La persecución es Central: el caso de Christian Troncoso, ex dirigente estudiantil.

La persecución política al interior de las universidades partió casi a la par que las movilizaciones estudiantiles masivas del 2011. Y en la mayoría de los casos con reglamentos improvisados y que acumulaban polvo en la normativa interna de cada universidad, hasta que las movilizaciones llegaron. Más o menos el 2013, la mayoría de las universidades privadas ya adoptan un reglamento disciplinario, que es casi un reglamento tipo, para contrarrestar y castigar a quienes participen de movilizaciones, contemplando un procedimiento más o menos formal para la persecución de las supuestas infracciones. Es en el marco de esto que la Universidad Central inicia con un sofisticado e inescrupuloso camino de persecución a las y los estudiantes que sean partícipes de las movilizaciones.

 

Tal es el caso de Christian Troncoso, estudiante de último año de Ingeniería Civil en Obras Civiles, quien actualmente se encuentra sin poder reincorporarse a la Universidad, a terminar su carrera, en virtud de un sofisticado método de persecución ejecutado por las autoridades de la UCEN. Para ser específicos, Christian no se encuentra expulsado, como los estudiantes que otrora las autoridades de la UCEN hubieran intentado sancionar, sino que más bien se encuentra con un impedimento académico que, por un vacío en el Reglamento Académico, utilizan sus autoridades para impedir que el estudiante se reintegre. Seamos más claros, lo que se está aplicando a Christian Troncoso en este momento es una sanción académica en razón de que éste reprobó más de la mitad de su carga académica en un determinado semestre. Pero para volver a terminar su carrera, debía estar un semestre fuera de la UCEN y reintegrarse después de haber aprobado exámenes de suficiencia, normados por la dirección de Escuela, a fin de acreditar aptitud para poder culminar sus estudios. El gran problema es que, desde el segundo semestre de 2015 hasta la fecha, Christian ha rendido en tres oportunidades sus exámenes de suficiencia (cada uno respecto a las tres áreas de la propia carrera) y en todas esas oportunidades los ha aprobado, sin que las autoridades de la Universidad decreten su reingreso, y esto a pesar de que el reglamento académico no contempla impedimentos para que un estudiante pueda reincorporarse aprobados dichos exámenes. Es entonces esto un abuso de las facultades del que revisten las autoridades de la Universidad Central a fin de materializar una sanción sin fundamentos y a cualquier precio en contra de una persona que resulta non grata para los directivos de la UCEN.

Esta situación de rechazo, incluso luego de múltiples reuniones entre autoridades académicas y estudiantiles, ha llevado a Christian a recurrir a la Corte de Apelaciones, ya que interpuso un recurso de protección por la vulneración de sus derechos. Las razones y detalles se expondrán en esta entrevista realizada.

 

¿Cómo caíste en esa causal que te dejó fuera un semestre?

 

El año 2015, estando como Vicepresidente de la Federación de Estudiantes, sucedieron dos razones principalmente; lo primero, es que el plazo de la FEUCEN terminaba en mayo, pero las y los estudiantes votaron por extender el período, hasta noviembre, debido a que debíamos avanzar hasta concretas las negociaciones con las autoridades debido al petitorio emanado ese año en las tomas de los edificios. Segundo, por el fallecimiento de un gran amigo mío, Rodolfo Zuloaga, con quien teníamos una amistad muy cercana de años, lo cual me fue un enorme peso emocional. Ambas situaciones me impidieron rendir correctamente mis asignaturas, tuve muchas inasistencias y bajas notas, lo que no se contrasta con ese mismo primer semestre donde aprobé sin problemas todas mis asignaturas, por lo que se evidencia que fue algo circunstancial.

 

¿Por qué serías víctima de una persecución política?

 

Para mí es muy evidente, debido a que el proceso histórico que se ha llevado en la UCEN ha sido principalmente en contra de la concentración del poder que ostenta la Junta Directiva y, en específico, su presidente reelecto Ricardo Napadensky. Esta concentración se ve tanto en el estatuto y sus reglamentos, como en la práctica concreta, pero el silencio recorre aún los pasillos de la institución, debido a la fuerte represión que ha sucedido en los últimos dos años, en donde han echado a la calle a una Decana, un Decano, un ex Asambleísta y, ahora último, un Asambleísta, directores de Escuela, académicas y académicos como también otras/os compañeras/os (todas/os a favor de la democratización), que hoy no han podido continuar evidenciando la persecución por sus condiciones materiales principalmente. En resumen, mi caso de persecución es uno más de tantos, pero que ha podido ser visible por mis condiciones y grandes apoyos que tenemos en esta lucha, que no es particular sino que histórica.

 

Entonces, ¿cuál es la razón que fundamente esa política de persecución?

 

Para responder eso, quisiera separar históricamente en tres partes la razón de la persecución[1] teniendo como base la larga lista de expulsiones de universidades como la Alberto Hurtado, el Pedagógico, entre otras; primero, en que la comunidad de la UCEN ha intentado avanzar hacia una democratización en respuesta a la alta concentración del poder por la Junta Directiva, y en ese camino fuimos capaces de instalar asambleas multi-estamentales y democráticas (llamadas Claustros) por cada Facultad y finalmente en el año 2016 se culminó ese proceso en un Claustro Universitario. Segundo, las conclusiones de dicho Claustro Universitario fueron contundentes: la Junta Directiva debe desaparecer y se debe crear una nueva instancia multi-estamental (tipo Senado Universitario) que tenga atribuciones directivas y legislativas, entendiendo los órganos colectivos como ejecutores de las decisiones de la comunidad entera, lo que terminó, curiosamente, en la suspensión del Claustro Universitario y, para los que participamos, la razón detrás era evidente: le estábamos quitando el poder a la Junta Directiva y a cualquier organismo que tuviera poder de decisión por sobre lo colectivo. Tercero, ese poder del que se habla se evidenció de manera concreta en la denuncia que interpusimos como Federación de Estudiantes en el año 2015 y que como Vicepresidente asumí la coordinación, redacción y entrega de dicha denuncia, por lo que desde el MINEDUC se me reconoce como denunciante oficial. Por lo tanto, logramos evidenciar con documentos concretos del uso arbitrario e irregular de la reglamentación por parte de la Junta en la contratación de asesorías ejecutadas por Asambleístas (quienes luego votan por la Junta que, en estos casos, los financia), de la incorporación y destitución de rectores sin criterio objetivo alguno, y el uso antojadizo de los bienes inmuebles de la institución. Este es el marco en que se mueve el poder dentro de la UCEN y la razón fundamental de la persecución, y  es aquí en donde yo cometí claramente un error al reprobar las asignaturas, ya que les di en bandeja la decisión de utilizar nuevamente, y como queda de manifiesto en nuestro recurso de protección, el uso arbitrario e irregular de cualquier reglamento interno, siempre y cuando favorezca a los intereses de los mismos de siempre.

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¿En qué etapa se encuentra el recurso de protección que interpusieron contra la UCEN?

 

Actualmente, nos encontramos a la espera de los alegatos, luego que la propia Universidad entregara sus argumentos del rechazo y que son públicos en la página del Poder Judicial (http://corte.poderjudicial.cl/SITCORTEPORWEB/) ingresando con el número de la causa que es la N°56078-2017. Ahí pueden evidenciar, para que no solo consten mis palabras, que la Universidad entrega como argumento central el que el recurso que nosotros interpusimos está fuera de plazo, es decir se van a la forma y no al fondo en la esencia de su defensa.

 

Hace poco (lunes 25 de septiembre) la Corte de Apelaciones resolvió la suspensión de los alegatos a la espera de recabar más información. Entre ella, solicitó al MINEDUC que informe de los resultados de la denuncia que interpusimos el año 2015. También exigió a la Universidad información completa y documentada sobre mi historial académico y disciplinario, como de toda la información relativa a mis intentos por reincorporarme y las resoluciones de cada solicitud. Consideramos muy oportuna la solicitud de información hecha por la corte, puesto que somos los más interesados en que la mayor cantidad de antecedentes puedan ser analizados, precisamente porque confiamos en el contenido y consistencia de nuestros argumentos.

 

Por nuestra parte, hemos analizado el detalle de la reglamentación y del marco jurídico en el que se desarrolla el recurso, por lo que estamos tranquilos ya que hemos dado todas nuestras capacidades para poner de manifiesto la defensa, no solo por mí, sino por las y los que estamos en lucha contra una institucionalidad que no sea para todas y todos, y, en este caso, contra quienes se enriquecen con el esfuerzo de nuestras familias que tienen que solventar con crédito nuestra educación.

 

¿Qué pasos se vienen luego de la sentencia de la Corte de Apelaciones?

 

Existe la posibilidad de apelar ante la Corte Suprema, siempre y cuando se cumplan los requisitos que establece la ley. Nosotros estamos convencidos de que tenemos la razón y que nuestra teoría del caso está bien estructurada y planteada.

 

¿Cuáles han sido los efectos de esto en tu vida personal y familiar?

 

Las consecuencias de esta persecución política han sido que no puedo terminar mis estudios en la UCEN hace ya casi dos años, no puedo convalidar/homologar en otra institución y no tengo facilidad de financiamiento ya que, por el tiempo que he estado fuera de la Universidad, me han hecho perder el CAE y en noviembre de este año debo empezar a pagar los más de 17 millones de pesos por un título que no tengo, y es por eso que en el recurso exigimos que la UCEN se haga cargo de esta negligencia y que restituyan el CAE para poder culminar mis estudios en la misma Universidad, ya que no ha sido en ningún caso mi responsabilidad el estar fuera porque he cumplido con el reglamento tal y como lo expresamos jurídicamente en el recurso de protección que presentamos, y, por tanto, son ellos los culpables de estas consecuencias y son ellos quienes deben pagar.

 

¿Ha habido apoyo desde las y los estudiantes de la UCEN?

 

Evidentemente que sí. De hecho, el fruto de este recurso no habría sido jamás posible sin el apoyo irrestricto de muchas compañeras/os, trabajadoras/os y académicas/os, quienes han estado en lo emocional, intelectual y material en esta dura batalla que estamos dando y que no detendremos hasta las últimas, porque esto es más que una carrera, es más que un crédito, es por dar sentido y dignidad a nuestras vidas, de las y los que estamos luchando contra instituciones educacionales como la UCEN que llenan bolsillos de unos pocos a costa de nuestras propias familias, de familias que ponen sus sueños sobre nuestros hombros, ese sueño de la primera generación con educación universitaria y es por ellas y ellos, nuestras familias, por quienes no detendremos la lucha, haciendo todo lo que esté a nuestro alcance por devolvernos la dignidad que merecemos y que recuperaremos.

 

¿Qué se viene en cuanto al recurso?

 

La Corte debe llamar a los alegatos quizá la próxima semana, donde tenemos una rigurosa defensa preparada y respaldada, para luego esperar el fallo de si aceptan o no el recurso que interpusimos para reincorporarme y culminar mis estudios.

 

 

El llamado de Christian y su grupo más cercano de compañeras/os y familiares es el de seguir en esta lucha debido a que tiene que terminar su carrera y de dar un golpe a la represión que ejecuta la todapoderosa[2] Junta Directiva en contra de quienes piden educación gratuita y administrada por la comunidad de la misma Universidad. Es por eso, que el llamado es a informarse, visibilizar y organizarse para detener la represión que hoy como país vivimos en todo nivel y ámbito, y que como estudiantes y futuras/os trabajadoras/es deben aprender para superar el sistema en su integralidad desde la trinchera estudiantil.

 

R.E, Diario Venceremos.

[1] Mayor ahondamiento en la historia del movimiento estudiantil de la UCEN en: https://diariovenceremos.cl/2017/06/02/la-persecucion-politica-en-las-universidades-el-caso-de-la-universidad-central/

[2] Término acuñado en el artículo cuando se entrega la denuncia al MINEDUC por parte de la FEUCEN 2015: http://radio.uchile.cl/2015/09/14/u-central-la-denuncia-de-lucro-que-pesa-sobre-la-todopoderosa-junta-directiva/

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