OPINIÓN

Opinión | Mañalich, genocida

Con fecha 28 de mayo, el dos veces padecido y actual Ministro de Salud de Chile (expulsado del Colegio Médico por faltas a la ética), Dr. Jaime Mañalich, afirmó que el peor panorama para el que se ha preparado el gobierno son 100 mil casos activos de coronavirus.

Por Flora Sanhueza, Trabajadora de Salud

Nota de advertencia: El siguiente análisis ha sido construido en base a cifras públicas y oficiales. Debemos partir de la base que los cálculos subestiman la magnitud de la crisis. Contar muertos y pacientes graves de más de 15 días como “recuperados”, no contar asintomáticos como casos, demorar 10 o más días en entrega de resultados de test realizados, contar máquinas de anestesia y cánulas nasales como “ventiladores mecánicos”, manipular las causas de muerte descritas en los certificados de defunción, y el sinnúmero de información deliberadamente ocultada, son prueba suficiente de que la verdad que esconden es muchísimo más grave de lo que ya se ven obligados a admitir.

¿En qué momento, las muertes dejan de depender de la “historia epidemiológica natural” de la enfermedad (la gente que, de acuerdo al desarrollo de la ciencia y técnica humana, morirá de todas formas, a causa del virus), y empiezan a depender de la capacidad del sistema de salud (la gente que, existiendo la ciencia y la técnica humana necesaria para salvarse, morirá por no poder acceder a ésta)?. Esto se ha llamado, eufemismo literario, el dilema de la última cama.

Con fecha 28 de mayo, el dos veces padecido y actual Ministro de Salud de Chile (expulsado del Colegio Médico por faltas a la ética), Dr. Jaime Mañalich, afirmó que el peor panorama para el que se ha preparado el gobierno son 100 mil casos activos de coronavirus.

Marzo. La revancha de la clase política contra el pueblo alzado

La pandemia llegó al país desde Europa, oficialmente el día 3 de marzo, a través de personas con alto poder económico, concentrándose el primer brote en el barrio alto de la capital.

La decisión del gobierno fue NO tomar ninguna medida de prevención para detener el avance de la enfermedad (con la excepción de la suspensión de clases presenciales el día 15 obligados por los alcaldes) hasta el día 18, cuando anunció que habíamos entrado a la etapa 4 de transmisión. Esto significa que la autoridad sanitaria había perdido la trazabilidad de los casos. O sea era imposible saber cómo se había contagiado la persona.

Dicha situación se podría haber evitado, retrasado o atenuado (como en Venezuela, Cuba, Vietnam, China o Corea del Sur) si los primeros casos y sus contactos hubieran sido aislados fuera de sus hogares con seguimiento estricto, y se hubiera decretado un cordón sanitario efectivo en el sector del primer brote (el acomodado sector oriente).

Ese día 18, cumpliendo 5 meses el incombustible Estallido de Octubre, la decisiones presidenciales fueron:

  1. Arrendar el Espacio Riesco (centro de eventos del gran empresariado) por un monto secreto y supuestamente con 3 mil camas hospitalarias. Luego se sabría que el monto estaría alrededor de los 30 mil dólares mensuales. El centro empezaría a funcionar recién dos meses después, con 50 pacientes no covid y 250 camas de hotelería.
  2. Decretar Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe por 3 meses, siendo las primeras medidas (al igual que esa noche de la Revuelta, con el mismo silencio cómplice de la “oposición institucional”) el toque de queda nocturno y la ocupación militar del territorio a través de un Jefe de la Defensa Nacional. Esa misma noche se borraron los mensajes del Estallido en las murallas de la capital y se pintó y “acomodó” la Plaza de la Dignidad, para eliminar todo vestigio de las protestas.

Los trabajadores y trabajadoras de la construcción, servicios y comercio siguieron obligados a exponerse, en sus espacios laborales ubicados en el este de la ciudad, y así contagiar a sus familias en las populosas periferias capitalinas. Ya el día 17, una decena de organizaciones del Movimiento Popular nacido de la Rebelión, había exigido públicamente una Cuarentena General. Desde el mismo 18 también, repudiaron el Estado Militar impuesto (siendo quizás la única voz que se alzó al respecto).

El día 19, el ministro anunciaba la donación de mil ventiladores mecánicos de parte de China, como parte de la “preparación” que tenía el gobierno para los escenarios futuros. En abril se supo que no eran mil, sino 500, y no eran donados por el gobierno chino sino comprados a un privado.

El Colegio Médico (ColMed), luego de pedir Cuarentena General el día 20, dejaba dos días después sus diferencias con el Gobierno de lado, y constituían junto a algunos alcaldes y académicos la “Mesa Social Covid-19”, silenciando la necesidad de la Cuarentena, y cualquier voz crítica del manejo gubernamental (pues, como dijo la presidenta de ColMed, Dra. Izkia Siches, “si al gobierno le va mal, a todos nos va mal”). Se desaprovechaba la última oportunidad, por ser ColMed la única impugnación técnica validada por la opinión pública, de prevenir o al menos atenuar la catástrofe que hoy vivimos.

El día 26 se decretaba cuarentena en las 7 comunas (ricas) donde se concentraban los contagios, iniciando la vergonzosa estrategia de “cuarentenas dinámicas”. El saldo del mes fue de 2 738 casos acumulados, 2 570 activos, 12 muertes. Los militares patrullaban las calles desiertas.

Abril. La prepotencia de la dictadura y el sometimiento de la “oposición institucional”

Con la luna de miel entre Ministerio de Salud (MinSal) y ColMed en pleno, el despliegue comunicacional de triunfalismo y soberbia de los primeros, y la tibieza cómplice de los segundos, llevó a incubar un aumento indetenible de contagios.

Cuarentenas dinámicas por todo el país, con el comercio abierto sólo “cruzando la calle”,  cordones sanitarios imposibles de cumplir y de fiscalizar, y un gobierno impaciente por “volver a la normalidad”, que añoraban desde el 18 de Octubre pasado, graficado en la solitaria foto que el día 3 se sacaba el antipresidente Piñera en la icónica y militarmente acordonada Plaza Dignidad.

El 17 de abril, el régimen (que 5 días antes había descartado la cuarentena total por “no ser sostenible”) asegura que el peak de contagios se ubicaría entre fines de abril y principios de mayo, por lo que habría que ir preparando de una vez el retorno a una “nueva normalidad”.

El mismo día 17, académicos advierten, al contrario de lo planteado por el gobierno (y asentido en silencio por la Mesa Social Covid-19), que la curva de contagios no se está aplanando, sino que ha sido perdida de vista hace casi un mes, por la baja cantidad de test realizados, la lentitud en el informe de los mismos, y el pésimo seguimiento clínico-epidemiológico a casos confirmados y sospechosos.

El día 19, Mañalich afirma que “nunca estuvo de acuerdo” con la suspensión de clases. El día 23, en sintonía con todo lo anterior, el ministro informa que le presentó a la OMS el “Carnet Covid”, que sería entregado a pacientes con PCR + que hubieran cumplido sus catorce días de aislamiento, para reintegrarse al trabajo (desatando la burla a nivel internacional).

Finalmente, el día 24 se lanza el Plan Retorno Seguro, que implementará el retorno a labores presenciales de trabajadores del sector público y privado, y de los estudiantes a sus establecimientos educacionales. También se anuncia la implementación de un plan masivo de testeos rápidos de anticuerpos y la entrega del ya mencionado “Carnet Covid”.

Si bien las organizaciones populares mantuvieron las exigencias de una Cuarentena General bajo control civil y en condiciones dignas, y se constituyeron Comités de Emergencia Territorial para operativos sanitarios, apoyo profesional en línea, infografías explicativas, ollas comunes y sanitización colectiva, así como la confección de mascarillas y escudos faciales para trabajadores y trabajadoras que debían seguir exponiéndose, la fuerza organizativa no logró modificar la correlación de fuerzas.

El broche de oro hacia la “nueva normalidad” lo daría el último día del mes, el alcalde de la millonaria comuna de Las Condes, protagonista de todos los matinales de televisión por meses, y más fuerte candidato presidencial de la derecha, Joaquín Lavín, al reabrir el centro comercial Apumanque.

Las cifras mensuales fueron: 17 008 casos acumulados, 7 756 activos, 234 muertes. Los militares seguían patrullando las calles desiertas.

Mayo. La soberbia se derrumba como castillo de naipes

El día 3, cuando los contagios diarios empezaron a contarse sobre los mil, la estrategia de abril se estrellaba con la realidad. La autoridad sanitaria anunciaba “la Batalla de Santiago”, aumentando el número de comunas en cuarentena “dinámica” y explicaba, por un lado, que el aumento de casos se debía en un 90% al aumento de testeos (ignorando deliberadamente el alza en el porcentaje de resultados positivos por test realizados), y por otro culpaba a las personas, criticando el poco cumplimiento (de unas normas que nunca fueron claras ni tuvieron sentido epidemiológico), y anunciando el endurecimiento en la fiscalización y sanciones a los infractores.

El día 13, cuando los contagios diarios superan los 2 mil, MinSal anuncia la implementación para el día 15, de la Cuarentena General para Santiago, exigida nuevamente por ColMed y la academia, y persistentemente durante dos meses por el Movimiento Popular.

A estas alturas, el Hospital San José, único centro de atención secundaria para el área Norte de Santiago, ya denunciaba su total colapso y la práctica obligada de criterios de exclusión de ventilación mecánica a pacientes (con resultado de muerte), que en otra situación serían incluidos en la indicación terapéutica. Para el día 17, la ocupación de camas críticas se estimaba en un 91% para Santiago y un 79% para el resto del país.

El día 18, recién iniciada la Cuarentena Militar, explotan las primeras protestas por hambre en el Sur de Santiago, las que son respondidas con dos medidas:

  1. Represión de los manifestantes con vehículos y armamento adquirido en marzo por 13 millones de dólares, diseñado para hacer más daño físico a los manifestantes. Burla y desprecio comunicacional de parte de las autoridades.
  2. Entrega gratuita de cajas de alimentación básica (compradas por 100 millones de dólares y a sobreprecio, al dueño del periódico más influyente del país, Alvaro Saieh), con mercadería para 10 días. Luego de anunciar que serían entregadas al 70%, se explicó que era al 70% del 40% más vulnerable, lo que correspondía al 28% del total de la población. A dos semanas del anuncio, de los 2 millones y medio de cajas prometidas, se ha autorizado la compra de un millón y medio, se han comprado unas 500 mil, y se han repartido unas 280 mil.

El día 19, los contagiados diarios se empiezan a contar por sobre los 3 mil, y los muertos diarios superan la barrera de los 30, declarándose el Hospital El Pino, en el Sur de la capital, en colapso total.

El día 24, con 718 muertos en la espalda, Mañalich afirma que “se está modelando el Chile de los próximos 100 o 150 años”, e insiste en que hay que pensar en volver a una “nueva normalidad”, mientras Piñera en la misma jornada advierte que nuestro sistema de salud está “muy cerca del límite”.

El día 28, con los contagiados diarios en el orden de los 4 mil y los muertos diarios llegando a  los 50, el ministro reconoce que no tenía conciencia del nivel de pobreza y hacinamiento en ciertos sectores de la capital. Mientras tanto, se multiplican en el país las expresiones de solidaridad popular, levantándose ollas comunes en prácticamente todo el territorio, avanzando los diversos Comités de Emergencia en mayores grados de organización, así como mayor profundidad en las definiciones políticas. Hoy, los territorios enfrentamos las muertes en el hogar, los miedos y desprotección frente a la enfermedad y el hambre, con resolución, audacia y esfuerzo, con apoyo de nosotras mismas como habitantes y trabajadoras organizadas.

 El balance del mes muestra más de 5 mil contagios diarios, con las muertes llegando a 60 por día, un ocupación de camas críticas del 98% en la capital y 90% a nivel nacional, y un total de 105 159 casos acumulados, 59 100 activos, 1113 muertes.

Los militares siguen en las calles. Absolutamente inútiles en el abordaje de la Pandemia, han vuelto a su histórica función de represión a civiles y, cumplidos los tres meses iniciales, se quedarán (al menos) tres meses más, completando seis meses de Estado Militar en Chile.

Junio. Dos meses de infierno por delante, con una clase política que apuesta al genocidio.

Independientemente de si han sido académicos, gremios, trabajadoras, ciudadanía, movimiento popular, municipios, o políticos institucionales; si lo han sacado de la experiencia histórica nacional en crisis sanitarias por enfermedades infecto contagiosas, manejo de la pandemia actual por otras naciones o modelos matemáticos probabilísticos; lo cierto es que las soluciones para disminuir el impacto sanitario de la pandemia, desde un inicio y a lo largo del desarrollo de la crisis (siendo siempre flexibles en función de los escenarios cambiantes), han sido públicamente enunciadas,  estando siempre su cumplimiento al alcance del gobierno, que ha decidido de manera consciente llevar adelante otras estrategias:

  1. Educación general y pedagogía científica a la población (implementándose una política diametralmente opuesta, en que los mensajes de la autoridad son contradictorios, poco claros, y cargados de ideología economicista y represiva).
  2. Cuarentena General (realizada, de forma tardía luego del patético episodio de las “cuarentenas dinámicas”, como una ejecución de prisión domiciliaria masiva, estimulando el hacinamiento, endeudamiento y miseria, generando hambre, represión y enfermedad).
  3. Testeo Masivo y seguimiento (con retrasos que inutilizan totalmente el instrumento, pues se informan en su gran mayoría, cuando el paciente está cursando el último tercio de la enfermedad, prácticamente recuperado o con criterios de hospitalización).
  4. Aislamiento fuera de su hogar para casos confirmados y sospechosos (residencias sanitarias insuficientes hasta el grado de la irrelevancia, siendo casi exclusivamente considerados para hacer negocios de hotelería).
  5. Cordones Sanitarios (controlados por militares y policías, con una ineficiencia simplemente inenarrable).
  6. Re-conversión del Sistema Sanitario
    1. Aumento de la capacidad instalada a través de la utilización, sin costo, de la infraestructura y recurso humano del sector privado (por el contrario, las clínicas han aumentado sus utilidades, y la privatización avanza indetenible en los Hospitales Públicos).
    2. Aumento del financiamiento a través de impuestos de emergencia a los super ricos (propuesto recientemente desde la “oposición” como moneda de cambio para el Acuerdo Nacional Institucional, que hoy enarbola todo el Partido del Orden).
    3. Re-orientación de los recursos hacia la Atención Primaria en Salud (APS), y articulación de ésta con los espacios de organización territorial, como medida de contención pre-hospitalaria (al revés, la APS ha sido ignorada, y despreciada, trasladando la responsabilidad a los municipios pero limitando su participación al esconder cifras y prohibir la ejecución de medidas locales. Las organizaciones territoriales, ni siquiera han sido consideradas como existentes).
    4. Priorización y apoyo a la fabricación nacional de equipos médicos y de protección personal como mascarillas, escudos faciales, cánulas nasales, ventiladores mecánicos (la dictadura ha insistido en importar a través de privados, persiguiendo, ignorando y/o desacreditando la producción nacional, dejando la adquisición en manos del “libre” mercado).
  7. Innovación en tratamientos farmacológicos (el Instituto de Salud Pública sigue negando la entrada del Interferón sólo por venir de Cuba, y los tratamientos de punta en Unidad de Paciente Crítico, se realizan exclusivamente en clínicas privadas).

La dictadura de Sebastián Piñera cuenta con suficientes hechos por los que ser juzgada internacionalmente luego de la represión feroz con que intentó ahogar la Rebelión nacida en Octubre. No olvidamos al medio centenar de asesinados, el medio millar de mutilados, las 2 mil 500 personas (aún) secuestradas, las decenas de miles de torturadas, y las cientas de miles de golpeadas y amedrentadas que, en 150 días, dejaron los agentes del Estado.

El despliegue de los últimos tres meses, reafirma la responsabilidad del régimen en el genocidio de clase llevado a cabo con el manejo de la Pandemia. Jaime Mañalich, como máxima autoridad sanitaria, debe ser juzgado junto a su Presidente como criminales de Lesa Humanidad, y deben responder por los muertos que ha dejado no la enfermedad, sino el sistema injusto que nos han impuesto por la vía del Terrorismo Policial y Militar.

Cada día que pasa Mañalich a cargo del manejo de la Pandemia, y Piñera a cargo del Gobierno, equivale a (por lo menos) una persona más asesinada en el país. Durante los siguientes días, los contaremos por cientos; al final de estos meses serán miles. Sea por balas, golpes, hambre o enfermedad. La dictadura neoliberal chilena es pródiga en innovar las formas de someter al sufrimiento y muerte a quienes habitamos esta franja.

Seremos nosotras quienes, como siempre en la Historia, impongamos por la vía de los hechos su destitución, juicio y castigo. Seremos nosotras quienes resistamos, nos cuidemos en colectivo y construyamos el Nuevo Chile que ya está pariendo. Aunque viva hoy nuestra matria hoy los claroscuros del alumbramiento, con sus monstruos desatados.

1 Comentario

  1. A Marco Poncio Catón, el “censor”.

    El 22 de marzo comenté en el artículo de este medio, “Coronavirus: la primera fallecida es de la comuna de renca”, la siguiente reflexión:

    “No se les ha ocurrido pensar que la información está manipulada, que es la especialidad del nefasto ministro Mañalich, y que en el barrio alto van varios muertos de “neumonía” y que están tratando de empatar la situación ante la ola de acusaciones a los #CuicosCuliaos, debido a que son ellos quienes trajeron el virus desde Europa y quienes lo han propagado por su indolencia e irresponsabilidad. Es la misma forma mentirosa que actúan cuando niegan el hecho de que tienen sexo adolescente y se embarazan igual que los pobres, pero para ocultarlo de sus comunidades, y para evadir las leyes que ellos mismos crean se realizan abortos en clínicas denominados “apendicitis”. Es decir, estos patéticos pitucos que mienten y engañan como forma de vida, creen ustedes que están diciendo la verdad respecto del número de muertos y además del origen de aquellos. Máxime, cuando en ese solo caso hay versiones absolutamente contradictorias entre lo que señala el Nefasto y lo que dice el alcalde de Renca?… Da para pensar, el artículo al menos debiera profundizar sobre estos temas.”

    A lo que un editor respondió, con gran aplomo:

    “Nos produce una gran pena no poder satisfacer sus necesidades.”

    Dos meses y medio después, vemos este interesante artículo que da cuenta de las mentiras del ministro, que fueron siendo destapadas por la fuerza de la realidad incontestable, pero también, por la acción de periodistas decentes como la Alejandra Matus, que profundizó e investigó inicialmente sobre las diferencias estadísticas entre los muertos de marzo del 2019 y marzo de 2020, que hacían suponer una cifra oculta de alrededor de 1000 casos. Lo cual era estadísticamente significativo.

    Que bueno que Marco Poncio haya decidido entrar en el tema, y publicar un razonable artículo, lástima que haya sido cuando ya todo el mundo lo sabe, y haya perdido la magnífica oportunidad de adelantarse un poco y ver el futuro, pero bueno, parece que ciertos males afectan no solo al gobierno presente, sino que también a algunos editores de medios hasta independientes.

    Un abrazo Catón, suerte y más viveza para la próxima.

    Le gusta a 1 persona

Agregar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: