NACIONAL

La síntesis noticiosa del día: Covid-19 comienza a evidenciar sus consecuencias en la economía nacional

Sin duda alguna el anuncio más importante del día en el plano económico ha sido la promulgación de la nueva ley de protección al empleo.

3.031 casos confirmados de coronavirus y 16 fallecidos hasta el momento. Éstas son las últimas cifras entregadas por el Minsal respecto a la situación sanitaria del país en medio de la pandemia.

La pérdida de vidas humanas es la cara más cruda de esta enfermedad, pero sus consecuencias se expresan en un montón de aristas que poco a poco comienzan a ver la luz en nuestro país. Una de ellas es la economía.

En los aspectos económicos y laborales, la jornada ha estado marcada por importantes anuncios que seguramente generarán importantes repercusiones en el mundo de las y los trabajadores. El más importante sin duda ha sido la promulgación por parte del gobierno de la nueva ley de protección al empleo, la cual permite, entre otros aspectos, que los empleadores puedan suspender los contratos de sus trabajadores debido a la pandemia, asumiendo el Seguro de Cesantía el pago de las remuneraciones de estos trabajadores, comenzando con un pago del 70% de su sueldo regular para luego ir disminuyendo conforme pasen los meses.

La ley, anunciada con bombos y platillos por el gobierno y aprobada en pleno por ambas cámaras del Congreso, deja importantes nebulosas en torno a si realmente fue creada para proteger a los trabajadores, ya que coloca sobre los hombros del Seguro de Cesantía la posibilidad de financiar parte de su sueldo, seguro que es financiado con dineros de todas y todos los trabajadores.

Pareciera que la crisis, como siempre, recaerá en mayor medida sobre la clase trabajadora, porque ya han habido reportes de grandes empresas que se han acogido a puntos de esta ley para suspender contratos de muchos de sus trabajadores, estando muy lejos de ser consideradas “Pymes”, sector al cual busca beneficiar en mayor medida la ley.

El panorama para la clase trabajadora puede oscurecerse aún más durante los próximos meses si nos acogemos a ciertas proyecciones, entre ellas las realizadas por la Multigremial de Emprendedores y el Banco Central. 

Los primeros aseguraron, en palabras de su presidente Juan Pablo Sweet, que durante los próximos 90 días podríamos alcanzar cifras históricas de desempleo, cercanas a 250.000 personas desocupadas, en una proyección que sólo podría compararse con la crisis económica de mediados de los años 80. Si consideramos que la tasa de desempleo bordea actualmente el 8%, este nuevo flujo de desempleados podría aumentar esta tasa por sobre el 10%.

Si bien sólo son cifras y proyecciones, contrastan además con los datos entregados por el Banco Central, quienes aseguran que la economía nacional podría contraerse un 2,5% durante los próximos meses, a tono con la recesión económica que comienza a evidenciarse en todo el mundo. La contracción podría extenderse por meses según dicha proyección.

Cifras más, cifras menos, existe una relativa certeza de que los próximos meses serán totalmente duros para la economía nacional. Nuestra labor es evitar que los más afectados sean los trabajadores del país, ya que el salvataje vendrá seguro para las grandes empresas.

Tanto los trabajadores independientes, como los trabajadores contratados y las Pymes enfrentarán un duro desafío, del cual sólo con organización y respuestas rápidas se podrá salir airoso.

A pesar de las malas noticias, por lo menos en esta jornada el gobierno ha comunicado dos noticias que podríamos calificar como “buenas”. Una de ellas es el anuncio hecho por las Isapres, quienes en reunión con el Ejecutivo aseguraron que “congelarán” el alza de tarifas anunciadas el día de ayer hasta el mes de noviembre. 

Si bien esta noticia permite un pequeño respiro en medio de la crisis, sigue pareciéndonos insólito que la Asociación de Isapres tenga la potestad de dar anuncios de este tipo en medio de una crisis de tal magnitud, con el gobierno prácticamente rogándoles para que reviertan la medida, como acabaron haciéndolo.

Por otro lado, hoy se ha anunciado que las clínicas privadas tendrán que disponer de todas sus camas al nivel central del Minsal en caso de ser necesitadas si la crisis se agrava aún más, sin especificarse cómo se daría este procedimiento.

Como podemos observar, las consecuencias económicas de la crisis están a la vista en diversas proyecciones. Es labor de la clase trabajadora en su conjunto estar más atentos que nunca, porque los intereses de este sistema siempre apuntarán a que la crisis la paguemos nosotros, mientras el gran empresariado es “rescatado” por el Estado.

Que la crisis la paguen los poderosos, no el pueblo trabajador.

 

 

Agregar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: