[Opinión] Movimiento Social, Feminismo y Lucha de Clases

El primer gobierno de Piñera partió con un terremoto apenas asumido, y luego fue brutalmente golpeado por la explosión social del 2011. Este segundo mandato, en medio de una crisis generalizada del sistema de dominación, internacional y nacional, ha sido recibida por  un inmensa ola de movilización social: El tsunami feminista. ¡Bienvenidos “Tiempos Mejores”!.

Me interesa expresar en esta reflexión una serie de temas que, para quienes piensan en clave revolucionaria, deben ser temas de enorme interés. Lo primero es, esbozar los tiempos de crisis en que vivimos, su proceso de profundización y como este gobierno, a punta de condoros, si me permiten el coloquio, excaba día a día su propia tumba. En segundo lugar, el papel del movimiento social en general, y una reflexión respecto de la relación entre el movimiento social —considerando al feminista en particular— y a la organización política, la revolucionaria. En tercer lugar quiero referirme a la posición de clase, clase proletaria por cierto, al feminismo proletario y a las posiciones que hemos logrado abordar como organización durante la realización de nuestra cuarta conferencia de Trabajadores al Poder.

El proceso de profundizacion de la crisis es evidente. La descomposición tanto del pacto de dominación establecido entre los militares y las fuerzas de “izquierda” ha sido enviado al basurero de la historia. Y ha sido enviado por una combinación entre el proceso mismo de desarrollo del capitalismo, y los noscivos efectos que trae aparejado para los trabajadores —hombres y mujeres—, como para la naturaleza. Por otro lado, está la respuesta social, la lucha que han emprendido diversos sectores a la depredación y explotación capitalista, por la defensa de sus condiciones de vida. Es necesario recordar acá, que los capitalistas, es decir los grandes empresarios monopólico financieros, se encuentran en permanente ofensiva contra los trabajadores. Esto significa que, permanentemente buscan nuevas formas y métodos para aumentar sus tasas de ganancia, y esto siempre se traduce en pauperización y precarización de sectores cada vez más amplios de masas trabajadoras. Esta lucha social, se desarrolló durante mucho tiempo de forma esporádica, como brotes puntuales en momentos de máxima tensión y necesidades de los sectores explotados y oprimidos, sin embargo, a partir del año 2011, vivimos un proceso de ascenso permanente de la lucha, en donde el movimiento social emprendió un proceso de ofensiva, más o menos espontáneo. Este proceso de alza en la lucha de masas, converge con el proceso de crisis internacional, colocándonos en una situación en donde la crisis política, económica y social tiene características de trascendencia histórica, y consideramos que el desenvolvimiento nacional e internacional de esta, muy posiblemente abrirá un nuevo ciclo revolucionario a nivel internacional.

En particular, en nuestro país, el amplio desarrollo de las fuerzas productivas, es decir los movimientos tectónicos de la estructura, han tensionado a tal nivel las relaciones sociales de producción, que la podredumbre y la descomposición propias del sistema capitalista emanan por cada “poro” de esta sociedad. La corrupción política, la colusión empresarial, la debacle de instituciones insignes como carabineros sometida a un huracán de corrupción, promoción de pedofilia y prostitución infantil, narcotráfico y otros delitos el , paco gate, el milico gate, los negociados de la armada, la destrucción definitiva del escazo prestigio que le quedaba a la Iglesia Católica por su defensa a curas abusadores y pedófilos en conjunto con la acelerada descomposición de la Democracia Cristiana, son algunas muestras de aquello.

Este gobierno, y es el aspecto que nos entusiasma, es el gobierno de los dueños del país, tan ignorantes y arrogantes como soberbios. Su actitud de patrón de fundo se expresa por cada poro de su ser. Recién instalado Piñera en la Moneda, su flamante Ministro de Educación y “campeón” del lucro señaló previo a la marcha de los estudiantes el 9 de Mayo que “no hay razones para marchar”. Tambien hizo declaraciones pidiendo disculpas a los sostenedores de colegios por estos años malos para los negocios. Luego, señaló que le compraba de a 3 condones a sus hijos porque eran unos “campeones”. Y por último, en el marco de la marcha feminista del 16 de Mayo, espetó: que las mujeres vivían “pequeñas humillaciones”. Esta gravísima declaración, en relación a la movilización feminista, se da a pocas semanas de la muerte de una niña de 1 año y 7 meses violada y asesinada a golpes por Andrés Espinoza, vinculado a la UDI. Por este y otros exhabruptos, Manuel José Osandón calificó al ministro como el “campeón de los autogoles”.

Pero este no ha sido el único “autogol”, el Ministro de Hacienda, “campeón” de la austeridad, quien junto con cacarear un gran plan de ahorro, fue pillado infraganti, pagando un viaje personal a la Universidad de Harvard, con cargo a fondos públicos. Inicialmente trató de justificar que había ido en calidad de Ministro, sin embargo, fue rápidamente acusado por la policía tuitera, que la invitación le había sido entregada hace casi un año atrás, y para máxima “humillación”, la propia universidad aludida lo desmintió indicando que había sido invitado como persona, no como ministro.

No nos extenderemos más en ejemplos del gobierno, puesto que con estas dos joyas basta y sobra. El punto que queremos destacar, es que el desenvolvimiento de la crisis, pasa también desapercibida para el rey que danza desnudo en su palacio, que no conoce ni se imagina la profundida de aquella.

La crisis ebulle por todos lados, la elite impávida, sigue su vida como si nada pasara, los aspirantes a esta, intentan conducir la energia del movimiento social, para el levantamiento de líderes y la capitalización de estos en el escenario electoral.

Así como nuestra dirección señaló en artículos anteriores, que el carácter de este gobierno es de continuidad del gobierno de Bachelet. En el sentido de que tiene un mismo propósito: conjurar la crisis, recuperar la legitimidad perdida para restaurar la gobernabilidad en beneficio del país de los negocios, es decir, de los grandes grupos económicos monopólico financieros, la burguesía. Así mismo, el movimiento social en lucha, o el movimiento popular es un continuo de las expresiones que se han ido desarrollando, es también expresión del desarrollo de la crisis, pero es el otro polo de la contradiccion. Por un lado tenemos a la elite político empresarial, y por el otro tenemos a la muchedumbre, al movimiento social y a sus fuerzas organizadas.

Marx señala que la conciencia del ser humano, de hombres y mujeres en una determinada época, es la conciencia de la sociedad. Vale decir, que la conciencia de cada persona está fundamentalmente determinada por la conciencia de la clase que domina cada periodo. Por lo tanto, la conciencia “natural” del conjunto de la sociedad actual es la conciencia burguesa, el liberalismo. De esta forma, siguiendo la concepción teórica marxista, la conciencia espontánea de las masas de nuestra época, es la conciencia hegemónica, la conciencia burguesa, liberal. No puede ser de otra forma. Lenin en su texto “Qué Hacer”, no solo reafirma esto sino que lo profundiza en un campo específico, con motivo de su lucha contra los denominados “economicistas”, que siguiendo a Bernstein (un viejo marxista del partido social demócrata aleman), señalan que la organización política no debe imponerle la política a los obreros en los sindicatos, sino que tiene que aprender de ellos, obtener de ellos la política, por lo tanto, apelando al espontaneismo, al “desarrollo espontáneo de la conciencia”. Lenin rebate esta tesis trayendo a colación los planteamientos de Marx, indicando que la conciencia espontanea de las masas, es y tiende necesariamente a la conciencia de la clase dominante, la conciencia burguesa. Sucintamente planteados estos dos aspectos, podemos deducir de ellos:

a) La conciencia del movimiento social, en tanto, movimiento espontáneo, representa necesariamente la conciencia dominante de la sociedad, es decir, la conciencia burguesa.

b) El desarrollo espontáneo de la conciencia, tiende por tanto, no hacia una elevación de la conciencia en sentido revolucionario, sino que mas bien, hacia la involución de la conciencia en un sentido plenamente burgués.

Hasta aquí queremos llegar con este tema, de carácter más teórico, para intentar disectar, si se quiere, algunos aspectos del movimiento feminista, desde el punto de vista de los planteamientos de nuestra organización y por supuesto, desde la concepción de la lucha de clases, vale decir, desde el marxismo-leninismo.

El movimiento feminista es un amplísimo movimiento en el sentido social y de clases. Le hace sentido a amplias capas de la población mujeres principalmente, pero también a hombres. No tenemos estadísticas que puedan iluminar un poco más estas declaraciones. Lo importante en todo caso, es que el movimiento feminista es claramente transversal, en sentido de su composición de clase. Entendiendo el carácter pluriclasista en el sentido de que una ínfima cantidad de población se autoreconoce como proletario, por ejemplo, y es conseucnete con lo que esto significa, desde el punto de vista del desarrollo de su proyecto histórico, la revolución socialista.

¿Tiene el hecho de ser pluriclasista en el sentido antes señalado un problema?

Entendemos que no es ningún problema en tanto movimiento social. De hecho, la característica de todo movimiento social es precisamente su amplitud. Recoge a todos los elementos de la población que se identifican con sus reivindicaciones y con su estética. Por ejemplo, en el movimieto social real de las poblaciones, conviven si bien no clases sociales distintas, si sectores políticos diversos. O sea, como culquier movimiento social de carácter reivindicativo, es amplio social y políticamente. Para nosotros en particular, como organización, esto es una característica de enorme valor, puesto que le otorga al movimiento su condición de movimiento social real, y sobre todo marca su carácter incluyente y no sectáreo.

Si bien consideramos estas características en el movimiento feminista, este en su interior, no está excento de posiciones que buscan alguna clase de sectarismo, como por ejemplo el llamado separatismo, es decir, la exclusión de los hombres de la participación del movimiento. Entendiendo por supuesto, que el movimiento feminista DEBE tener como protagonista fundamental a las mujeres.

El carácter amplio pluriclasista del movimiento feminista es similar al movimiento NO+AFP. Si bien sus reivindicaciones tienen un carácter y origen histórico diferentes, o bien sustancialmente diferentes, ambos son similares en cuanto a su amplitud. De hecho tienen muchos puntos de convergencia. El movimiento NO+AFP tiene un techo teórico de prácticamente el 100% de la población, la inmensísima y abrumadora mayoría de asalariados de este país que son asaltados legalmente con la cotizaicón obligatoria. Esto incluye evidentemente a todas las mujeres asalariadas, que tienen la particularidad de ser las más afectadas por el sistema de AFP. Por otro lado, el movimiento feminista es de mujeres, el 50% de la población, principalmente, pero también incorpora a los hombres, que voluntariamente y en conjunto se comprometan a derribar los resabios patriarcales de la sociedad y de si mismos.

¿Qué garantías hay de que el movimiento feminista no termine cooptado por el reformismo nuevo o viejo y se convierta en plataforma electoral como el NO+AFP?

En sencillo, no hay ninguna garantía. Por su condición de movimiento social amplio y porque su conciencia está en permanente disputa, entre la conciencia social burguesa, ciudadana, pacífista y no violenta, versus la conciencia proletaria y socialista.

Es en este punto en donde entran a jugar las organizaciones políticas. Las organizaciones políticas expresan en general, posiciones avanzadas de organización y conciencia de clase. ¿De qué clase? De todas las existentes. Los partidos políticos u organizaciones políticas representan intereses más o menos claros de clase. Los partidos burgueses representan por tanto, los intereses de la clase burguesa en general y del lote o sector que constituyen sus miembros en particular. La organización revolucionaria, representa en oposición, el interés de la clase proletaria, al menos para aquellas organizaciones de carácter marxista leninista. También al igual que los sectores burgueses, hay intereses que pueden ser de grupos particulares, aun cuando se denominen “revolucionarios”; los lectores ya saben, el papel aguanta todo[1].

Entonces, el movimiento feminista, es un movimiento social, que como cualquier otro, está en disputa de distintas posiciones políticas, y para no complicarnos las resumiremos en dos, en las principales, las burguesas y las proletarias. Si bien consideramos que el movimiento feminista tienen un potencial enorme, dinamizador de la conciencia y de la lucha de clases, esto no se realizará espontánemante, sino que será la participación activa de las compañeras militantes, principalmente, lo que valdrá a fin de cuentas para que el movimiento se enfile en uno u otro sentido. En los primeros albores del movimiento feminista, vale decir, en las primeras marchas masivas de 2016/2017, y sobre todo cuando comenzaron las funas a agresores y acosadores principalemente, señalamos que considerabamos el movimiento feminista de enorme potencial radicalizador de la lucha de clases. De hecho, yo mismo señalaba, no con cierta desconfianza, que la radicalidad que mostraban las funas feministas tenían un enorme potencial como catalizador para la politización de la mujer, y de la mujer que más interesa a la revolución: la mujer proletaria. Por otro lado, incluso considerando el aspecto puramente burgués de la conciencia del movimiento feminista, de todas formas el movimiento es potente, es cosa de ver los resultados, la elite burguesa, momia, profundamente conservadora y patriarcal, ha saltado de sus asientos: ¡con verdadero temor al ver las encapuchadas con las tetas al aire!. ¡Qué revuelo ha causado en las mentes momias, conservadoras y patriarcales! Ese solo hecho ya es un avance, pero como en las matemáticas, es necesario, pero no es suficiente. Hace falta la conciencia revolucinaria de las masas para derribar todo el poder establecido, al capitalismo y a sus resabios patriarcales momificados en su elite burguesa.

Respecto del separatismo que manifiestan algunos sectores del movimieto feminista, podemos decir, que su posición no deja de tener razón, porque la desconfianza y el temor es significativo. Nosotros mismos lo hemos vivido al interior de nuestra organización, ya hablaremos de aquello. Sin embargo no basta con el temor, es necesario comprender, que tanto hombres y mujeres estamos sometidos a la conciencia hegemónica de la sociedad, es decir a la conciencia burguesa y sus rasgos patriarcales. Solo el ejercicio franco de la crítica y la autocrítica, brutalmente honesta nos puede llevar a superar esta situación. Entendemos entonces en este sentido que ciertos sectores feministas planteen con razón el separatismo, no puede ser de otra forma. De hecho, considero, en coherencia con lo resuelto por nuestra conferencia, que el movimiento social en general y el movimiento feminista en particular tiene plena potestad para definir sus límites y sus reglas, sus condiciones y sus formas de organización, es su derecho. Es el derecho de que el conjunto de los participantes de un movimiento social decida, en asamblea, democráticamente los destinos y principios que los rijan. Distinta es la posición de las organizaciones políticas, y en particular la organización política revolucionaria. En este punto debo remitirme a nuestros planteamientos. Nuestra posición respecto del separatismo, a la interna nuestra, es que no pueden existir espacios separatistas de hombres y/o mujeres. Abordamos a esta conclusión, en razón de los mismos resultados de nuestra conferencia. En primer lugar, decidimos incorporar la lucha por la emancipación de la mujer, vale decir, lo que denominamos como feminismo revolucionario o proletario, como un elemento central, estratégico de nuestras definiciones. Es decir, en el marco de nuestra estrategia más general, que es luchar por una sociedad sin clases, sin opresión alguna, vale decir, el Comunismo. Pasando por una época de transición, el Socialismo, que requiere necesariamente la conquista del poder político, por parte del conjunto de la clase trajadora, proletaria. De esta forma, nuevamente a la interna, luchamos hombres y mujeres en contra de la conciencia burguesa y los resabios patriarcales que subsisten en nosotros mismos, y con lo que los medios de dominacion hegemónicos nos bombardean día a día. Y luchamos internamente, y hemos prometido no permitir jamás ningún tipo de abuso al interior de nuestra organizacion, ni tampoco contra ningún miembro de nuestra clase. Y de hecho podemos estar orgullosos, puesto que no exentos de errores, hemos sido extremadamente rigurosos y eficacez en la resolución de los problemas que hemos enfrentado. Como señalaba, consideramos el feminismo revolucionario, socialista, parte integral de nuestra política, a nivel estratégico. Por tanto, no permitimos abusos, acosos ni ningun tipo de maltrato entre militantes. De esta forma, sin excluir la posibilidad de que ocurran situaciones de este tipo, hemos determinado una posición que no deja lugar a dudas respecto de lo que hacemos o lo que haremos. Nuestra principal herramienta para superar nuestras concepciones burguesas y patriarcales son la crítica y la autocrítica fraterna y honesta. Brutalmente honesta. Debido a estas razones que nuestra posición a la interna es NO al separatismo. Hacia afuera, nuestra posición es similar, promovemos espacios comunes, de hombres y mujeres en donde el respeto mutuo, la crítica y la autocrítica, sean las herramientas, los vehículos para la superación de hombres y mujeres en lucha contra el capitalismo y sus resabios patriarcales, por su emancipación definitiva.

Respecto del ejercicio de la violencia. Durante la gran marcha feminista contra la violencia machista, se registraron algunos intentos de muchachos encapuchados, al menos los que mostraron los canales de televisión abierta, que fueron rechazados por algunos sectores de feministas. Principalmente los medios destacaron la corrida de un grupo de encapuchadas con torsos desnudos, que corretearon a los muchachos, para expulsarlos de la marcha. Me surgen varias reflexiones contradictorias. Lo primero que pensé cuando vi la utilización de la televisión fue, efectivamente, que los canales de masas festinaron con la persecusión de los encapuchados y relevaron la escencia “ciudadanista” y “burguesa” de la marcha. Evidentemente la televisión abierta y el gobierno incluso hicieron gárgaras con el pacifismo. Curioso, cuando el gobierno, y la misma televisión se caracterizan por blindar las agresiones de carabineros en las movilizaciones y en general la violencia ejercida por empresarios, el estado y sus instituciones a las mujeres, por ejemplo Joane, la haitiana asesinada a golpes en una comisaría, los inmigrantes, las pensionadas de AFP, etc. Por otro lado, nosotros mismos hemos visto como en distintas marchas, el ejercicio fetichizado e individualista de la violencia, una violencia desorganizada y que no calza con los objetivos políticos de la movilización, generalmente termina siendo contraproducente a esta, provocando anticipadamente la represión de los pacos y no permitiendo que la movilización alcance la totalidad de sus objetivos políticos. Por ejemplo, ha sido repetitivo, que en la marcha clasista, los sectores fetichistas quiebren la marcha a la mitad y terminen provocando la agresión abiera de la represión a la multitud que espera los discursos de la jornada. Otro aspecto, relacionado con este, es la potencial preparación de la autodefensa de la movilización. ¿Fue la reacción agresiva en contra de los capuchas una demostración de autodefensa de los objetivos políticos de la marcha? La verdad no lo sabemos, pero lo dejamos como posibilidad abierta. En términos de posición política, por supuesto que validamos el ejercicio de la violencia, y particularmente de la autodefensa de la movilización social que permita alcanzar los objetivos políticos, por un lado, y que ejerza la defensa en contra de los provocadores y de la represión, que en ocasiones son las misma cosa. Validamos el ejercicio de la violencia activa en contra de los enemigos de la clase, hombres o mujeres, como muchos militantes de la resistencia a la dictadura hicieron, por ejemplo, atentando contra la vida de torturadoras mujeres como la Ingrid Olderock que entrenaba escuadrones de otras mujeres para torturar y violar con perros en el ejercicio de la represión sistemática. Esta violencia ejercida contra el enemigo, es completamente legítima.

Los sectores fetichizados, individualistas, realizan ejercicio de violencia en contra de cosas, principalmente, contra mobiliario, kioskos, alumbrado público. En pocas ocasiones se baten contra la represión. No se observan objetivos políticos tras sus ataques, muchas veces, parecen complacer mas sus necesidades individuales, realizando acciones de “entretención”, más que apoyar alguna causa, por supuesto no todos son iguales, también hay actividad política de sectores anarquistas serios. Estos sectores fetichizados, incluso han llegado a luchar en contra de posiciones revolucionarias. Por ejemplo, tenemos una compañera dirigenta de un liceo, que ha sido amenzada y enfrenta una seria campaña para destituirla de la presidencia del centro de alumnos que dirige. La política de nuestra organización, es precisamente organizar la autodefensa y masificarla. No dejarla en manos de agentes desorganizados, que actúan más por satisfacción personal que con el interés general. Por ejemplo, tenemos amplia experiencia conquistando sectores amplios para la lucha antirepresiva en Valparaíso, en oposición a quienes pretenden autosatisfacer sus necesidades personales y su relación con el fetiche del fuego. Nuestra posición es masificar el ejercicio de la violencia organizada, como método para prepararnos para combates superiores, y no simplemente para demostrar lo heroicos que podemos ser en un acto de valentía individual. De hecho repudiamos estos actos de individualismo plenamente burgués. El fetichismo individualista, ha entroncado opciones con los sectores caudillos, organicistas que han encontrado un “enemigo” común. Resulta gracioso que estos mismos sectores, o al menos sus derivados, que sistemáticamente arruinaron movilizaciones preparadas durante meses en Valparaíso, y que nuestros mismos compañeros salvaron de merecidas golpizas, hoy apoyen el ataque a la compañera dirigente.

Por qué reflexionamos sobre estos sectores fetichistas, porque estos mismos sectores, observan con desdén al movimiento feminista por no ser “de clase”, por ser “ciudadano”, por ser “cuico”. No comprenden, que las revoluciones de verdad, se realizan en un movimiento de espectro amplio, y que el revolucionario profesional va a todas las clases a plantear la política revolucionaria, a todas las clases o capas de clases que en un momento se consideran burguesas, pero que en realidad sus intereses se encuentran en contradiccion con los intereses de la burguesía.

He aquí una segunda extraña convergencia. El fetichismo individualista, el caudillismo organicista y el clasismo. La izquieda marxista también tiene su bemol crítico respecto de los movimientos amplios. Nuestra organización planteó en “La Izquierda Sublimante”, que estos sectores expresaron temor al movimiento NO+AFP, por su amplitud. El clasismo, en su extremo, solo se junta con los clasistas, con los que ya son, supuestamente, miembros de la clase consciente o revolucionarios. Y si bien, nosotros estamos de acuerdo en juntarnos con organizaciones políticas revolucionarias, con un sentido de unidad táctica, consideramos que la política revolucionaria de clases, tiene que ser expresada en términos amplios, lo más amplios posibles, en todas las capas posibles de la sociedad. Esto es, entre otros aspectos, lo que planteó Lenin en el “Que Hacer”, en oposición a la creación de sindicatos rojos, precisando, en oposición a la participación exclusiva y excluyente de sindicatos rojos. El gran éxito de los bolcheviques en la revolución rusa fueron precisamente la justeza de su política, de su política revolucionaria, y la amplitud de escenarios en donde fue planteada. El problema de la Central Clasista, es decir su política, tiene que ver precisamente con su ombliguismo y su falta de amplitud. El problema central radica en que la política de la Central Clasista es la construcción de la Central Clasista, he ahí el ombliguismo, y en política de verdad, puro economicismo. Esto se refleja, en que esta central, y los sectores que la sustentan, como la AIT, brillaron por su ausencia en el movimiento NO+AFP. Desconocemos la opinión de estos sectores respecto del movimiento feminista, desconocemos si buscan incorporarse, si están incorporados y si tienen política hacia este movimiento.

Respecto de las reivindicaciones feministas.

¿Que pensamos de las reivindicaciones económicas?

Al plantearnos esta pregunta, pensamos en reivindicaciones generales, que no necesariamente reflejan un interés de clase específico, al menos no en el sentido político. Por ejemplo, una reivindicación económica es: igual trabajo, igual salario. Consideramos que este tipo de reinvidicaciones es correcto y lo apoyamos, finalmente es resistir ante la ofensiva precarizadora del capitalismo.

Consideramos eso si, más importante, aquellas reivinidcaciones que están más relacionadas con la lucha política y por consiguiente con los elementos centrales de la dominación. Estas reivindicaciones son por ejemplo, aquellas relacionadas con la situación de la mujer en el sistema de pensiones, en el sistema de salud. Obviamente que consideramos que la mujer debe luchar por acabar con las AFP, que no caben reformas en este sistema. Ahora bien, la perspectiva de Bachelet y Piñera es la de aumentar el monto del aporte y la edad de jubilación. A esto, el movimiento feminista debe oponerse. En salud, las reivindicaciones son también evidentes. Es de amplio conocimiento que el costo de la Isapre es mayor para las mujeres, esto debe terminar. Los costos de Isapres deben ser iguales entre hombres y mujeres, pero esto es muy básico, bastaría con que el costo para los hombres fuera ascendido al costo de las mujeres, para obtener esto. No debemos permitirlo. El sistema de isapres es intrinsicamente perverso, debemos terminar con este, igualmente que con las AFP.

Respecto de las leyes laborales, hay que luchar por condiciones de igualdad y mejoras como por ejemplo una ley de salas cunas efectiva que obligue a los empresarios a entregar salas cunas por cantidad de empleados sin distinción de género. Esto permitirá en cascada realizar cambios culturales en la lógica de contratación, es decir, eliminando barreras a la contratación de mujeres. Estos son esbozos, ejemplos de políticas en el plano reivindicativo que podemos promover, siempre que sumemos los elementos políticos señalados, los elementos revolucionarios, de lucha por el socialismo. Nunca hay que olvidar, que la igualación de los sueldos no elimina la explotación de un ser humano por otro.

Saludo con enorme alegria la movilización feminista, amplia y rebelde. Saludo aún más alegremente, al segmento revolucionario del movimiento feminista y con especial mención y aprecio a nuestras compañeras que sin duda están empujando este moviminto y promoviendo la política revolucionaria acordada en nuestra conferencia al interior del movimiento de masas feminista.

Los desafíos y tareas son enormes, pero como una mujer me dijo alguna vez:

“Los pequeños desafíos no dejan huella, son los grandes desafíos los que importan”

Sergio, Militante de Trabajadores al Poder

Santiago, Viernes 18 de Mayo

Notas:

[1] Para no hacernos un autogol, como el Ministro Varela, invitamos al lector a ver nuestras acciones, más que nuestras palabras, en nuestros blogs donde hemos dado cuenta de aquellas:

a) http://unicasolucionrevolucion.wordpress.com

b) http://unicasolucionrevolucion.blogspot.com

 

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