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Opinión | La revolución maniatada:la psicologización y el mercado esotérico

Cabe preguntarnos ante la arremetida histórica del capital sobre el trabajo que tiene como consecuencia la erradicación de derechos laborales y sociales dejando a la clase trabajadora en la más absoluta desprotección para ser bestialmente explotada, por otro lado, la agudización del desastre medioambiental a nivel global ¿por qué no estalla el modo de producción capitalista, que lo hace constantemente reordenarse y arremeter con más fuerza? Marx (1867) al construir una teoría de sistema da cuenta de una crítica profunda y auténtica del capitalismo, como también logrando esbozar las claves de reproducción de aquel modo de producción capitalista, tal como lo plantea en El Capital: “No basta con que las condiciones de trabajo se presenten en un polo como capital y en el otro como hombres que no tienen nada que vender, salvo su fuerza de trabajo. Tampoco basta con obligarlos a que se vendan voluntariamente. En el transcurso de la producción capitalista se desarrolla una clase trabajadora que, por educación, tradición y hábito reconoce las exigencias de ese modo de producción como leyes naturales, evidentes por sí mismas” (p. 922).

¿Por qué han proliferado los libros de autoayuda, las actividades asociadas a la Astrología o un sofisticado mercado esotérico? ¿Por qué en cada matinal de la televisión durante largas horas el horóscopo se transforma en el momento más esperado? Ante la brutal sobreexplotación laboral que se enfrenta cotidianamente y la incertidumbre administrada como forma de control, las soluciones parciales que se recetan actúan negando el ejercicio político colectivo, transformándose en experiencias de salvación o equilibro espiritual funcionales a seguir cumpliendo los requerimientos productivos del capital.

Carlos Pérez (2009) logra develar en qué medida la psicologización es funcional a la reproducción de las condiciones de explotación. La psicologización del contexto social cotidiano convierte el gobierno de la competitividad y la sobreexplotación en el ámbito laboral en síntomas subjetivos, que admiten técnicas eficaces para sobrellevarlos manteniendo índices de productividad aceptables. (p. 10)

El diagnóstico o el estigma de la psicologización impide un cuestionamiento profundo de la estructura social y económica de la explotación capitalista, es decir, el culpable es el individuo y como tal debe medicarse, o, también el mercado puede ofrecer alternativas menos invasivas como la lectura de algún libro de autoayuda o alguna experiencia espirituales.

En esa línea Byun Chul-Han apunta al efectivo despliegue del poder en la sociedad neoliberal, que no acude a la coerción, sino al estímulo. La fórmula mágica de la literatura de autoayuda norteamericana es la curación. Designa la optimización personal que ha de eliminar terapéuticamente toda debilidad funcional, todo bloqueo mental. (p.48).

El entramado subjetivo que constituye el neoliberalismo es también, la metamorfosis del lenguaje. Despolitiza y tecnifica la realidad, constituyendo una imagen hipócrita de lo que sucede. Ante esta terapia intensiva, las soluciones vienen alojada en algún fármaco o en la intensificación productiva individual.

Chile se posiciona como un experimento brutal de políticas de mercantilización y precarización, transformaciones nacidas durante la dictadura militar y extendidas-profundizadas durante la “transición democrática”. La realidad laboral chilena no es más que un síntoma contenido por la masiva industria farmacéutica. La anomalía que constituye el funcionamiento patológico de la clase trabajadora de Chile es expresada por Carlos Pérez (2014) de la siguiente manera:

Chile debe ser de los pocos países en el mundo, en que se pueden encontrar dos o tres farmacias en un mismo cruce de calles. Ansiolíticos, antidepresivos, relajadores musculares, pastillas para las alergias, para los males gástricos, pastillas para dormir, pastillas para mantenerse despierto. La protesta social en Chile esta retenida, de manera subterránea, en las farmacias y consultas médicas (…) Chile es el país del colapso depresivo. (p.69).

El experimento político, económico y social que constituye Chile, lejos de las cifras de crecimiento económico, de acceso a un consumo antes lejano, tiene como trasfondo la automedicación como práctica naturalizada para continuar rindiendo en la jornada laboral, o la solicitud de licencias médicas falsas para poder recuperar las fuerzas productivas absorbidas por el capital. De manera subterránea el malestar y las relaciones de explotación se contienen mediante la industria farmacéutica, prolongando una agonía que en la historia reciente del país ha evidenciado sus primeras fisuras mediante álgidas movilizaciones.

Lo que antes era enfrentado mediante el sindicato o mediante movilizaciones y huelgas, hoy queda tipificado como algún trastorno. Dicha transformación es la que devela Mary Estupiñan (2016): dentro de la nueva tipificación, él observa que hay una traducción en términos de enfermedades mentales de aspectos que hacía poco eran de otro orden, por ejemplo, aparecen como “problemas de salud mental” lo que, una década atrás eran considerados problemas políticos o de resolución sindical (“trastorno por estrés postraumático”, en el caso de los ex combatientes de Vietnam y el “acoso laboral” o mobbing). (p.23).

El DSM III (Manual diagnóstico y estadístico), termina siendo un instrumento que refleja el rol disciplinante de la psicología. La violenta precarización hoy se enfrenta en la farmacia de turno y no mediante el sindicato o la Federación o en alguna clase de Yoga. En este sentido la psicologización del malestar social se transforma en una plataforma que permite que el capital siga avanzando sobre el trabajo.

Los alicientes contemporáneos que apuntan hacia la naturalización del modo de producción capitalista hoy tienen forma de “sofisticada” filosofía de autoayuda acompañado de una brutal medicalización de un malestar que presenta un origen estructural y no biográfico.

Ricardo

Bibliografía

  1. Estupiñán, M. (2016). El ABC del neoliberalismo. Viña del Mar: Communes.
  1. Han, B. (2014). Psicopolítica: Neoliberalismo nuevas técnicas de poder. Barcelona: Herder.
  2. Pérez, C. (2009). Sobre la condición social de la psicología. Santiago: LOM ediciones.
  3. Pérez, C. (2014). Marxismo aquí y ahora. Santiago: Editorial Triángulo.
  4. Marx, K. (2004). El capital. El proceso de producción del capital, Tomo I, Vol. 3. Argentina: Siglo veintiuno editores.

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