(Opinión) Abuso Sexual Infantil: Mi Relato y el Rol de la Izquierda

Para los que no me conocen, tengo 22 años, tengo una hija de 5 años, soy oriundo de la zona Norte de la capital, hijo de un padre maestro de la construcción y de una madre funcionaria de la salud, el menor de 4 hermanas y el único hombre.

Hijo de una familia obrera, de la educación municipal periférica, ex-estudiante de Derecho en la UAH, donde me vi obligado a congelar el que debería haber sido el sexto semestre de mi carrera, cambiándome a Pedagogía en Castellano a la UMCE este año.

¿Por qué tuve que congelar mis estudios?

Por la misma razón que hoy me encuentro escribiendo estas palabras, la cuales también expuse en octubre del año pasado en foro sobre abuso sexual infantil en mi antigua universidad. Por haberme dispuesto a enfrentar mis fantasmas del pasado, que me perseguían desde mi infancia y todo lo que ello implica.

Por enfrentar y tratar de desarrollar la fuerza necesaria para lograr sobrellevar la roca que cargamos con mi familia sobre nuestras espaldas, el haber sido en mi caso, según su tipificación legal: Víctima de violación de menor de catorce años y abuso sexual calificado en carácter reiterado, ilícitos descritos y sancionados en el Código Penal.

Querella presentada el mes de octubre del 2016, hace más de un año. Querella en la cual, solo yo soy el querellante, y otras 4 víctimas solo pueden ser testigos de contexto, por encontrarse prescrito el delito en sus casos.

Donde, además, he tenido -con apoyo psicológico, psiquiátrico y de mi entorno- tratar de internalizar y convencerme de no tener responsabilidad y con ello eliminar los sentimientos de culpa por saber que mis 3 hermanas y otras familiares fueron víctimas del mismo abusador, José Miranda Calderón, un sujeto que se hacía llamar nuestro tío.

¿Por qué hablo de enfrentar?

Por que gran parte de lo que seguramente han leído o escuchado hablar sobre las consecuencias de la vulneración de los derechos en la infancia es cierto, con mi familia lo hemos tenido que vivir en carne propia.

Primero, desde la consecuencia psicosocial que conllevan este tipo de vivencias, segundo, el verse permeados de una construcción cultural que no permitió a mi familia tomar medidas cuando se debería haber hecho, tercero, que nuestro entorno -familiar, escolar- no tuvieran las herramientas objetivas y subjetivas para leer o escuchar las señales que consientes o inconscientemente emitíamos durante el periodo en el que vivíamos las vulneraciones, y cuarto, el observar lo funesto del funcionamiento de las distintas instituciones.

¿En qué puedo ejemplificar esos 4 puntos?

El primero. En el quiebre familiar que hasta ahora afecta a mi familia, el dolor de haber tenido que dejar de ver a mi abuelo con quien viví gran parte de mi infancia, el haberme ido de la casa con 15 o 16 años por sentir en esos años un profundo resentimiento hacia mi madre, cargado esto de una influencia machista de responsabilizarla solo a ella y no así también a otros actores que también tenían deber de cuidado para con nosotros/as. Por último, el no poder dormir en las noches sin estar con pastillas, sentir terror constante, angustia, rabia, tristeza, soledad, apatía, irritación, culpa, desamor, ganas de no seguir viviendo, entre tantas otras cosas.

El segundo. El que parte de mi familia, optará por no denunciar en el momento que correspondía por estar permeados de valores cristianos sobre la concepción de familia, poniendo por delante “el qué dirán” o no querer enfrentar un quiebre o perdida a nivel familiar. El que se pensara, que por ser yo hombre, niño en ese tiempo, no sería una nueva víctima como lo habían sido las mujeres, en ese tiempo niñas, ya mencionadas. El como la cultura machista calla a las víctimas, con comentarios tan funestos como el que un profesor universitario de tu casa de estudios te diga que lo que podría hacer un abusado es poner una peluquería, o que un abogado te diga al contarle lo que viviste que le das asco. Generando todos estos hechos -y muchos más- que las víctimas callen por vergüenza, sin pensar el como la vergüenza juega a favor de los abusadores al mantener el silencio de las víctimas.

El tercero. No pensar que había detrás de encontrar un niño llorando en el baño que previamente se encontraba solo con un borracho y drogadicto en la casa. No pensar que había detrás de 2 primas que en el colegio de básica se tomaban pastillas para llamar la atención del resto, y solo optar por solucionarlo con un reto y un té de hiervas. No pensar que había detrás de un niño que rogaba salir del lugar donde lo tenían viviendo sin dar explicaciones y considerarlo nada más que una rabieta. No pensar que había detrás de niñas que escapaban de la realidad con el carrete, el alcohol, las drogas, relaciones conflictivas, etc. No pensar que había detrás de los reiterados problemas de conducta de un estudiante que mantenía 4 hojas de anotaciones negativas pero al mismo tiempo el promedio de notas más alto del curso. Pensar que hay detrás de niños/as con conductas hipersexualizadas y no solo relacionarlo con que es lo que aprenden de la televisión o de internet. Y tantas otras.

El cuarto. Por ejemplo, mucho hoy se habla de SENAME, los mal dicho niños de SENAME, o peor dicho aún el stock que compone esa institución, palabras de Javiera Blanco, demócrata cristiana, hermana del Decano de mi antigua facultad.

Primero aclarar, en palabras de un compañero ex-recluso de SENAME, los niños/as no son de SENAME, son niños/as que son de nuestra clase, de las poblaciones, de los territorios, de los colegios públicos, hijos/as como todos/as nosotros/as de las consecuencias de una sociedad que no veló por su sano desarrollo.

¿Por qué menciono esto?, porque tan solo hace un tiempo entendí, que de habernos visto involucrado/as en un proceso judicial en nuestra infancia, podríamos haber caído en uno de estos centros, lo que a todas luces no aseguraba ni en lo más mínimo el que hoy pudiésemos estar mejor o peor, siquiera, si hoy pudiese estar respirando el mismo aire que tú que lees estas letras ahora respiras. Esto nos llevo a varias reflexiones, una de ellas, es entender a mi madre, a quien tantos años cuestionamos por no haber iniciado acciones legales cuando éramos niños/as, que con el tiempo, entendiendo lo anterior logramos sensibilizar ante el justificado resquemor que la invadió en aquellos años, miedo a que ante lo nefasto de nuestro sistema de protección de menores y del sistema judicial en general, el judicializar los hechos terminara siendo más dañoso que reparador para nosotros/as.

Por último, como dije, hace más de un año inicié el proceso judicial gracias al apoyo de la Fundación para la Confianza. A mas año, terminó la etapa de investigación, donde tuve que pasar peritajes biológicos y extenuantes peritajes psicológicos, entendiendo con dolor la llamada victimización secundaria que conllevan ese tipo de procesos.

¿Por qué he decidido hablar y hacer pública mi experiencia?

Porque siento tener la responsabilidad de hablar por lo que callaron ayer, por lo que callan hoy, para que nadie más calle mañana. Porque si sobreviví, y hoy estoy acá, siento el deber de utilizar las herramientas que tengo hasta ahora para luchar contra todo tipo de abuso.

Con el tiempo entendí, que con lo que mi familia vivimos, es un tipo de abuso más, de los distintos tipos de abusos, opresiones y explotación que sufrimos día a día como clase, y desde el dolor, la rabia, el hambre de justicia, nos paramos y dispusimos a luchar conscientemente contra el sistema que facilita, genera y fomenta este tipo de vejámenes.

Tenemos el deber de denunciar, no solo judicialmente, sino que también políticamente, dado que ha quedado más que demostrado, que ni ayer ni hoy, ni la clase dominante ni sus representes en los gobiernos de turno o en el parlamento, les interesa velar por el respeto de los que ellos/as mismos/as han llamado como Derechos Humanos, menos por la protección de la infancia. A menos que sea de manera superficial, para las campañas, donde enarbolan estas banderas junto a sus cantos de sirenas, lucran con la infancia, con los centros de “acogida”, con la salud, con la educación, todos/as, ninguno/a se salva.

No puedo dejar de mencionar a la Iglesia Católica, que aunque hayan buscado darle nueva cara y limpiar su imagen con un oportunista perdón, no dejan de ser la mayor fábrica de cientos de pedófilos abusadores, como lo dijo James Hamilton, una de las víctimas del caso Karadima hace algunos años1, partiendo por el Monseñor Errazuriz, cómplice criminal de los abusos que se denunciaron y el busco callar, nombrado por el papa francisco al principio de su pontificado como unos de los 8 miembros de su consejo de cardenales. Para mi, todos cómplices, que hoy, ante el auge de la crisis de legitimidad que los cruza tanto a ellos como al bloque en el poder, se han visto obligados a tratar de dar nuevos aires a su podrida cloaca, como consecuencia de la inflexión política-cultural que se divisa en la sociedad desde hace bastante años, donde este tipo de hechos, como el hipócrita moralismo eclesial ha ido galopante, quedando en el pasado.

Desde un punto de vista más general, entre las conclusiones en torno al Derecho tanto desde el aprendizaje académico como de la experiencia práctica como actor en un proceso judicial, uno de los grandes problemas del ordenamiento jurídico Chileno actual, es que aunque el derecho es una ciencia, no opera de manera científica, ya que los fundamentos de las leyes, a diferencias de otros países, no están basados en argumentaciones o en investigaciones científicas, por otro lado, una pequeña conclusión obtenida en el último curso Derechos Humanos que curse, es que, si pretendemos honestamente, que los Derechos Humanos, sean disfrutados por todas las personas por el solo hecho de ser tales, sin distinción alguna, dentro del sistema imperante, capitalista y patriarcal, es imposible. Un sistema de acumulación de riquezas, opresión y explotación de mayorías por minorías, por su esencia genera marginados/as y vulnerados/as, lo que es absolutamente contrario a la dignidad, igualdad y libertad de las personas.

Para terminar este punto, me venia preguntando hace bastante tiempo, sobre todo ante las trágicas noticias conocidas sobre abusos contra menores con el resultado de muerte en varios casos, con el alma desgarrada, ¿Para qué estamos aquí?. Y concluí, para luchar, para cambiar todo lo que hay que cambiar, para terminar con todo abuso que facilita este sistema a que ocurran con mayor o menor impunidad, para luchar de todas las maneras posibles, para acabar con las posiciones de poder de unos sobre otros, por que nadie debe porque abusar, dominar o explotar a otro, porque solo cambiándolo todo, podremos evitar, que más niños/as como yo, y como tantos/as otros/as, sobre todo y sin duda alguna tantas otras niñas y mujeres, los/as hieran a tal punto, de convertirlos en cenizas cuando deberían haber sido llamas de alegrías.

El Rol de la Izquierda ante la protección de la Infancia.

Como militante de la Izquierda Revolucionaria, no puedo dejar de mencionar, la que a mi parecer es, una de las deudas que la izquierda en nuestro país no solo no ha resuelto, no solo no tiene propuesta, sino, que no nos hemos interesado siquiera a detenernos a reflexionar con algún grado de profundidad las causas, consecuencias o construcción de propuesta frente a la crisis que vive la infancia de nuestro país, y que cuando lo hemos hecho, ha sido de manera oportunista en algunos casos o solo decir algo por ser políticamente correcto ante la sensibilización de las masas cuando se conocen casos particularmente crudos.

¿Por qué?, para la izquierda electorera me explico que sea porque simplemente y bajo su visión calculadora de la política esos infantes no le son útiles hasta que cumplan la edad para votar en su circo cada 4 años o por lo menos hasta que sean secundarios y se sumen al movimiento estudiantil. Para la Izquierda Revolucionaria, será quizás, en parte, porque el letargo que nos hemos encontrado durante las últimas décadas2, la contradicción entre lo viejo y lo nuevo, el triste fraccionamiento del sector, la pérdida del mito, entre tantas otras cosas, no nos permite ver más allá de nuestras narices y solo respondemos a las causas que en uno u otro momento nos revientan en la cara y nos salpica, pero si no nos salpica, si no nos afecta directamente no nos damos cuenta. Quizás estoy equivocado, y solo sea por que somos tan pocos/as, con una capacidad política tan marginal aún, que es un tema que simplemente no hemos podido abordar más allá de lo meramente superficial.

Por otro lado, ante la ausencia nuestra, la derecha no pierde la oportunidad y tal cual sucede en la mayoría de los países donde legislativamente se avanza en este tipo de temas, es este sector político, los representantes por esencia del modelo que combatimos, los que enarbolan las banderas por la protección de la infancia, con consignas como “los niños primero3 u hoy instalando de manera oportunista para mi gusto la necesaria ley de imprescriptibilidad de los delitos de abuso sexual infantil4, atrayendo para sí la simpatía de los bastos sectores de nuestra propia clase que se encontraba en un estado de catarsis ante los crudos crímenes contra infantes conocidos las últimas semanas, derrapando cual Fittipaldi la curva que se les presentaba al haber sido un militante de su sector uno de los perpetradores de uno de los caso5, evitando así que ello significara un temprano choque en la conducción el recién iniciado gobierno. Y más allá de lo que a la derecha tradicional se trata, podemos encontrar a sectores fascistas -o como cada quien lo quiera caracterizar-, que observando el momento político supieron acertadamente responder instalando una idea en la conciencia de las masas, como lo fue la acción con maniquíes colgados con la frase “pedófilo muerto, problema resuelto”,6 que más allá de si debemos estar o no de acuerdo con la pena de muerte para este tipo de casos, nos deja a nosotros/as mirando como la coyuntura pasa sin entregarle a la masas una propuesta que se instalara en el campo de la disputa de las conciencias.

Como reflexión final, considero que como izquierda nos ha faltado desarrollar la sensibilidad necesaria para darnos cuenta que lo que respecta a la protección de la infancia es un tema de especial connotación, que el ser capaces de construir una propuesta que sirva para enfrentar la crisis que esta atraviesa es un deber en tanto es un elemento clave para disputar nociones como el de concepción de familia que defienden los sectores conservadores o también lo que respecta al rol del estado y sus instituciones versus el rol de una comunidad organizada, donde los órganos colectivos de carácter popular en el territorio jueguen un rol preponderante en lo que respecta a la prevención de este tipo de situaciones, a través de la educación, de la construcción de espacios y relaciones de confianza lucida para menores, como también de procesos de justicia popular aplicables a quienes que comentan falta o crimen alguno. Por otro lado, pienso que la gran mayoría de las personas que se disponen a hacerse parte de un proyecto político como los nuestros, es porque han vivido directa o indirectamente algún hecho que les marcó en la vida o por lo menos sintieron como suyo el dolor de otro/as, en ese sentido, la construcción de propuesta en torno a lo expuesto y a disponernos a disputar ideas en torno a ello, podría llevar a un importante sector de nuestro pueblo a sumarse a la lucha de manera integral, sacándolos del estado de aparente confort negacionista, que tarde o temprano se acaba.

Ahora bien, la idea que he tratado de desglosar en distintos puntos, es que los elementos que deben diferenciarnos en lo que respecta a la protección de los Derechos de la Infancia a nosotros/as como Izquierda Revolucionaria con otros sectores pasa por la explicación y la respuesta que le damos a lo mencionado, es decir, hacer ver que el adultocentrismo y las potenciales posibilidades de vulneraciones a menores que este genera está estrechamente relacionado con la construcción cultural del sistema capitalista y patriarcal, donde finalmente lo que este sistema nos enseña es como el que tiene el poder dentro de una relación social tiene la facultad de explotar, oprimir y/o abusar del que no lo tiene o donde la concepción de la propiedad privada y del valor de cambio llega incluso a relacionarse con el cuerpo de un/a otro/a, dando así la posibilidad de acceder ese cuerpo independiente de la voluntad de aquel/lla. Finalmente, que la respuesta a estos casos, no solo pasa por la agudización del elemento coercitivo del estado, sino que, por el desarrollo de espacios populares que cumplan roles de prevención, protección, educación y reacción frente a estos casos, como también la necesidad existente de articular sectores que bajo estas concepciones se dispongan a levantar estas banderas como también confrontar el discurso político de los sectores que han cooptado esta, disputando espacios y la conciencia de las masas en torno a ella.

 

Sean capaces siempre de sentir, en lo más hondo, cualquier injusticia realizada contra cualquiera, en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda del revolucionario.”
Ernesto Che Guevara

 

Alexis Muñoz, Frente de Trabajadores/as por el Socialismo

 

Referencias:

1) Caso Karadima. Entrevista a James Hamilton. 2/3. https://www.youtube.com/watch?v=9dst0AEiYU

2)La izquierda Sublimante

https://unicasolucionrevolucion.wordpress.com/2017/03/19/tp-la-izquierda-sublimante

 

3) “Los niños primero”: Felipe Kast presentó la propuesta central de su campaña
http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/politica/presidenciales/los-ninos-primero-felipe-kast-presento-la-propuesta-central-de-su/2017-05-21/135342.html

4) Piñera firma proyecto que decreta imprescriptibilidad en delitos sexuales contra menores
https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2018/05/03/pinera-firma-proyecto-de-ley-que-decreta-la-imprescriptibilidad-total-en-delitos-sexuales.shtml

5) Ex candidato UDI viola a menor de 1 año 7 meses en comuna de rinconada
https://diariovenceremos.cl/2018/04/29/ex-candidato-udi-viola-a-menor-de-1-ano-7-meses-en-comuna-de-rinconada/

6) Protesta contra los pedófilos: Ahorcan maniquíes pidiendo la pena de muerte
http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/manifestaciones/protesta-contra-los-pedofilos-ahorcan-maniquies-pidiendo-la-pena-de/2018-02-12/104606.html

 

 

 

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