OPINIÓN

Opinión| ¿Desigualdad o mala distribución de los recursos en Chile?

Este ensayo fue escrito el 2017, dos años antes de la gran rebelión popular de octubre (2019). El Programa de las Naciones Unidas, ya le advertía a las autoridades sobre la concentración de la riqueza en el país, lo cual los altos índices de desigualdad, la precarización y el encarecimiento de la iban a originar movilizaciones y protestas por parte del pueblo

El Programa de Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD) realizó una investigación acerca de la desigualdad presente en nuestro país, enfocándola en diferentes ámbitos.

A través de esta investigación reflexionaremos si en nuestro país existe una desigualdad vigente o es simplemente una mala distribución de los recursos.

Para comprender el principio de la desigualdad, es fundamental entender qué funciones cumplen los estados en un sistema de gobierno democrático. “Entre las funciones de los Estados modernos está recolectar impuestos, transferir, recursos y beneficios a grupos de la población, garantizar ciertos bienes y servicios en calidad de derechos, regular las relaciones entre empleadores y trabajadores, fijar salarios mínimos y controlar los monopolios” (PNUD, 2017, p.317).  Es decir, que cualquier configuración de un Estado, debe cumplir con estos principios, para garantizar el bienestar común de la población.

Además, “todas estas acciones tienen consecuencias distributivas sobre el ingreso y los demás recursos socioeconómicos, y con ellos los gobiernos pueden contribuir decisivamente a reducir las desigualdades reproducirlas” (PNUD, 2017, p.317).

A raíz de esto surge la siguiente interrogante: ¿la acción del Estado chileno ha contribuido en disminuir la desigualdad o la ha acrecentado aún más?

En primer lugar, retomaremos la definición de desigualdad, desde la visión del PNUD que afirma lo siguiente: “Acumulación de ventajas, adscritas o adquiridas, que permite a ciertos grupos gozar privilegios y beneficios en desmedro de otros grupos que son de alguna manera discriminados o denigrados dado su posición en el orden social” (p.61).

¿En nuestro país existen grupos qué gozan de privilegios, mientras que otros son segregados por su condición socioeconómica? Efectivamente, en nuestro país existe una profunda desigualdad que a lo largo de los años se ha ido acrecentando cada vez más. Sin embargo, las autoridades no han actuado de forma pertinente para enfrentar esta problemática, a esto me refiero que aún persisten ataduras originadas en dictaduras que no han sido solucionadas en el presente. “La reducción de las desigualdades políticas es uno de los principales desafíos de la democracia” (PNUD, 2017, p. 56).

En segundo lugar, es necesario repasar ciertos sucesos que originaron la desigualdad en la población. Para ello, es fundamental mencionar el origen del Estado de Bienestar que surgió en Europa, en el cual le brindaba un sistema de seguridad social a su población, mientras que en Latinoamérica el proceso se dio de manera distinta. Cabe destacar, que la “acción social de los Estados latinoamericanos ha sido menos profunda que la que caracteriza al modelo del Estado de Bienestar en términos del monto de los beneficios y el porcentaje de la población cubierta para los programas sociales” (PNUD, 2017, p.318). 

En el caso chileno existió un Estado de compromiso que fue reemplazado por la instauración de un Estado subsidiario. Para el economista chileno Alexis Guardia el objetivo de un Estado Subsidiario es la siguiente: “Con la visión neoliberal el Estado puede intervenir en un asunto económico solo cuando la iniciativa privada no puede hacerlo, o no tiene interés, más aún si la iniciativa privada se siente discriminada por una acción estatal, esta debe compensarla e indemnizarla”.

Pese a que es innegable el crecimiento económico del país, los datos extraídos del estudio del PNUD afirma que: “El elevado crecimiento económico en el país, particularmente en la primera parte del período, que tuvo por correlato un crecimiento acumulado real de casi el 150% del ingreso per cápita promedio de los hogares entre 1990 y 2015, lo que se reflejó en un marcado descenso en las cifras de pobreza” (p.75).

Mientras que la “desigualdad de ingreso disponible de los hogares aumentó en Chile 1990 y 2000, para luego caer durante los siguientes quince años” (PNUD, 2017, p. 75). Estas cifras demuestran una contradicción, pues, mientras más creció económicamente el país, la desigualdad también aumentó disparadamente.

Además, existen ciertas ataduras quién ha impedido una recaudación y distribución de los recursos. “El diseño del impuesto vigente en las últimas décadas proviene de la reforma tributaria de 1984, que privilegió el fomento del ahorro y la inversión por sobre la recaudación fiscal o la distribución de los ingresos” (PNUD, 2017, p. 362).

No obstante, esto se modificó este año, ya que entró en vigor “el nuevo régimen tributario, según el cual el impuesto efectivo para este segmento de la población subiría desde 20% al 27%, asumiendo que se acoge a la variante que abrió la negociación de la reforma tributaria de 2014” (PNUD, 2017, p. 368). Cabe destacar, que la política distributiva de los países desarrollados opera con impuestos a la renta progresivos de gran cobertura, y con transferencias que benefician al conjunto de la población o a gran parte de ella.

En Chile la política redistributiva de los ingresos es nula y “cuando una proporción pequeña de la población concentra una gran cantidad de recursos es más difícil generar capacidades e ingresos fiscales estables que permiten el buen funcionamiento del Estado” (PNUD, 2017, p. 64).

Por tanto en Chile no existiría una desigualdad tan latente si hubiese existido una equitativa distribución de los recursos acompañado de un crecimiento económico. Además, falta responsabilidad por parte de las autoridades que han reemplazado el  compromiso público por intereses privados y empresariales.

  Bibliografía

     Guardia, A. (18, junio, 2015). Estado subsidiario: economía y sociedad. Política & Economía. Recuperado de http://politicayeconomia.cl/estado-subsidiario-economia-y-sociedad/

  Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2017). Desiguales: Orígenes, cambios y desafíos de la brecha social en Chile. Recuperado de http://www.cl.undp.org/content/chile/es/home/library/poverty/desiguales–origenes–cambios-y-desafios-de-la-brecha-social-en-.html

*Este ensayo fue escrito el 2017, dos años antes de la gran rebelión popular de octubre (2019). El Programa de las Naciones Unidas, ya le advertía a las autoridades sobre la concentración de la riqueza en el país, lo cual los altos índices de desigualdad, la precarización y el encarecimiento de la iban a originar movilizaciones y protestas por parte del pueblo*.

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