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Repost | TP: Apuntes de coyuntura nacional

Documento originalmente publicado en Única Solución Revolución

La civilización Capitalista agudiza su enfermedad. Su crisis se sigue profundizando manifestando sus síntomas de forma cotidiana. Los hechos que abordaremos en este análisis corresponden a los últimos meses, pero no responden a circunstancias coyunturales, sino que deben ser leídos como continuidad del periodo, es decir, forman parte de un movimiento de trascendencia histórica en el cual las contradicciones de clase han madurado, abriendo un periodo de crisis capitalista que se manifiesta de distintas maneras, entre ellas una ofensiva capitalista y una evidente descomposición de los acuerdos o pactos de dominación que dieron sustento a la hegemonía burguesa. Por lo anterior ,es  que se abre un escenario de alza en las movilizaciones de masas a nivel global.

En la primera tesis de nuestro Congreso, respecto  a la situación política nacional, señalábamos que en Chile, asistimos a un proceso de profunda crisis de legitimidad del bloque en el poder la cual, se manifiesta como crisis integral del régimen político. Cuestión que se da en el marco de la perdida de adhesión, credibilidad y del consenso de los dominados hacia las instituciones, pero no necesariamente hacia el modelo económico. Por otra parte, la capacidad coercitiva del Estado se encuentra prácticamente intacta.

En este marco, podemos decir que las clases dominantes sin muchas opciones han debido volcarse a resolver su crisis con mayor violencia, la cual se expresa como una ofensiva en todos los planos de la lucha de clases.  El bloque en el poder, no exento de contradicciones ha decidido contrarrestar la crisis (fundada en la caída de la baja tendencial de la ganancia)  mediante el recrudecimiento de la explotación (superexplotación) y la precarización integral de la vida de la clase trabajadora y el pueblo mapuche.

Ha comenzado a tomar cuerpo el impulso de leyes como el TPP11, el Plan impulsa Araucanía, los encuentros internacionales de la APEC y COP25 que se desarrollarán los últimos meses del año,  por otra parte, han adquirido importancia las llamadas “reformas estructurales”, tomando  especial fuerza el debate en torno a la flexibilización laboral, tras la propuesta del Partido Comunista de una  ley que rebaja  a 40 horas la jornada de trabajo y que ha adquirido adhesión por parte de la sociedad según marcan algunas encuestas. Esto ha tensionando al gobierno a modificar su propuesta de adaptabilidad laboral incorporando a las medidas de flexibilidad laboral una rebaja obligatoria de 41 horas promedio por trimestre, a la cual diversos gremios empresariales (CPC, CNA, Abif, CCS, ASIMET, ETC) han salido a repudiar, aludiendo al complicado escenario internacional, indicando además que las consecuencias será el mayor aumento de la informalidad del trabajo y el desempleo.

Este debate, se da en un contexto económico desfavorable para Chile, con el fantasma de la guerra comercial en curso, con tasas de desempleo que se han mantenido altas, un fuerte recorte a las expectativas de crecimiento económico, según datos recientes de la CEPAL que la sitúan bajo el 3% (2,8%), la tendencia a la baja de la producción industrial que en junio registro su peor desempeño del año[1] y finalmente la devaluación del peso respecto al dólar, etc.

A los hechos anteriormente se suman nuevos episodios que agudizan la crisis de legitimidad en el bloque en el poder,  que paulatinamente van generando fisuras al mito burgués del progreso y el desarrollo, tales  como los ocurridos con la planta de agua en Osorno, los 40 mil litros de diésel derramados desde una mina de CAP en Isla Guarello, el bus de Línea Azul que circulaba con patente adulterada y la reciente acusación de colusión a los proveedores de hospitales que tienen sin insumos algunos recintos dan cuenta de la bestialidad del Capitalismo y su necesidad permanente de maximizar sus tasas de ganancia bajo cualquier costo.  Frente a estos hechos, es importante preguntarnos si  nuestra propuesta será mayor estatismo, es decir ¿más estado capitalista? como proponen algunos apologistas del Frente Amplio, teniendo en consideración que ha sido precisamente el Estado quien ha resguardado, amparado y fomentado estos negocios.Recordemos el comportamiento del Servicio de impuestos internos ante los casos de corrupción o la impunidad en la cual contribuyentes de Bienes Raíces de alto patrimonio, pagaban contribuciones por sitios agrícolas en zonas urbanas evadiendo jugosas cifras.

Por otra parte, el sustento ético y moral de las clases dominantes vuelve a sufrir un duro golpe: el reciente informe entregado por los Jesuitas respecto al sacerdote Renato Poblete pone la lápida a la situación de decadencia actual de la Iglesia Católica, el reciente informe habla de 22 denuncias de mujeres, cuatro de ellas menores de edad. De forma cruda, el documento relata cómo Poblete tuvo al menos seis relaciones estables con mujeres, cinco de ellas abusivas, en las cuales incluso se realizaron abortos, dando cuenta una vez más de la doble moral de la Iglesia, cuya responsabilidad es institucional y afecta transversalmente a la cúpula de la Iglesia Católica.

Esta situación, da cuenta de la enorme descomposición que asiste el bloque en el poder, con sacerdotes involucrados en abusos,  generales del ejército procesados, carabineros involucrados en robos millonarios, empresarios responsables de  delitos ambientales, jueces cuestionados, etc.

Nuestra segunda tesis nos señala que la situación de crisis ha dado origen a un agotamiento del pacto de dominación y ha abierto un escenario de disputa al interior del estado, quiebres y desgajamientos de los partidos tradicionales de la burguesía, surgimiento de nuevas fuerzas políticas y una condición de apatía hacia la política tradicional de amplios sectores de masas.

Esté escenario de disputa al interior del Estado, se ha dado este último mes principalmente entre el poder judicial y el Gobierno, quien han denunciado públicamente a los jueces de no estar haciendo la pega[2] frente a la delincuencia, denunciando un marcado rol garantista frente a los delincuentes. Poder Judicial que no ha estado exento de polémicas tras el desastre de Rancagua, la salida del fiscal del caso SENAME quien renunció al ministerio público con fuertes críticas hacia el fiscal de la corrupción Abbott y la formalización del fiscal regional Emiliano Arias.

Desde el punto de vista de los partidos tradicionales, creemos que el Partido Socialista,cristaliza de la mejor forma el proceso de descomposición que estos han sufrido, quedando debeladas nuevamente en las recientes elecciones de directiva, que dejaron de manifiesto las disputas internas, las adulteraciones al patrón electoral y los vínculos con el narcotráfico al más puro estilo mexicano.

Es importante agregar también, que las contradicciones presentes al interior del PC se han agudizado con las críticas hacia el informe de Bachelet sobre Venezuela, sostenidas por el Alcalde de Recoleta, quien posteriormente debió pedir disculpas públicas tras presiones desde su propio partido, a lo cual se suma el notorio desmarque del Partido Comunista respecto al Foro de Sao Paulo que reúne a distintas organizaciones de la izquierda del continente, debelando la hegemonía que tiene en su interior las fuerzas  cristalizadas por las declaraciones de Carol Cariola que llama a una “renovación de las ideas del PC[3]

En este marco global de la ofensiva burguesa, se vuelve coherente el evidente proceso de cualificación del estado contrainsurgente, que en el ámbito judicial se expresa en el perfeccionamiento de las leyes. Cuestión que durante estos últimos meses ha tomado fuerza a través de la mediatización de la movilización secundaria, especialmente las protestas al interior del Instituto Nacional, el reciente atentado a una comisaría en Huechuraba y la agresión de “encapuchados” a un estudiante de la Universidad de Chile, usados como base para legitimar Aula segura y dar urgencia a la aprobación de ley corta antiterrorista.

En el ámbito militar, planteábamos en nuestras tesis que asistiremos a un mayor desarrollo técnico de las FF.AA y de orden y la incorporación de fuerzas asociadas al narcotráfico y el ámbito delictual como armas de contención en el territorio y aniquilamiento de dirigentes sociales, cuestión que hemos visto dibujarse sostenidamente los últimos meses, tras el anuncio respecto a la incorporación de las FF.AA en combate al narcotráfico, la definición e  intervención de 11 barrios de Santiago para atacar el negocio de la droga que será encabezado por contingente de Carabineros y la PDI, la cual además desarrollaran una coordinación policial – social que reunirá mensualmente a policías, autoridades locales y agentes barriales (vecinales).

En el ámbito de lo social se suma las fuerzas civiles en el desarrollo de instrumentos de persecución política, sigue tomando fuerza la convocatoria de los sectores reaccionarios a “la marcha antimigrantes” que es sin duda una demostración de fuerza y articulación que han venido gestando estos sectores.

Por otra parte, se ratifica la hipotesis de asesinato a Macarena Valdés y se suma un nuevo intento de asesinato a dirigentes sociales en Valparaíso, transformándose en un nuevo hecho de violencia que afecta a los sectores en lucha.

Mientras tanto en el Wallmapu, El Estado burgués chileno continua su proceso de persecución y cooptación de las legítimas demandas del pueblo mapuche a través del plan impulsa Araucanía, sin embargo, tras la iniciativa de amplios sectores indígenas por petición del propio Gobierno se haya suspendido tras su rotundo fracaso en su desarrollo, según cifras oficiales solo alcanzo a desarrollar 79 talleres de un total de 139, ya que en su mayoría fue rechazado por sus participantes.

En síntesis, debemos señalar que, para llevar adelante estas medidas, las clases dominantes han debido impulsar una cualificación de la represión mediante el perfeccionamiento de su principal instrumento de opresión (el estado)[4] y un desarrollo más acabado de la contrainsurgencia mediante sus organismos paraestatales como el narcoterrorismo.

Desde el punto de vista de las luchas de nuestro pueblo, ya en nuestras tesis de congreso visualizábamos que los procesos de movilización de masas se darán este año principalmente en el marco de la lucha contra las zonas de sacrificio, la precariedad laboral, el feminismo, el movimiento estudiantil y la movilización mapuche.

Es en este contexto, que durante los últimos dos meses pudimos presenciar una multiplicidad de movilizaciones de distintos sectores, como respuesta a las consecuencias concretas de la ofensiva de las clases dominantes, en el cual se conjugaron reivindicaciones entorno a la salud, zonas de sacrificio, consulta indígena, paro docente, Huelga de Líder, etc. En este sentido es interesante detenerse a reflexionar algunos elementos al respecto.

El movimiento por la educación durante años había permanecido en reflujo, tras las históricas movilizaciones de los años 2006 y 2011 principalmente de estudiantes y 2015 de profesores, como resultado de la claudicación del reformismo y la derrota de la izquierda revolucionaria en la disputa del movimiento. De esta forma, durante casi 4 años la injerencia de los actores de la educación había sido marginal, desenvolviéndose principalmente en luchas parciales desvinculadas entre sí, perdiendo masividad y radicalidad en las calles. En este escenario, el desarrollo de la violencia organizada de masas alcanzado hasta el 2011, fue perdiendo adhesión y continuidad, abriendo paso al aislamiento y desarticulación de los sectores organizados y el auge de la violencia individualista en el seno del movimiento estudiantil, situación que ha sido aprovechada por las clases dominantes, en un marco de cualificación de la represión y la contrainsurgencia para impulsar una serie de leyes como aula segura que buscan criminalizar a los estudiantes.

En este ámbito, no podemos pasar por alto la ofensiva contra la educación pública, principalmente contra los llamados “colegios emblemáticos”, que durante estos meses se han visto envueltos en diversas maniobras represivas desde diversos municipios y el respaldo de parte de los medios de comunicación en el encubrimiento y tergiversación de los hechos, cuestión que ha movilizado a estudiantes y apoderados de forma cada vez más masiva.

Por otra parte, tras más de un año de negociaciones, los profesores/as fueron a paro indefinido, sus peticiones se enmarcaron en la necesidad de revertir la actual situación de precarización laboral que los agobia diariamente, al cual se sumó como detonante de la movilización el retiro como obligatoriedad de las asignaturas de historia, educación física y arte de tercero y cuarto medio que ha provocado el malestar generalizado.  De esta situación se desprenden algunas tesis:

Primero, es importante señalar que esta medida, que busca implementar un cambio del curriculum nacional de educación,  se encuentra totalmente ligado a la ofensiva global de las clases dominantes, no es primera vez que en un contexto de crisis y grandes transformaciones se establezcan este tipo de medidas que definen el perfil de la mano de obra requerida por el empresariado, en este contexto, las actuales modificaciones que está sufriendo el empleo, como consecuencia de la automatización, requieren del desarrollo de nuevas competencias, que claramente no estaban contempladas en el currilum vigente, en consecuencia se busca incorporarlas en desmedro de otras.

Segundo, en la reciente movilización pudimos asistir en evidente cambio generacional, que más allá de corresponder a un cambio etario, su relevancia está dada porque se encuentra constituido por sectores que fueron participes de experiencias de lucha previa, como pingüinos o universitarios, que permitieron dar mayor dinamismo a la movilización y poner en cuestión en algunos momentos la conducción burocrática de la movilización, principalmente desde regiones.

Tercero, consideramos que el traspaso de la responsabilidad en las decisiones de continuidad del paro a las bases docentes, significó un precedente en la forma de tomar decisiones y un tensionamiento para los dirigentes burocráticos, que probablemente se siga manteniendo.

Cuarto, las disputas internas entre los dos grandes bloques constituidos por el Partido Comunista y el frente amplio, aportaron al desgaste de la movilización, generaron tensionamientos en sus conglomerado y dejaron al desnudo la propia decadencia de las viejas formas de conducción, que abren la necesidad del desarrollo de una corriente al interior de los trabajadores de la educación que supere la conducción burocrática, este dispuesta a luchar con determinación y que se articule sin sectarismos ideológicos, pero con lineamientos políticos claros.

Respecto a las recientes movilizaciones de Wallmart y el registro civil, más allá de centrarnos a profundizar en sus legítimas demandas contra la precariedad que deben enfrentar, nos parece pertinente señalar un elemento común que surge en ambos movimientos que tiene relación con las “consecuencias de la automatización”, un ejemplo concreto que lo demuestra fue una de las demandas del petitorio del sindicato de Wallmart y las palabras del dirigente del registro civil el cual  señalo “nos quieren cambiar por maquinas” de la cual se desprenden preguntas respecto al proceso de desarrollo de las fuerzas productivas que asistimos actualmente y para nuestro que hacer, en este sentido nos preguntamos ¿Cuál será nuestra posición frente a la automatización? ¿enfrentarnos a la automatización significa derrotar la ofensiva de las clases dominantes o es más una postura reaccionaria ante la historia? ¿lucharemos por la propiedad y control colectivo de las maquinas o seremos una copia contemporánea del ludismo?

En coherencia con nuestro análisis, planteábamos en nuestras tesis que existe una cualificación de los procesos de lucha, no obstante, la movilización aún carece de articulación, provocando una clara parcialidad de las diferentes reivindicaciones.  En esta línea,  creemos  que los episodios que desde el 30 de mayo en la plaza de la constitución en adelante se han comenzado a dar este año, tienen particularidades interesantes de considerar, ya que da señales de una nueva apertura de movilizaciones desde los sectores que luchan contra los pilares del modelo como la educación,  salud, no + afp, etc., las cuales se conjugan con otras reivindicaciones entorno a las zonas de sacrificio y el TPP11, las cuales se dan en un escenario en donde nuestro país será el epicentro[5]  del encuentro de las clases dominantes (APEC – COP25), donde buscarán resolver sus contradicciones y mantener su ofensiva para resolver la crisis, en consecuencia nuestro deber como revolucionarios/as bajo este escenario debe ser esforzarnos por transformar la lucha reivindicativa en lucha política logrando que la lucha  parcial por nuestras legitimas demandas logre desarrollarse simultáneamente hasta convertirse en protesta popular, por lo tanto, debemos desde ya retomar las calles, articular las distintas reivindicaciones, acumular fuerzas y construir un plan de lucha ascendente que nos permita convocar a una jornada de protesta nacional cuando los ojos del mundo estén puestos sobre Chile, en el marco de la realización de la APEC y la eventual visita de Trump, XI Jinping, etc.

En síntesis, podemos decir que frente al actual escenario nos parece irrisorio – más allá de la caracterización de la crisis- continuar negándola, de la misma forma, no podemos quedarnos como meros espectadores de la lucha de clases esperando colapso de la civilización Capitalista. Somos conscientes de la naturaleza contradictoria del capitalismo y su enorme capacidad de reinventarse, en conclusión los revolucionarios debemos comprender la crisis, como posibilidad histórica, satisfaciendo las necesidades urgentes  y trabajar útilmente  para crear y anticipar el porvenir para  fundar un nuevo orden social, en este sentido debemos afrontar dicho proceso con vocación de poder, disputando al interior del movimiento de masas con voluntad y determinación.

A solidarizar con las luchas de nuestro pueblo desde los distintos territorios

A articular las distintas reivindicaciones y transformarlas en acción política.

A desarrollar la autodefensa de las movilizaciones con violencia organizada de masas

A desarrollar la protesta popular para derrotar la ofensiva de las clases dominantes

Dirección Nacional

[1] INE, Índice de Producción industrial (IPI) experimentó un fuerte retroceso de 2,9% en junio.

[2] “Déjense de responsabilizar al resto de la pega que tienen que hacer ustedes”

[3] https://www.eldesconcierto.cl/2019/07/25/nuevas-diferencias-en-el-pc-cariola-pide-una-renovacion-de-ideas-y-gutierrez-llama-a-discutir-en-instancias-internas/

[4] Vinculado aquello hemos visto la preparación militar de carabineros en el extranjero (Colombia – EEUU), el aumento de la dotación de la PDI en la Araucanía y las extrañas muertes de dirigentes sociales de distintas zonas del país.

[5] https://diariovenceremos.cl/2019/03/22/tp-chile-en-el-epicentro-de-la-ofensiva-capitalista/

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