevado a cabo 1677 abortos bajo las tres causales, desde septiembre del 2017 a marzo del 2020, pero es evidente que las cifras son mucho mayores: si bien no se tiene un registro claro debido al carácter ilegal que toma la práctica fuera de las situaciones descritas, según un estudio realizado en 2015 por Amnistía Internacional, en Chile se realizan entre 33.000 y 160.000 abortos por año (dependiendo del órgano de medición utilizado).

Es necesario hacer énfasis en que las tres causales anteriormente expuestas no bastan, puesto que prohíben a la mujer de su derecho de elegir sobre su cuerpo fuera de las opciones plasmadas en la ley. Esto implica que las mujeres que no tengan las condiciones económicas, vivan en un constante círculo de violencia, no tengan las facultades mentales para criar a un niño -entre muchos otros factores tanto internos como externos- o simplemente no quieran ser madres, están obligada a parir.

ANULETTE CD Y EL ABORTO

Cuando se discute si el aborto debería ser libre, constantemente se argumenta en contra apuntando a los métodos anticonceptivos que brinda el servicio público, entre ellas las pastillas anticonceptivas.

Con respecto a esto, el pasado 28 de agosto el Instituto de Salud Pública emitió una alerta farmacéutica debido a errores en la disposición de comprimidos (pastillas placebos en lugar de comprimidos activos) y falta de ellos en blisters de determinado lote de Anulette CD, el cual estaba destinado para distribución en centros asistenciales públicos. Exactamente una semana después, se detectó un nuevo fallo en las pastillas, a lo que las autoridades sanitarias hicieron un escueto llamado a las mujeres para contactarse con sus respectivos médicos y tomar las medidas necesarias para evitar repercusiones causadas por las fallas.

Fue en ese momento cuando mujeres a lo largo de todo Chile comenzaron a debatir, principalmente en redes sociales, sobre el caso hipotético en que las usuarias del método anticonceptivo quedaran embarazadas, cuestionando la ley de IVE y llevando a la palestra la discusión para reformarla, de modo que no existiesen limitaciones para realizar un aborto en Chile.

Además de esto, se cuestionó y condenó la comercialización de otras pastillas de corte anticonceptivo, puesto que sus precios fluctúan desde los 9.000 a los 17.000 pesos aproximadamente, y constituyen un gran gasto durante la vida fértil de una mujer. Por otro lado, la demanda de educación sexual obligatoria también salió a flote, puesto que si bien es parte de la malla curricular de biología en la enseñanza media, todo el ámbito de anticoncepción y cuidado sexual se reduce al uso de condón en relaciones sexuales, dejando de lado la gama que existe (irónicamente) de uso femenino.

Actualmente, el contexto sanitario y el confinamiento ha limitado considerablemente la libertad de las personas, sobre todo de las mujeres, dejando en evidencia la desprotección en la que se encuentran, así como también la falta de interés de parte del gobierno en materia de salud y educación sexual, razón por la que la lucha de las mujeres no cesa. Por ello la ley de aborto libre se ha hecho presente en cada manifestación, pues el derecho de la mujer para decidir sobre su cuerpo es inexistente y ve en ellas la necesidad y la exigencia de la maternidad. Tres causales no son suficientes, ni ahora ni nunca.

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