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OPINIÓN/ Las crisis que nos estallan en la cara

Sequías, escasez hídrica y zonas de sacrificio han sido las noticias que han copado los medios durante estas últimas semanas. Mientras que el Presidente Piñera trata de posicionarse a nivel internacional como una figura comprometida con el cambio climático, más bien crisis, una crisis que está lejos de acabarse, ¿cómo enfrentaremos este periodo los movimientos sociales y la izquierda?

El escenario actual es caótico y de crisis, así lo han corroborado los diversos eventos de catástrofes medioambientales y las sequías que afectan a 56 comunas de tres regiones  (Región de Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana). En el presente estas se encuentran con un  Decreto de Escasez Hídrica.

Mientras que las regiones más afectadas por la sequía destacan: El Maule y la Metropolitana.  Frente a la sequía el Presidente Sebastián Piñera aseguró contar con el suministro de agua potable para el 2020, según El Dínamo el Mandatario explicó que solo tienen la capacidad para suministrar: primavera y verano.

En el presente  “111 comunas están bajo Decretos de Emergencia Agrícola en las regiones de Coquimbo, Valparaíso, la Región Metropolitana, O’Higgins y Maule. Y es posible que en los días, semanas o meses que vienen este número de comunas bajo escasez hídrica o emergencia agrícola se incremente”, informó El Dínamo sobre los dichos del Presidente Piñera. En suma, cinco regiones han sido declaradas Zona de Emergencia Agrícola.

En este periodo de crisis debemos posicionarnos con claridades sin maquillar tanto los conceptos. Pues el sistema capitalista está en una crisis integral, que se expresa en diversos ámbitos. Para efectos de esta columna solo nos centraremos en las crisis socioambiental y los eventos que se avecinan en el país.

Uno de los elementos para analizar esta crisis es reflexionar sobre el extractivismo, concepto que se empezó a usar a mediados de los noventa para describir el despojo y usurpación de tierras, ya sea por aparatos estatales o grupos económicos trasnacionales en las comunidades, con el fin de aumentar sus tasas de ganancia, por medio de la devastación medioambiental.

El “precio” del progreso lo han debido pagar las comunidades a través de la militarización y privación de sus derechos, como por ejemplo, la autodeterminación de los pueblos, el derecho a la vida, el derecho a la salud, el derecho a la vivienda , el derecho a la alimentación, el derecho al trabajo, el derecho a gozar en un ambiente sano, entre otros, así lo han develado diversas reflexiones de los feminismos en el informe de Mujeres en Defensa de Territorios.

La devastación y extinción de los recursos naturales son invisibles para los ojos de las empresas que velan por sus ganancias e intereses. Aquel que se revele contra el Status Quo es considerado como un enemigo para el sistema, puesto que altera el orden establecido.

Desde esta premisa podemos comprender el asesinato a Berta Cacéres, Macarena Valdés, Alejandro Castro, Camilo Catrillanca. Y es por esta razón que estar en contra de la explotación de la tierra o manifestarse por la crisis climática, significar estar en contra del sistema capitalista, al menos si lo vemos desde esta arista.

Pero, al pensar en la situación actual que sufre el país, respecto a las sequías y crisis hídrica que están afectando a las comunidades, podemos evidenciar la denuncia constante al régimen político heredado por la dictadura. Por una parte, hay movimientos sociales que exigen la derogación del código de aguas (1981) emitido en pleno régimen militar. Esta demanda es política y económica, pues ataca a la médula del neoliberalismo, que se sustenta por medio de la privatización de los derechos sociales.

Mientras, otros denuncian las zonas de sacrificio y las sequías. También han proliferado organizaciones internacionales por el cambio climático, como lo es Fridays for Future . Esta última fue la convocante en la última manifestación por el cambio climático el viernes 27 de septiembre.

Al analizar Fridays For Future podemos deducir que son movimientos que cuentan con redes internacionales y surgen por medio de movimientos de masas globales y por activismos promovidos por personas individuales. Una de las caras más visibles es Greta Thunberg, los medios nacionales e internacionales tienen los ojos puestos en la adolescente que ha denunciado el cambio climático y causó gran impacto al rechazar sentarse con los líderes internacionales.

Dentro del  discurso que Thunberg dio en Naciones Unidas, me parece importante destacar la critica hacia la política los países hegemónicos, pues ella les dice en su cara que  solo les importa el crecimiento económico y repartirse el mundo, asegurando sus propios intereses. No obstante, los medios nacionales solo mostraban la emocionalidad de la adolescente, pero los datos duros que indicó en su interacción la prensa chilena lo invisibilizaba.

En diciembre Chile será sede del Cop25 y la activista sueca confirmo su presencia para este evento. Algunos parlamentarios  de “oposición” y habitantes de Quintero han comentado que están tratando de gestionar su visita para recorrer las zonas de sacrificio. Y considero que es una gran oportunidad para mostrar y denunciar internacionalmente la situación que está ocurriendo en el país y evidenciar como el jaguar neoliberal de latinoamérica se enferma por respirar gases de empresas contaminantes y como muere lentamente, al no tener agua para beber.

¿Cuál es el qué hacer de los movimientos sociales y la izquierda?

Esta parte la escribiré no solo como parte de un Diario, sino como también miembro de un espacio territorial en el sector norte de la RM.

Dentro de los movimientos globales de masas que han emergido tienen un componente de deslocalizar las luchas. Por ejemplo, Fridays For Future, denuncia el cambio climático, pero, ¿cuáles son las demandas? ¿A quiénes presionan?

Mientras otras individualidades sostienen que a través de acciones personales se aminorarán los daños, asimismo el capitalismo ha aprovechado  este discurso y al entrar en crisis este innova sus formas de acumulación, explotación y dominación. Por tanto, será promotor de un”capitalismo verde”. Pero,  de igual forma mantendrá o aumentará sus tasas de ganancias a través de las modificaciones de los medios de producción.

La izquierda es incapaz de articularse y se resta de participar junto a estos nuevos movimientos de masas globales, ya que estos, no tienen la radicalidad que se requiere para el periodo. Sin embargo, tampoco son convocantes para la población.

Y en otra vereda han surgido sectores bastantes descompuestos, que han empleado el uso de la violencia como un acto individual y no organizado.

Entonces, ¿cuál es el qué hacer? Primero, romper con el sectarismo y no restarse de las convocatorias, porque no tienen la caracterización que esperamos. Además, ser capaces de relacionarlos con diversas organizaciones que estén dando la pelea en el ámbito de la salud, educación, medio ambiente, entre otros.

Recoger las experiencias de las organizaciones de  izquierda, pero situarlas al periodo actual.  Por ejemplo, el control territorial por parte de las comunidades es una tarea que debe desarrollar el pueblo chileno, y en este ámbito el pueblo mapuche nos puede enseñar bastante, por lo tanto, debemos estar en constante diálogo y acompañarnos en nuestras luchas. Por tanto, el 12 de octubre debemos estar presentes y ser actores secundarios en la convocatoria. 

Organización en la periferia norte de Santiago

Otro ejemplo, es lo que ocurre en la zona norte de la RM en donde las problemáticas a nivel país se trasladan a nuestras comunas, como lo es en materia de salud, educación y medioambiente.

Hasta alturas no es novedad que solo existe un solo hospital, además, las listas de espera, las muertes de nuestros vecinos y vecinas en pleno pasillos de urgencias, la falta de medicamentos, la falta de insumos e equipamiento para brindar una atención y la falta de especialistas en el recinto. Y que el ministro de salud, Jaime Mañalich, anunció un nuevo hospital en Colina para el 2025.

En el presente desconocemos varios detalles de la construcción del recinto, lo único que sabemos es que será un hospital  financiado con recursos públicos y privados ; y seguirá replicando el lucro en la salud. Además, de no contemplar el aumento de la población, por tanto, no contará con el equipamiento que se requiere para solucionar el colapso en el Hospital San José.

La presión ejercida por los funcionarios y funcionarias de la unidad de urgencias tras su movilización aceleró el anuncio del nuevo hospital, que será construido en Colina, pero fueron ignoradas sus demandas en el cual exigen soluciones inmediatas ante la crisis que se sufre día a día en el Hospital San José, como también ocurre en la Posta Central.

Mientras en el plano medio ambiental, también estamos sufriendo las consecuencias por culpa de la codicia del empresariado que se ha encargado de transformar nuestros territorios en zonas de sacrificio. Tiltil y Quilicura son comunas que por años han sido el patio trasero de los ricos, pues, las empresas contaminan y emiten malos olores, la existencia de vertederos ilegales  que nadie los fiscaliza, y para culminar, el ingreso de proyectos contaminantes que atentan contra la salud de las personas.

Tiltil es reconocida como un zona de sacrificio al igual que Tocopilla/Mejillones (Región de Antofagasta), Huasco (Región de Atacama), Puchuncaví-Quintero (Región de Valparaíso) y Coronel (Región del Bío Bío).Las movilizaciones más emblemáticas fueron en el 2017  tras el anuncio de un tercer vertedero a cargo de la empresa Ciclo.

Mientras que Quilicura aún no es una zona de sacrificio reconocida por las instituciones, pero si podemos evidenciar que se ha priorizado la construcción de empresas contaminantes (KDM y Farfana) por sobre la calidad de vida de la comunidad.

Esta comuna es la segunda con peor calidad de aire santiago y concentra 182 puntos fijos industriales, lo cual ha generado constantemente la emisión de malos malos olores. Actualmente, la empresa San Isidro  ha ingresado un proyecto para construir una planta de aguas servidas, y los vecinos presentaron observaciones, que fueron revisadas por el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Mientras que la empresa ha contestado fuera de plazo las observaciones a la institución.

El carácter de las movilizaciones de Tiltil ha sido distinto al de Quilicura, mientras la primera ha logrado una unidad y masividad en sus convocatorias, a través de distintas acciones , como por ejemplo, cortes de ruta, intervención de líneas férreas, enfrentamiento directo con las autoridades.

Esta última ha carecido de esos elementos, como por ejemplo, tensionar y emplazar a las autoridades locales, además han primado intereses individuales de ciertas figuras que  coaptan a los espacios sociales con fines electores, pues se están acercando las elecciones municipales y se necesita figurar para el voto.

También, una diferencia entre estas dos localidades es el posicionamiento político, pues, la comunidad de Tiltil reconoce al empresariado, al Estado, a las autoridades locales, como las responsables del deterioro de su calidad de vida, mientras que en Quilicura ha faltado ese pronunciamiento  y caracterización en sus manifestaciones. Además,  de generar espacios abiertos de participación y deliberación, por más que la política del municipio sea por medio de la  coaptación y desarticulación.

Estos dos territorios deberían articularse y accionar para la COP25 que se realizará en diciembre. Pues es urgente unir las luchas y realizar un trabajo en conjunto y focalizar las luchas, desde lo central hasta lo local.

Lo descrito anteriormente es para evidenciar la importancia de la  integralidad de las demandas en este periodo, que nos exige actuar.  Pues el deterioro del medio ambiente, también repercutirá en nuestra salud, y esto significa que las crisis las deberá enfrentar y resistir el pueblo. Mientras que un grupo de poderosos seguirá enriqueciéndose e hipotecando nuestras vidas. Finalmente, esta lucha es por el buen vivir y  a la vez económica, política y social.

Lo descrito anteriormente tiene el fin de comparar la dinámica de los territorios que están llevando sus demandas por medio de diversos métodos.

Para concluir este punto lo esencial es la articulación entre los y las estudiantes, trabajadores y comunidad. Y los momentos que se requieren validar y emplear los distintos métodos de lucha.

Asimismo, reconstruir ese tejido social, por tanto, las proyecciones deben ser a largo plazo y no mediante la espontaneidad.

APEC 2019 y COP25:

Los movimientos sociales y la izquierda deben ser capaces de establecer un marco de acción en conjunto para los eventos que se avecinan: Cumbre Apec 2019 (noviembre) y COP25 (diciembre).

En el primer evento la Coordinación Antiapec está convocando a una jornada de protesta para este 11 de noviembre, ¿se sumará a este llamado La Cumbre de Los Pueblos?

El 14 de noviembre se cumplirá un año del asesinato de Camilo Catrillanca y Chadwick sigue siendo ministro del Interior. Esto comprueba la impunidad sistemática hacia las autoridades responsables de las muertes de los defensores de la tierra.

Mientras, la “oposición” se sigue fraccionando, los movimientos sociales y organizaciones deben fortalecerse para enfrentar esta crisis que nos estalla en la cara.

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