[Repost] CORDINADORA NO+AFP: ENTRE LA LUCHA Y LA CONCILIACIÓN

Originalmente Publicado en: CORDINADORA NO+AFP: ENTRE LA LUCHA Y LA CONCILIACIÓN

Notas sobre la coyuntura NO+AFP, las elecciones y los pueblos en lucha

Antecedentes

En distintos análisis y documentos hemos expuesto públicamente nuestras reflexiones respecto del que hacer en el presente periodo histórico. En términos resumidos, hemos establecido que el Capitalismo se encuentra hoy en una profunda crisis integral, que ha devenido en el enfrentamiento interimperialista y en un proceso de descomposición cada día más agudo. Que la misma crisis es producto del enorme desarrollo de las fuerzas productivas y del enfrentamiento y ascenso de algunas potencias, y que, desde el punto de vista de la lucha de clases, vivimos la profundización de la ofensiva del Capital sobre el Trabajo, particularmente desde la implosión de la Unión Soviética. Chile no es ajeno a este fenónemo, ya que debido a las condiciones del desarrollo Capitalista y a su integración global, pero particularmente al rol primario exportador de su economía, se encuentra profundamente expuesto a los embates de la crisis económica internacional y particularmente a los vaivenes de los precios de las materias primas. Adicionalmente, las condiciones propias del desarrollo ultraliberalizado del capitalismo autóctono, panacea e ícono mundial, ha tensionado a más no poder las condiciones de vida del proletariado nacional y de los pueblos que habitan este territorio, particularmente el indómito Pueblo Nación Mapuche. Es tal el nivel de presión para los trabajadores y habitantes de este país, para su ecosistema, para sus especies, que los pueblos y los trabajadores han comenzado a responder y a organizarse. Primero con grados mayores de espontaneidad, a partir de la primera parte de los 2000, para luego a partir de la coyuntura de 2011 pasar a mayores niveles de lucha y organización. En 2011 se produce un punto de inflexión en los niveles de desarrollo de la lucha, pasamos de explosiones esporádicas y aisladas, al comienzo de un periodo de ascenso sostenido de lucha de masas por sus derechos y reivindicaciones más sentidas, un ascenso que ha tenido una tendencia creciente en lucha y niveles de conciencia, pero que no ha sido lineal por supuesto y ha tenido flujos y reflujos. La consecuencia inmediata de esta respuesta de lucha de los trabajadores y los pueblos frente al enemigo capitalista, ha sido la inmediata apertura de un periodo de crisis de legitimidad que al entroncarse con la crisis económica mundial, ha comenzado a resquebrajar el entramado hegemónico de la dominación burguesa. A este proceso lo hemos identificado como “Crisis de Legitimidad” de los poderosos. En este punto, en la identificación de la crisis de legitimidad hemos planteado que esta es la característica del periodo, de un periodo de crisis económica que entronca con un periodo de alza sostenida, aún cuando de alza leve de la lucha de masas y que esos dos aspectos han declarado tácitamente la ocurrencia de la crisis de legitimidad, y como respuesta política, como apuesta hemos planteado la táctica de la ingobernabilidad, vale decir, hemos planteado que el rol de los revolucionarios es la construcción del partido a partir de la conquista de la conciencia de las masas, y para lograr aquello el único camino es profundizar la crisis de legitimidad a través de la lucha por las reivindicaciones concretas, convirtiendo dicha crisis en una crisis política de gobernabilidad para abrir un nuevo periodo de enfrentamiento. La profundización de la crisis, la pérdida de gobernabilidad de los poderosos y principalmente la destrucción de la normalidad burguesa son los elementos catalizadores, que liberan la conciencia de los dominados y oprimidos para apreciar y disponer su propia conciencia para su propio proyecto como clase, la clase proletaria, y su proyecto histórico de liberación: la conquista del socialismo.

Pero estas definiciones aún eran muy abstractas e insuficientes, y a pesar de constituir un marco táctico el desarrollo de la crisis de gobernabilidad, respecto de la estrategia, es decir la conquista del socialismo, eran insuficientes en el que hacer concreto y extremadamente abstractas.

En este contexto aparece, surge o se rescata el concepto de “los pilares del modelo”, vale decir aquellos elementos que constituyen el entramado fundamental construido por la dictadura civico-militar, con que reemplazaron el viejo y podrido Estado de Bienestar. Estos pilares, no hay que olvidarlo, fueron instalados a sangre y fuego, porque no había otra forma de arrebatarle de las manos a los trabajadores las conquistas de prácticamente un siglo de lucha obrera, por los derechos civiles, de las mujeres, etc. Al identificar estos pilares, planteamos inmediatamente que la bajada táctica más concreta era precisamente la lucha contra los pilares, contra estos pilares, contra las AFP, contra el plan laboral, contra las ISAPRES, contra la educación de mercado, etc. Y ¿Cuál es la razón?, porque la vía más directa a la desestabilización, hacia la profundización de la crisis de legitimidad y su transformación en crisis de gobernabilidad, precisamente es atacar a los elementos constitutivos fundamentales de este sistema económico, político y militar. Y es más, hemos sido claros, cualquiera sea la forma en la cual estos “pilares” sean debilitados o destruidos van a provocar una ruptura de la institucionalidad, un enfrentamiento directo entre los distintos intereses de clase, ya sea por vía “democrática” o sea por vía de la destrucción material, es decir por vía armada.

Y he aquí el quid, el elemento central de la discusión que plantea este documento, la distinción del proyecto reformista, con el proyecto revolucionario en el marco de la lucha contra los pilares del modelo, en particular en el marco de la lucha contra una de sus vigas maestras: Las AFP.

¿Qué plantea el proyecto reformista? Plantea luchar dentro de los márgenes de la institucionalidad burguesa, acumular fuerza a través de procesos de lucha por reivindicaciones concretas, sentidas y legítimas para los trabajadores; como lo es la lucha contra las AFP, de manera convertir o trasladar esta fuerza construida hacia la arena electoral para conquistar puestos en el parlamento burgués y para idealmente conquistar el ejecutivo. ¿Cuál es el problema de este proyecto? Primero que no considera el factor de la fuerza material: Las Fuerzas Armadas. Considera que este actor fundamental se quedará sentadito mirando como los señores Mesina y CIA desarman las AFP, que tanto les costó construir. Piensan, ellos en su ingenuidad, que la burguesía autóctona y ¡Oh sorpresa! La burguesía internacional, particularmente la norteamericana, aceptará así tan sencillamente que les quiten la teta de la boca sin chistar. Bueno, este es un aspecto, el segundo es que la participación misma en el circo electoral legitima el sistema de dominación de clase, volviendo pasiva a las masas trabajadoras, puesto que se contentan con la participación electoral como forma de participación política. Y como señalamos antes, ante la respuesta violenta de la burguesía, este proceso de legitimación de la dominación burguesa atonta a los trabajadores, puesto que se les inculca de paso una creencia mitológica en, por ejemplo, la no deliberación de las Fuerzas Armadas, que se subordinan al poder civil y otras mentiras que terminan costando caro, carísimo, como demostró la tragedia de la Unidad Popular, el golpe del ‘73 y la historia que ya conocemos.

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¿Que plantea el proyecto revolucionario? Plantea una estrategia: el socialismo, plantea una táctica de periodo: el desarrollo de la crisis de gobernabilidad, y plantea tácticas específicas para cada sector, territorio y movimiento con el objetivo de construir fuerzas políticas, sociales y militares para enfrentar a la Burguesía y a su ejército en la disputa abierta por el poder. Plantea que el fin de las AFP, en tanto táctica, no es otra cosa que un ejercicio de fuerza, de imposición de una voluntad de lucha sobre otra. Que la materialización de este hecho, es producto colectivo de la adquisición de consciencia revolucionaria de las masas y que la única forma de lograr esta conciencia es a través del desarrollo de una infinidad de luchas particulares articuladas por una estrategia y tácticas de periodo y conducidas por una vanguardia revolucionaria constituida por los elementos más avanzados y conscientes de la misma clase proletaria, en alianza con los sectores más dinámicos de los pueblos en lucha por su autodeterminación, como son el Pueblo Nación Mapuche.

Fíjense que ambos proyectos terminan donde mismo, exactamente. La diferencia radica en que el primero camina al patíbulo con los ojos vendados, y el segundo camina consciente, preparándose, y visibilizando opciones de triunfo y futuro. Un proyecto, el reformista, tiene la derrota asegurada. El proyecto revolucionario, si bien no tiene el triunfo asegurado, al menos se valdrá de si mismo, de su voluntad, de sus capacidades. El proyecto reformista desarma a la clase obrera. El proyecto revolucionario la empodera, la convierte en consciente de si misma, de sus capacidades y de su rol histórico.

El NO+AFP y la lucha de posiciones en la coyuntura electoral

El movimiento NO+AFP se encuentra enormemente tensionado por el proceso electoral en curso, que se decidirá el 19 de Noviembre, en primera vuelta y un mes después en segunda vuelta. Lo cierto es que, del lado de las masas trabajadoras, la indiferencia es profunda, puesto que saben que no tienen nada que ganar en el circo electoral.

La tensión política en aumento, tiene causas fundamentales; las aspiraciones electorales truncadas, las ansias de instrumentalización del movimiento al interior de la coordinadora nacional derrotadas ―cuyo debate se dio desde enero a abril del presente año―; esta derrota inicial a las aspiraciones electorales de Mesina no podían sino generar un franco proceso de disputa de posiciones, de proyectos políticos. El Frente Amplio y la Nueva Mayoría, ambos instalados en la conducción de la Coordinadora Nacional, han pretendido imponer una línea reformista y electoral al movimiento, fracasando rotundamente en primera instancia como señaláramos, no solo por la férrea oposición nuestra y de otros sectores de izquierda, sino que por la oposición de la amplia mayoría de trabajadores, que observaban atónitos la posibilidad de un nuevo “Iván Fuentes”. Esta apuesta, ha contravenido los acuerdos de la Coordinadora Nacional, en cuanto a que esta ha establecido colectivamente no convertirse en trampolín electoral de ninguna fuerza política. Sin embargo este sector ha pasando a llevar con ello sistemáticamente los acuerdos nacionales del NO+AFP, con el único propósito de imponer un plan político de apoyo a las candidaturas de dicho sector, que hoy disputa en el pantano electoral, esto con el beneplácito completo del ejecutivo nacional NO+AFP.

En un principio fueron claramente responsables de la profunda confusión y desconfianza generada en la propia coordinadora nacional, mediante el camaleónico movimiento de si la vocería nacional es o no candidata presidencial primer trimestre del presente año, luego responsables de la morigeración de la lucha, de su pérdida de intensidad y profundidad; que debimos haber desarrollado durante el segundo trimestre y por supuesto, en miras del nuevo escenario político del 2018, haciendo camino hacia objetivos superiores, hacia la profundización de la lucha de cara al escenario electoral durante el último trimestre del 2017. Este freno solo se explica por una razón: las elecciones burguesas, cuyo resultado, con el objetivo de mantener la unidad entre quienes disputan en el pantano electoral y su participación en la coordinadora nacional, es pues, hacerles algunas concesiones espurias; fotito con el vocero, autorización de usar la polerita amarilla, usar el plebiscito como plataforma electoral, no protestar mucho para que no los criminalicen, etc.

Lo cierto, es que el 2017 se ha caracterizado por la disputa entre quienes buscan hacer respetar los acuerdos nacionales dentro de la CNT, y quienes hambrientos de votos inútiles en el parlamento corrupto y en la carrera presidencial, no han hecho otra cosa que desconocerlos.

El 5 de abril del 2017, la Coordinadora Nacional NO+AFP plantea dos líneas de acción complementarias: el desarrollo del plebiscito nacional NO+AFP por un lado y el desarrollo de la protesta y el paro como formas de lucha alternativas. Evidentemente la coordinadora, en realidad su ejecutivo nacional, se centró de forma prácticamente exclusiva en el desarrollo del plebiscito y las marchas esporádicas y dejó languidecer las acciones de protesta.

Nuestro planteamiento e interpretación frente a estas dos tácticas fue la siguiente:

En nuestro esfuerzo por ampliar la lucha de NO+AFP adscribimos como organización inmediatamente al gran plebiscito NO+AFP, como táctica de lucha para incluir a sectores más atrasados en la conciencia de lucha, como táctica para incorporarlos para convertir su opinión en un hecho político relevante. La organización del plebscito debía tener además un requisito adicional, debía ser autoorganizado por los trabajadores, por la Coordinadora y sus territoriales, debía ser completamente independiente del Estado para constituirse en un pequeño gran ejercicio de poder popular. Además, el desarrollo del plebiscito permitía ampliar la influencia de la coordinadora a través de la propia agitación y propaganda, tanto del plebiscito mismo como de la propuesta del sistema de reparto, buscando su socialización masiva. En el mismo plano, como táctica para los sectores menos conscientes, la política de sabotaje financiero con las campañas de Fuga Masiva de Cuprum y Provida y el Cámbiate al Fondo E, las que durante el proceso han provocado el movimiento de decena de miles de afiliados. En segundo lugar, planteamos una táctica diferenciada para los sectores más conscientes, para las organizaciones políticas y de masas más organizadas, para la izquierda revolucionaria y para los sindicatos y asociaciones gremiales; la protesta, el paro nacional, como forma de seguir dotando de herramientas verdaderamente ofensivas al plan de lucha de la CNT, y por cierto planteando la necesidad de ir ejercitando el profundo arsenal histórico de los métodos de lucha de la clase trabajadora para romper con la normalidad burguesa y lograr sus objetivos reivindicativos y ampliar la posibilidad de sus objetivos políticos.

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Adicionalmente como Trabajadores al Poder y otras fuerzas políticas de la franja revolucionaria, propusimos e impulsamos como acompañamiento a estas líneas gruesas, la acción directa de masas a través de funas, ocupaciones, tomas. Que materializó fuertemente la Coordinadora Metropolitana NO+AFP, y por nuestra parte, el accionar directo revolucionario con formas de sabotaje a las sucursales de AFP (Martillos de la Felicidad1) conjuntamente con cortes de ruta, barricadas y diferentes formas de interrumpir la normalidad burguesa en el marco de los llamados a protesta nacional y movilización combativa, como fueron las jornadas del 1° de mayo clasista, el 1° de junio cuenta pública, el 24 de julio protesta nacional, el 25 de octubre protesta nacional.

El propósito de esta combinación táctica no es otra cosa que llevar a cada vez más amplios sectores del movimiento de masas a la pelea y a la confrontación con las clases dominantes, de tal modo que sean las ellas quienes vivan su propia experiencia de enfrentamiento, que tomen conciencia de las respuestas habituales de los poderosos a sus demandas legítimas, y con ello, ir construyendo procesos reales de desarrollo de conciencia en el proceso concreto de lucha; esto, vemos es lo que va a ir materializando en la práctica concreta, tácticamente hablando, el objetivo político planteado por la estrategia en la lucha contra las AFP, que es que las derribaremos mediante un proceso de lucha radical de las más amplias masas, no mediante la masividad pasiva y el desarrollo espontáneo con que sectores de la izquierda fantasean, con órganos de poder del pueblo trabajador puros —sin fuerzas políticas impulsando—, sino, ir construyendo fuerza social en lucha, accionar de masas, violencia política de masas y violencia política revolucionaria en donde las organizaciones políticas tenemos el deber de realizar correctamente en los momentos precisos.

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Estas combinaciónes, son las armas concretas para ir haciendo camino hacia los propósitos encomendados, superiores y estratégicos a discutir próximamente en el Congreso Nacional NO+AFP, encuentros de la izquierda revolucionaria, etc. Pero debemos también denunciar, chocan estos pequeños esfuerzos directamente con el buen comportamiento que exige la legalidad burguesa a los candidatillos y sus escuderos en la presente coyuntura.

Otro elemento transversal en la Coordinadora Nacional NO+AFP fue el emplazamiento que realizó a todos los candidatos —hombres y mujeres— respecto a la propuesta de sistema de reparto, y por cierto, la disputa y denuncia respecto a quienes se encuentran directamente en oposición a derribar a las AFP. Esta línea está acompañada intransablemente con la política de que la coordinadora nacional —constituida como acuerdo nacional que consta en actas— NO DARÍA NINGÚN APOYO particular a ningún candidato, ni tampoco presentaría una batería de postulantes desde la propia coordinadora. Quien lo hiciera sería a título personal, y no en representación de este instrumento, por tanto, nadie en la presente coyuntura podría utilizar la lucha NO+AFP para dichos fines, sin que esto tuviera costos políticos: Hoy Cristian Palma de Codelco está fuera del ejecutivo nacional por este hecho, mientras estos últimos le cierran el ojo para que salga por la puerta ancha.

Con esto, garantizábamos en el papel, la autonomía y la independencia de clase de la coordinadora nacional, y mantendríamos la confianza de las masas en este órgano de organización del pueblo trabajador, frente a una evidente e innegable crisis de legitimidad de la institucionalidad política y una tendencia clara a la abstención electoral en los últimos años.

Claramente estos lineamientos en abstracto aparecen como correctos, pero al ser implementados, develaron los verdaderos intereses de las fuerzas políticas al interior de la coordinadora y abrieron las disputas concretas que se han ido desarrollando. Hemos escrito mucho al respecto como organización política, y también, hemos desplegado política concreta con el propósito de marcar posición en este escenario. Esto último se ha expresado como síntoma en la Región Metropolitana, y muchas comunas y provincias fuera de esta, observan esta tensión como un problema exclusivamente santiaguino. En realidad, es la muestra de la disputa en el centro del poder, donde la tensión es profundamente más intensa pues aquí se alojan los gremios nacionales y las conducciones de las fuerzas políticas en disputa. Pero tampoco deja de ser cierto, que se aleja de las realidades y procesos propios de construcción que, en diferentes partes del país, en diferentes territorios y fuerzas en lucha, están desarrollándose tal vez con distinto ritmo e intensidad, pero tarde o temprano presentarán las mismas tensiones.

Sin embargo, lo que también es muy cierto, que hacer la vista gorda es un arma de posiciones pusilánimes. Bajar la tensión política es imposible frente a una seguidilla de malas prácticas que responden a intereses políticos que hemos develado extensamente2, y también la propia vocería metropolitana NO+AFP lo ha realizado en el marco de denuncia que su propio espacio le ha impulsado a realizar3.

La máquina burocrática busca limpiarse el camino

Estamos en presencia de un plan que busca eliminar a la actual metropolitana NO+AFP, con el objetivo de construir una plataforma que apoye los intereses político electorales del ejecutivo nacional. Por esta razón han construido una metropolitana paralela, con comunales fantasmas, delegados designados como el Sr. Nelson de Renca, como sectores deshonestos del Frente Amplio en independencia, y como guinda de la torta la designación de 2 voceros del Frente Amplio en esta nueva metropolitana en manos del Sr. Julio de dicho sector y Mauricio de Ukamau. Francamente esto es una teleserie, y de pésima calidad.

No contentos con el proceso de designación de delegados fantasmas en comunales inexistentes, en el proceso del plebiscito nacional NO+AFP, en donde dicho sea de paso la coordinadora metropolitana logró más de 100 mil votos; el plan sigue con la instalación de esta nueva estructura burocrática lo que ha provocado volcar en discusiones organicistas en la actual situación política de lucha contra las AFP, cuando deberíamos poner el acento en el plan de lucha previa a las elecciones de los poderosos, contra la nefasta propuesta del gobierno y el escenario de parlamentarización, y sobre todo, en un plan táctico-estratégico hacia los próximos años.

Podríamos hacer una lista larga de malas prácticas que son respuesta de intereses políticos claros, principalmente electorales, como develamos. No obstante, la discusión central no es el popurrí de anecdóticas y sintomáticas formas de imponer política por secretaría, sino, develar las posiciones políticas, y nuestras propuestas al respecto.

La izquierda revolucionaria debe tomar postura abiertamente

Sin intentar meter el dedo en la herida del sectarismo de la izquierda revolucionaria, siempre es bueno recordar que hoy cuando algunas fuerzas de esta franja ven los resultados del Plebiscito Nacional, se sorprenden de sus enormes potencialidades, omitiendo que antes fueron sus más acérrimos detractores. Esto lo señalamos, pues, es muy positivo que se expresen las posiciones concretas, como fue en el marco del plebiscito, pero también es necesario ser críticos y autocríticos.

Sin embargo, y principalmente, debemos decir, que la discusión hoy es más allá del plebiscito NO+AFP.

Desde la discusión de la izquierda revolucionaria y su política hacia las masas, el debate está centrado en las tensiones del metropolitano NO+AFP.

La TSR emite un documento principalmente orientado en la discusión postplebiscito que es en el marco del claro escenario de tensión dentro de la metropolitana NO+AFP. Esta señala: “los resultados del plebiscito no expresan la esperanza de las y los trabajadores en la democracia representativa, ni tampoco el permiso de las y los trabajadores para llevar adelante la radicalización de la lucha al margen de la participación masiva”.

Como TP sostenemos que, en esta línea, hay más una expresión de justificación de la propia política, que una descripción de un dato objetivo. Parece una impresión, más que un análisis. Nos parece evidente que el pueblo trabajador no fue a votar al plebicito nacional una autorización para “radicalizarnos”. Esta reflexión de TSR devela su miopía política y estratégica, puesto que no comprende la profundidad de la reivindicación NO+AFP. Lo gracioso es que esta no puede ser más radical, dado que constituye uno de los pilares fundamentales del capitalismo autóctono. El problema de la consigna de hecho es para el reformismo, que tal vez ellos representan tácitamente, de hecho para la conducción reformista la propia consigna en esta coyuntura electoral es un problema. ¿Cómo harán cuando negocien en segunda vuelta para votar por Guillier, quien es partidario de las AFP?. Ya deseamos ver el malabaristico espectáculo que nos ofrendará el oportunismo electorero. Específicamente, la posición de radicalización es parte de un sector de la coordinadora nacional que coloca como consigna “pasar a formas de lucha superiores”, y para nosotros, como organización política es profundizar y radicalizar la lucha en su sentido amplio e integral, como salida frente a un voto masivo NO+AFP en esta coyuntura electoral. El plebiscito en su papeleta no decía “¿nos dejan ser más radicales?”… esa lectura será resolución de los espacios concretos de organización de quienes precisamente están organizados en la coordinadora NO+AFP, no es resultado de un referéndum, y por el lado de las fuerzas políticas, responde a sus definiciones tácticas-estratégicas, no estrictamente a la espontaneidad de las masas. Por otra parte, observamos, que la política revolucionaria está siendo leída por diferentes sectores de la izquierda, centrada en las formas de organización en un sentido de administración, más bien burocrática. Para nosotros esta interpretación no define a la izquierda revolucionaria exclusivamente. Creemos que aquí se expresan como política central, respuestas organicistas frente a problemas políticos de estrategia y táctica. Lo vemos en las tesis del TSR respecto al NO+AFP: “significa profundizar la discusión y las reflexiones en torno al poder y la democracia, la administración y el control” (…) “reposicionar los principios históricos presentes en el desarrollo de la clase trabajadora: democracia de base, solidaridad, autonomía e independencia de clase. Asimismo, redoblar las reflexiones en torno al anticapitalismo por una perspectiva de poder desde y para la clase trabajadora”.

El problema principal dice TSR de la propuesta y plan de lucha del NO+AFP entonces, es pues, del primero, que no plantea el control obrero de la nueva institucionalidad del sistema de reparto, y del segundo, el problema es la democracia de base. Debemos decir, primero, si bien nosotros como organización marxista leninista que lucha por el Socialismo, si creemos en el control obrero, ahora, creer que el problema de la propuesta del NO+AFP es precisamente ese, es no entrar en la discusión de fondo: ¿Cómo derribaremos las AFP?. Además, el control obrero no puede decretarse, en papel, ni menos, exigir al Estado Burgués dicho control. Más bien, ese ejercicio se va desarrollando en los procesos de lucha concreta, en los hechos; es una expresión de poder y de correlaciones de fuerza concretas del movimiento obrero, con capacidad de hacerlo materialmente no porque se lo decrete o declare. El problema de la propuesta del NO+AFP en sentido feminista, en sentido socioambiental, y en sentido táctico-estratégico es algo a profundizar, pero su objetivo central que es eliminar las AFP es el faro que nos debe orientar para dar el debate de proyecto, plan de lucha y propuestas, sino solo estaremos dotando de un contenido en abstracto, como la administración del nuevo sistema de reparto. La pregunta que le hacemos a la TSR es y ¿Cómo ejercemos hoy el control obrero sin resolver el problema del poder material? ¿Es posible en el marco de un Estado Contrainsurgente, como el que vemos instalando montajes político judiciales que rompen el propio “Estado de Derecho? En segundo término el problema de las bases, de la democracia de base. ¿Les parece insuficiente que un millón de proletarios ―hombres y mujeres― hayan decretado la necesidad del fin de las AFP?

Nos sorprende mucho más la línea del colectivo La Savia, respecto a esta coyuntura particular en el NO+AFP. Señalan como política principal su foco en la reestructuración orgánica del metropolitano, sentenciando “necesitamos fortalecer la capacidad decisional del pueblo trabajador, construir y multiplicar sus organizaciones y obrar con autonomía respecto al Estado y con independencia en relación a las clases patronales. En ese sentido, creemos importante una reestructuración del Ejecutivo Metropolitano para dar el ancho a tamaño desafío”. En este sentido general, se sigue un sinnúmero de líneas estatutarias y de formas de administración abstractas exclusivamente burocrácticas y vacías de contenido político, misma respuesta que da el ejecutivo nacional, con su plan de ordenamiento orgánico como propósito de controlar a los disidentes y posibles nuevos participantes, incómodos que disputen el control de la burocracia (Piñera en el poder y la Nueva Mayoría a los espacios de base). La Savia, no es clara en señalar sus críticas concretas a la conducción actual del metropolitano, sublima con una propuesta administrativa, pero su propósito de fondo es generar una reestructuración sin señalar de forma clara el propósito de esta, sus propuestas concretas y el proyecto político a impulsar. Lamentamos este artículo, pues, más que abrir el debate, es más bien, la sistematización de lo que la metropolitana NO+AFP ya venía haciendo —insuficientemente—, lo que devela precisamente la ausencia de posición política en la coyuntura del metropolitano NO+AFP. Es más, el documento abre más interrogantes de las que aclara, respecto la verdadera posición política de La Savia, que es la que no señala, pero que por experiencia sabemos que siempre existe.

Hemos observado claramente en estos dos artículos, síntomas de la enfermedad que afecta a amplios sectores de la izquierda revolucionaria, que son la expresión concreta de carencia de política y posicionamiento político para la presente coyuntura. Por lo cual, el foco en estos sectores, y principalmente en alianza con el sector de convergencia 2 de abril en Santiago, y tímidamente por Solidaridad en esta misma ciudad, es poner, no de forma clara y honesta, y sobre todo transparente, su intención y práctica constante (en el último tiempo) de sacar a la vocería metropolitana que es parte de nuestra organización, como forma de bajar la tensión con el ejecutivo nacional NO+AFP, de tal modo de dar el gesto y canje, hacia un proceso de “unidad”, que en los hechos es subordinarse a la política nacional reformista que hoy conduce el ejecutivo NO+AFP (FA+NM). Esta unidad sin condiciones, con el propósito de bajar la tensión, no se hace cargo de la orientación política de la actual conducción nacional del NO+AFP, que pretende desplazar todo lo construido hacia el apoyo contingente de fuerzas electorales como centralidad, y en proyección hacia un plan de incidencia en la reforma previsional, que significa, elegir sacar lo que se pueda al Estado, y capitular en el camino de lucha de derribar las AFP. Con aquello, construir en paralelo un proyecto político de gobierno, nueva intentona de la izquierda reformista y pequeño burguesa, que es lo que realmente cree el ejecutivo nacional NO+AFP, y un sector de la izquierda revolucionaria que está siendo vagón de cola de dicho proceso.

Nuestra organización, Trabajadores al Poder, no será agua para dicho molino movido por la derrota de los intereses de la clase trabajadora; ojo, no celebren anticipadamente, en ningún sentido significa que renunciaremos, sino que con aún más ahínco disputaremos la posición que consideramos correcta con toda nuestra fuerza e ímpetu.

Nuestras propuestas para la presente fase de la coyuntura

El Plebiscito Nacional NO+AFP demostró nuevamente la voluntad de un sector significativo del pueblo trabajador de rechazo al actual sistema de pensiones, cuestionando principalmente el negocio y el abuso. Tiene un doble valor, por un lado una abrumadora mayoría, el 97%, rechaza el sistema de ahorro forzoso de las AFP, y por el otro, representa un ejercicio de organización independiente del Estado de enorme relevancia, un verdadero ejercicio de poder popular, con todas las fuerzas sociales y políticas empeñadas en darle forma, a la necesidad de una expresión popular verdadera y honesta. Es la expresión de los reales intereses de la clase trabajadora. Ninguna encuesta había jamás sido tan abrumadoramente exitosa. Si una encuesta, como la CEP, que consulta a 1500 personas, puede predecir o estimar los resultados de las elecciones, ¿Qué más se puede pedir a un plebiscito que consulta a 1 millón de personas? La representatividad general de este resultado es potente, pero la manifestación de una voluntad, por significativa que sea no es suficiente, esta hay que MATERIALIZARLA, con nuestras propias manos. Inmediatamente conocidos los resultados finales, la pregunta que recorrió Chile fue: Y luego del plebiscito ¿Qué?

En las masas, sin amplificación ni tampoco sobreestimando el estado de ánimo del pueblo, hay una atención y expectativa respecto del llamado que la coordinadora NO+AFP pueda hacer con los resultados del plebiscito.

Nuestra posición como organización política es clara, hacer un llamado al casi un millón de votantes que dijeron NO+AFP, a expresar su descontento en una gran Jornada de Protesta Nacional. El carácter de dicha jornada está dotada de los siguientes elementos:

a) Rechazo a la propuesta del gobierno que mantiene y profundiza el negocio de las AFP y las pensiones de hambre;

b) La única forma de garantizar pensiones dignas es derribando las AFP, y el actual intento de parlamentarización debe ser denunciada como la salida de relegitimación del robo de las AFP vía cambios cosméticos en el parlamento, lo que significa en la práctica renunciar a la consigna NO+AFP;

c) Rechazo absoluto al negocio y a la inmoralidad de los poderosos, quienes incluso, no sólo contentos con utilizar nuestros recursos para el crecimiento de sus utilidades, además festejan y se emborrachan con los recursos producidos con nuestro trabajo como lo ejemplifican las fiestocas de AFP Capital;

d) Exigir un sistema de pensiones de acuerdo a los intereses de la clase trabajadora, como es la actual propuesta de la Coordinadora Nacional NO+AFP: de Sistema de Reparto, Solidario y Tripartito.

Adicionalmente, nuestra posición no es ajena a la coyuntura electoral, por lo que llamamos a las fuerzas políticas a marcar clara posición en este escenario, y llevar a la práctica acciones concretas con ello. Nuestra posición es de Rechazo al circo electoral y el llamado a la Abstención a través de la campaña #YoMeAbstengo, de manera de promover la abstención electoral activa, politizada y en lucha. La actual propuesta de reforma al sistema de pensiones, no tendrá mejor resultado que los acaecidos con las actuales reformas en lo laboral, educacional, tributaria, constituyente, etc; salir a denunciar esta maniobra de las clases dominantes es fundamental frente a los cantos de sirena frenteamplistas y del reformismo.

Nuestra posición como organización política es pues, profundizar esta visión general, hacia la abstención electoral, llamando más allá de la lucha NO+AFP: es un llamado al conjunto de sectores organizados a profundizar la crisis de la institucionalidad política de las clases dominantes.

Además, debemos hacer los esfuerzos necesarios para que las fuerzas vivas del pueblo trabajador y de los pueblos en resistencia, Estudiantiles, Mapuche, Feministas, Socioambientales, Habitacionales, en lucha por la Educación, Salud, etc, a que convoquemos a una jornada nacional de rebeldía y protesta de los pueblos en lucha en todo el país previa a las elecciones burguesas. Es necesario que se exprese el descontento en cada territorio del país y la reivindicación de las demandas más sentidas de las masas. El propósito político de este ejercicio, es articular las luchas en la pelea concreta e ir posicionando un programa político del pueblo, en donde las fuerzas revolucionarias tenemos el deber de tomar posición y honestamente proponer caminos mediante la acción y el ejemplo.

La fecha principal de la Jornada de Protesta, debe ser previa a las elecciones de los poderosos, proponemos el 15 de noviembre. La razón, es expresar categóricamente el rechazo a la corruptela, al oportunismo y a las falsas promesas de las clases dominantes. Es un llamado general a la rebeldía de nuestros pueblos y su lucha intransable por sus demandas más sentidas que no serán conquistadas sino, mediante la lucha ininterrumpida y férrea de resistencia hacia un camino francamente revolucionario en nuestro país.

Este es el marco honesto y propicio para que las fuerzas de trabajadores ―hombres y mujeres― avancen hacia el Congreso Nacional del NO+AFP y hacia formas de organización y lucha superiores. El camino de construcción hacia futuras formas de movilización generales y amplias como las Huelgas Generales, o Jornadas de Protesta Nacional, que algunas fuerzas vivas del NO+AFP están proponiendo, generan nuestro absoluto respaldo. Si este se quiere materializar y llevar a la práctica. Y ese camino hay que construirlo en un marco de acumulación de fuerza sindical, territorial y de amplias masas de la clase trabajadora y el pueblo. Pero ese camino no puede, sino tener ensayos, experiencias concretas, apuestas. Nuestra organización pone a disposición su pequeña fuerza para dicho objetivo, y llama al conjunto de las fuerzas revolucionarias y en resistencia a organizarse para el despliegue de esta nueva magna tarea histórica.

NO+AFP
“Por la Fuerza las Impusieron, Por la Fuerza las Derribaremos”

¡CON RESISTENCIA, LUCHA Y DETERMINACIÓN A PROFUNDIZAR LA CRISIS DE LOS PODEROSOS!

¡PORQUE EL PARLAMENTO NO DARÁ RESPUESTA, A DERRIBAR A LAS AFP CON LA HUELGA Y POR LA FUERZA!

¡BASTA YA DE CONCILIAR, ES LA HORA DE LUCHAR!

¡ABSTENCIÓN ELECTORAL ACTIVA Y COMBATIVA!

¡JUNTO A LA RESISTENCIA MAPUCHE Y LUCHANDO CONTRA LAS AFP:

TRABAJADORAS AL PODER!

 

Dirección Nacional

Trabajadores al Poder

 

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