“LA COORDINADORA NACIONAL NO+AFP DEBE GANARSE EL CORAZÓN DEL PUEBLO, SI QUIERE LLAMAR A FORMAS DE LUCHA SUPERIORES”

*Entrevista realizada al Vocero Metropolitano de la Coordinadora de Trabajadoras y Trabajadores NO+AFP, Yori Aguirre Gonzalez. Por Sergio Lastra Torres, Estudiante de Sociología de la Universidad de Buenos Aires  En el marco del Seminario “Gramsci: discurso hegemónico y reconstrucción de la Sociedad Civil en América Latina”. 14 de Julio 2017

 

Yori, ¿Además de participar en la coordinadora No + AFP, perteneces a alguna organización política? ¿algún partido? ¿O algo?

Sí claro, yo pertenezco a una organización política que pensamos y creemos en la política revolucionaria, que se llama Trabajadores al Poder. Estoy asociado obviamente a mi sindicato del Hospital Clínico de la Universidad de Chile como te señalé, pero, mi elección como vocero nace de las coordinadoras territoriales/comunales, las que conforman los espacios zonales del NO+AFP de la región metropolitana (zona norte, zona sur, centro y así), y de eso nace la Coordinadora Regional Metropolitana a la cual hoy día represento, junto a Roxana Guajardo Vidal quien también es vocera metropolitana, y dirigenta de su gremio en el Hospital Sotero del Rio.

¿Por qué para tu organización política es importante participar en la coordinadora NO+AFP?

Bueno, por muchas razones. La primera tiene que ver con un análisis de la situación política.

Nosotros caracterizamos la crisis política y la crisis económica mundial como un momento histórico significativo en el actual periodo de la lucha de clases; estamos en presencia de un alza sostenida del movimiento de masas, un alza del movimiento de masas a nivel mundial, acompañado de una crisis del sistema político, lo que definimos como una crisis profunda de legitimidad. Esa crisis es consecuencia en concreto de lo que nosotros llamamos, la ofensiva del capital sobre la clase trabajadora, esa contradicción que nosotros analizamos principalmente está alojada en que la clase obrera a nivel internacional ha ido padeciendo el empeoramiento de sus condiciones de vida en dicho proceso de ofensiva del capital; el modo de producción capitalista ha ido buscando cada vez más porciones de tierra y fuerza obrera para poder explotar, y así aumentar su tasa de ganancia y esa condición tiene consecuencias materiales para la clase obrera evidentes, en injusticia social, pobreza, etc.

Estamos en presencia además del retroceso de todos los beneficios del Estado que conocíamos históricamente, lo que ha provocado un empeoramiento de la clase trabajadora en sus derechos sociales aún más profundos, y Chile es una expresión ejemplar de eso; luego de la dictadura de Pinochet, conocida a nivel mundial, la profundización del capitalismo en nuestro país provocó la destrucción en todo nivel y área de la seguridad social que existía en nuestro país. Lo que hace el capital es tomar elementos propios del estado burgués que operaban como servicios de beneficio social, de seguridad social, derechos sociales, y convierte todos esos elementos en mercancía, para el negocio capitalista: la Salud Pública en Chile sirve como forma de traspaso de fondos públicos a privados, la Previsión Social que es lo que debería dar jubilaciones dignas para la clase trabajadora, hoy día está hegemónicamente, materialmente, en manos del mercado de las AFP y del negocio de las jubilaciones, y lo mismo en el sistema de Educación absolutamente dominado por el principio del lucro sobre el derecho social, y así un largo etcétera en Vivienda, Cultura…

Entonces ese fenómeno internacional que es el retroceso de los Estado de Bienestar por la ofensiva capitalista e imperialista actual, expresión concreta de la lucha de clases internacional, es el marco general en donde podemos observar como la clase trabajadora es golpeada profundamente en sus conquistas -parciales- históricas como son el marco de los derechos sociales.

En consecuencia, la inserción nuestra en el movimiento NO+AFP y en la Coordinadora Nacional, tiene que ver con que entendemos que este desarrollo del movimiento de masas y del proletariado en nuestro país es expresión de este marco histórico internacional. La clase trabajadora en confrontación cada vez más creciente, pero también ondulante, contra la ofensiva capitalista es resultado de este proceso de reconquista de los derechos sociales arrebatados, lo que hemos calificado como la lucha contra los pilares del modelo, cuestión importantísima, pues, en esta nueva oleada de lucha de la clase obrera por sus reivindicaciones, la pregunta es sí las clases dominantes, la burguesía internacional, los poderosos autóctonos, realizaran las mismas tácticas de cooptación, flexibilidad y retroceso táctico del estado burgués –el desarrollismo y el estado de bienestar- para reducir el descontento social, incorporando las reivindicaciones de las masas.

Nuestra respuesta es NO. Vemos más bien, un camino que va en el sentido contrario: golpear, reprimir, responder reaccionaria incluso facistoidemente a la clase trabajadora frente a sus demandas más sentidas, o bien, la utilización populista de algunas demandas parciales, para mantener el orden conservador de las cosas. Vemos materialmente y en el marco del desarrollo del modo de producción capitalista en nuestro país, expresión concreta del desarrollo mundial del capital, que poco a poco el movimiento de masas en nuestro país, la clase trabajadora y diferentes fuerzas subalternas están posicionando demandas, ya no solo economicistas, sino también combinando líneas de corte político (movimiento estudiantil, NI UNA MENOS, NO+AFP, socioambientales, etc), que están convirtiendo, subjetiva y materialmente a dichas demandas como inabsorbibles por el Estado burgués actual, toda linea que vaya en un marco neodesarrollismo o neokeynesianismo, es realmente una visión que no contempla el sentido que esta tomando el modo de producción capitalista, y es por lo cual, que nuestras demandas históricas, pilares del actual modelo, entran en contradicción con el sentido general del capital. 

La clase trabajadora chilena, sin saber con profunda conciencia la magnitud de la lucha que está dando, desata una lucha en contra de una de las vigas maestras del capitalismo en Chile. ¿Por qué? Porque este sistema de AFP tiene dos características: una porción del salario del trabajador, aproximadamente el 10% se lo entregamos a las AFP, y estas hacen dos cosas; invierten en la banca, donde están los grandes empresarios de nuestro país entre ellos Luksic, y con esas platas frescas, líquidas, hacen –en parte- préstamos a los propios trabajadores –el crédito- para que ellos después se lleven la ganancia por medio de la tasa de interés y otros mecanismos. Un segundo método que usan las AFP, o más precisamente los dueños de estos intermediarios, es invertir en la gran empresa, invierten en las forestales, en la Cámara Chilena de la Construcción, invierten en Colbún, en Falabella, en Cencosud, en la empresa local y además en capitales internacionales. Es decir, invierten en todo ámbito del capital, sea financiero, rentista, comercial, productivo, da igual, pues todos esos sectores están unidos en red, de forma jerárquica y estructuralmente bajo las manos de pequeños grupos económicos monopólico-financieros.

Las seis empresas de AFP que existen en Chile la gran mayoría de ellas son de propiedad norteamericana, por ejemplo, Provida su dueño es Metlife, conocida aseguradora internacional norteamericana. El 75% de nuestros fondos, su administración esta a cargo de empresas de EE. UU y son los directorios de las AFP los que deciden dónde y cuanto se invierte con el fondo total de pensiones que hoy llega a mas de $188.000 millones de dolares, equivalente a mas del 70% del PIB de nuestro pais.

Esto muestra que la clase obrera chilena sin tener plena conciencia de eso, está dando una pelea contra el mismísimo imperialismo y sus intereses, que es dueño en concreto de las AFP; está dando una pelea contra el capital monopólico-financiero, contra la banca internacional y una férrea batalla contra el capital local transnacional y autóctono, y toca además, no solo a este nivel de la estructura material del capital, sino que también a la burguesía burocrática, al bloque en el poder, financiado por los poderosos del mundo y por sus parásitos locales.

La AFP son una de las vigas maestras del modelo capitalista chileno desde el punto de vista del lugar que ocupa en el modelo chileno y su entramado con las clases dominantes internacionales y locales, y la clase obrera en favor de mejorar sus condiciones concretas y materiales de vida, empieza a dar una lucha que poco a poco ha ido conociendo su profundidad, por lo menos, el sector más dinámico y activo del movimiento de masas, que rompe la máscara del sistema que es el intermediario llamado AFP y se da cuenta que aparece EEUU, el imperialismo, aparece la banca internacional, aparece la burguesía internacional, los poderosos vagones de cola en nuestro país, los intereses del gobierno y del parlamento y a quienes estos últimos defienden.

Con esto te resumo la magnitud de la pelea que nuestro país está dando, y nuestra tarea como revolucionarios es seguir develando, hacer conciencia de esta magnitud, y mostrar camino con formas de lucha integrales frente a magna batalla. La pregunta es pues, cómo nuestras formas de lucha deben ir aumentando proporcionalmente frente a dicha magnitud de enfrentamiento y en base el desarrollo del movimiento de masas, y a la vez, cómo las expresamos hoy para mostrar camino.

Entonces, la coordinadora, lo que me dices es que se ataca un pilar fundamental de donde se sustenta el neoliberalismo en Chile. Bien, digamos, respecto a los partidos políticos tradicionales, ¿por qué crees tú que no se canalizan por ahí estas demandas?

La clase trabajadora, los gremios públicos del Estado, los sindicatos del sector privado y además los trabajadores no sindicalizados -que es la gran mayoría de la clase trabajadora chilena e inmigrante en nuestro país- se agrupan hoy, una franja pequeña del campo trabajador en instrumentos que no son legales, sino en movimientos de hecho, legítimos, en instrumentos con independencia del Estado; nuestras formas de organización poco a poco, y mediante las propias condiciones que la propia legalidad dominante nos impone, nos obliga a definir por fuera de la institucionalidad nuestra propia política y legalidad.

Yo no estoy haciendo una caricatura, ni una exageración, NO, las definiciones democráticas de la coordinadora nacional NO+AFP que provienen de una importante cantidad de regiones y comunas del país, definen su orgánica, sus definiciones políticas, sus reglas del juego, mediante la democracia de los trabajadores, es allí donde define sus propias normativas, lo que no está exento de contradicciones, pero que resolvemos en dicho espacio colectivo de hecho. Estamos en presencia de una de las expresiones más importantes de la lucha de la clase de obrera chilena después de la dictadura, la cual ha ido aumentando formas de lucha y de organización por fuera de la legalidad burguesa en términos de tendencia, como lo vemos en las asambleas territoriales, en la lucha portuaria, en las luchas de Aysen, Freirina, Chiloe, en el aumento de las huelgas ilegales, en las movilizaciones del sector público, en las organizaciones y articulaciones de la fuerzas políticas revolucionarias y anticapitalistas que apoyan y participan en dichos procesos.

Los partidos políticos del régimen o del bloque en el poder, en este marco, que para que ustedes sepan bien allá, los caracterizamos como el partido orgánico de la burguesía en términos de Gramsci, que es todo ese sector completo compuesto por el partido de la Bachelet que es el Partido Socialista, lo que conformó un conglomerado general que se llama Nueva Mayoría junto al Partido Comunista, DC, etc, conformando también en dicho espacio orgánico general un pacto de dominación en el que está por supuesto la derecha clásica que conforman los partidos UDI, RN, el conglomerado Vamos Chile que reúne a varios más, y un sinnúmero de partidos vagones de cola. Son esos partidos junto a las instituciones de las clases dominantes y los aparatos del Estado, los que han generado la crisis política de legitimidad, mediante su corruptela y décadas de traición frente a los intereses del pueblo trabajador, y, por cierto, frente a la nula respuesta en el marco que antes denominábamos la ofensiva mundial del capital sobre el trabajo. Esto ha provocado tres fenómenos subjetivos en las masas y muy concretos: la abstención electoral nacional que es gigante, en Chile estamos llegando al 60% de abstención en las elecciones caracterizando una crisis de participación y representación profunda, lo que nos habla de un sector mayoritario desafectado y desesperanzando políticamente de forma muy arraigada. En segundo lugar, todas las encuestas, oficiales y no oficiales, colocan a los partidos del régimen como las instituciones menos creíbles del país lo que no es más que una foto de la crisis de legitimidad y la destrucción de la confianza en la lucha política y sus instituciones, y en tercer lugar, hay una experiencia concreta cuando se desarrolla la primera crisis del modelo político por medio del movimiento estudiantil (hay algunos albores de la clase trabajadora forestal el 2001 y en el movimiento estudiantil el 2003) desarrollado principalmente en el 2006 por la revolución pingüina, en donde estudiantes secundarios que ponen el grito en el cielo diciendo que no quieren una educación de mercado, no quieren una educación con la constitución de Pinochet. Esto moviliza a todos los estudiantes secundarios en todo Chile y con alto apoyo popular, abriendo una grieta en los partidos políticos de la Nueva Mayoría (concertación en ese entonces) y de la derecha, como representantes ambos -con matices y disputas de proyecto, pero ambos al fin- del mismo sistema económico, del mismo sector político que defiende los intereses empresariales en nuestro país, de la patronal.

Por lo tanto, estos partidos en concreto hoy en día no tienen ninguna legitimidad para el pueblo chileno, y, por lo tanto, los espacios donde definen la política, que es el Parlamento, el Gobierno, la Justicia, pierden toda legitimidad; todas las instituciones en Chile hoy en día están en proceso de deslegitimación y putrefacción, incluso las policías, las Fuerzas Armadas, la iglesia, la cultura tradicional, pues todos los casos de corrupción y de abusos que se han destapado amplifican a 100 veces la crisis de legitimidad. Hay escenarios de corrupción en todos los ámbitos políticos, vínculos directos entre el empresariado y las leyes que los políticos fabrican, que es algo no nuevo, por cierto, pero hoy masivamente denunciado y con una percepción mucho más abierta de las masas. Es decir, es algo que ustedes lo saben perfectamente bien en Argentina, lo sabe la clase obrera a nivel internacional, pues aparecen televisivamente cada cierto tiempo estos hechos en cualquier parte del mundo, y, por lo tanto, todo eso genera un escenario donde no existe una legitimidad para llevar adelante un proceso institucional, vía parlamento, por ejemplo, y desarrollar en dicha arena las luchas sociales y sus soluciones.

Te digo, hubo un debate interno dentro de la Coordinadora Nacional, desde enero del 2017 hasta abril del 2017 en el cual se discutió si nuestra vocería a nivel nacional iba como candidato presidencial en el marco de las elecciones del presente año. La definición nacional fue categórica, NO.

No fue inánime, pero fue mayoría democrática.

En primer lugar, si entramos a ese lugar del juego político, decíamos, nos va a pasar la cuenta, en qué sentido, vamos a entrar en un proceso de deslegitimación, en un proceso de dudas de las masas, van a creer que nos vamos a vender, a los empresarios o a los partidos políticos, el movimiento, que nuestros intereses son otros, y así.

En segundo lugar, que es otro tema muy importante -y esto es posición de la metropolitana en particular y de los sectores de trabajadores más en las territoriales que las dirigencias sindicales nacionales-, que no hay ninguna alternativa en Chile para derribar a las AFP que no sea por medio de la fuerza integral del pueblo trabajador.

En Chile se instala la fase neoliberal, la profundización global del capital en nuestro país por medio de la fuerza, por medio del asesinato de miles, la tortura y desaparecidos de decenas de miles, esa fue la forma. No hubo otra forma. Y bajo las consideraciones de la clase dominante de nuestro país, no tenemos otra alternativa, la clase obrera chilena e incluso la lucha de los pueblos originarios en nuestro territorio, no tienen más alternativa que derribar dicho sistema económico, político y social, que no sea por la fuerza.

Nosotros a diferencia de ustedes, el 2008, cuando ocurrió la crisis internacional Subprime, y Chile pierde gigantes sumas de dinero (casi el 40% de nuestros fondos de pensiones que estaban colocados mayoritariamente afuera en el capital financiero, en la especulación financiera), en ese escenario no logramos eliminar las AFP, ustedes si, y nuestra clase trabajadora estaba en reflujo total, con excepciones por cierto, pero desarticulada profundamente. En Argentina se abre un proceso en el cual se eliminan las AFP (AFJP) eso es lo que ocurre en un marco de lucha que tiene como antesala las luchas piqueteras, el 2001 con el argentinazo y procesos de movilización significativos de la clase trabajadora. Acá la clase obrera golpeada, dispersada y las fuerzas políticas revolucionarias y de izquierda consecuente muy fuertemente golpeadas por la derrota, no dimos el ancho. El año 2008 no tuvimos la capacidad de respuesta. Y qué ocurre, Lagos crea los multifondos, crea los subsidios para la gente más pobre, para entregarles una pensión cagona. Pero no había una clase obrera fuerte, organizada para combatir. No existía la Coordinadora Nacional No +AFP como existe hoy. Hoy día que existe, nos damos cuenta que este Parlamento, el Gobierno, los empresarios en su conjunto, defienden como única voz el sistema de AFP y no hay alternativa, no hay forma de que los bancos abran las bóvedas para pasarnos nuestro dinero que nos han robado, mediante el dialogo más fraterno o la discusión técnica más rigurosa, no tenemos alternativa de que Luksic, Angelini, Matte, que Metlife, que EEUU, nos devuelvan nuestro dinero, por el solo hecho de que tenemos razón, pues financiamos directamente el capital internacional gringo y sus expresiones locales en nuestro país.

Bajo esas consideraciones, nosotros, si no tenemos un proceso de lucha en el cual la clase trabajadora chilena empiece a incorporar una subjetividad con coraje y de pelea, que asuma la defensa con toda su fuerza de esta lucha y de sus dirigentes/as, y que entendamos que el instalar un sistema de reparto en Chile será por la imposición de la clase trabajadora por sobre los intereses imperialistas y capitalistas autóctonos, y que sepa que las respuestas a dicha voluntad serán de criminalización, búsqueda de deslegitimación e incluso reaccionarias a nuestras medidas, si no tenemos esa claridad desde la clase obrera de las condiciones de lucha que enfrentamos y enfrentaremos, lo que va a pasar es que nos van a pasar por encima sin misericordia, y nos impondrán un sistema que profundizará el existente. Nuestra generación, las nuevas generaciones de trabajadores y trabajadoras, y los sectores más combativos y consecuentes del movimiento de trabajadores y trabajadoras NO+AFP no aceptaremos esta posibilidad ni camino, de ningún modo.

Respecto a los nuevos partidos emergentes como el Frente Amplio por ejemplo, que están irrumpiendo ahora en el escenario político chileno ¿Qué te parece sobre eso? ¿Tienes la misma impresión sobre estos espacios político institucionales que se abren?

Mira, el Frente Amplio tiene como todo proceso de dicha índole, podemos caracterizarlo como lo que allá corre para ustedes como el FIT como un intento de tercera fuerza ¿cierto?, en el fondo, todos estos ejercicios políticos como el Podemos en España, el Syriza en Grecia, todos estos procesos que se instalan como terceras fuerzas políticas contrapuestas a una especie de traspaso del bloque del poder entre dos conglomerados que son representantes de proyectos en disputa del mismo sector empresarial y de la patronal, aparecen estas terceras fuerzas irrumpiendo el campo electoral principalmente, más que en el campo político de masas o de forma integral, como expresión del proceso de descomposición de la institucionalidad dominante; pero son expresión de dicho proceso que busca por todas las vías posibles su oxigenación. La desaturación del oxígeno en la savia burguesa, la sobrevida de la institucionalidad burguesa hoy esta con ventilación mecánica en muchos aspectos, en algunas instituciones entubada para poder respirar; estas terceras fuerzas de izquierda progresistas, aportan mayor oxígeno a la sangre de la institucionalidad tensionada, algunas incluso, aportan para que la nuevas formas de la institucionalidad burguesa vuelva a gobernar sus pulmones autónomamente. Son un verdadero lubricante que reduce la fricción de clases.

Esta tercera fuerza en Chile, no es la misma que el FIT evidentemente, no tiene la composición “marxista fundante” principalmente reformista del FIT, es una línea muy parecida al Podemos Español, con eso me refiero a que tiene una línea principalmente socialdemócrata con corrientes marxistas al interior, postmarxistas principalmente y posmodernas en la conducción, y con pocos sectores vinculados a la clase trabajadora y al pueblo. Con una política comunicacional como táctica principal de agitación y propaganda, lo que permite hoy en día las redes sociales, pero en la concreta, es un esfuerzo que viene desarrollándose en Chile hace mucho tiempo, con diferentes expresiones, como Marcel Claude con un intento de candidatura presidencial de izquierda, Roxana Miranda que viene del grupo de los pobladores, diferentes experiencias, todas esas experiencias nacen bajo el interés de capitalizar el movimiento de masas como una expresión política hacia el parlamento y el gobierno como objetivo incluso estratégico central. Y obviamente consideran que el escenario electoral puede permitir un espacio de propaganda y la agitación de un programa alternativo hoy, como proceso de aproximación sucesiva al gobierno en el mañana.

Nosotros vemos -y esto te lo digo de una forma más particular-, que a nuestro juicio el Frente Amplio intenta una tesis táctica y estratégica, en la cual la vía de derribar los pilares del modelo en nuestro país será mediante una vía pacífica para llegar al gobierno e iniciar un proceso gradual de transformación.

Nosotros, compañero, tenemos que aprender de la lucha que nos entregó el periodo de la Unidad Popular en Chile, la experiencia con Allende, la experiencia del MIR y el FPMR y los proyectos políticos revolucionarios de Latinoamérica, la experiencia de Miguel Enríquez y otras y otros, la experiencia en dictadura de la Resistencia Popular, y esas experiencias nos demuestran que por lo menos para el caso chileno, nosotros no tenemos otra alternativa que conquistar un proyecto político que tenga una perspectiva integral, o sea, si nosotros creemos que vamos a llegar nuevamente con la ‘empanada y el vino tinto’ como decía el compañero Allende al gobierno y de esa forma vamos a eliminar la banca y las AFP, lo que va a pasar es lo que está ocurriendo ahora mismito en Venezuela, inevitablemente, para eso debemos prepararnos para defendernos y luchar.

El Frente Amplio te puedo decir, no contempla, ni integra en su proyecto político un proceso de lucha integral en Chile, nada. Es una experiencia progresista, que recoge las demandas de las masas, las agita comunicacionalmente, pero no se lleva eso a una táctica concreta, plantea el ex candidato presidencial Alberto Mayol que El Mercurio -que es uno de los periódicos más reaccionarios que tenemos en Chile y que apoyó directamente la dictadura y encubrió el asesinato de compañeros y compañeras- va a ser expropiado en su gobierno, así solo por decirlo ocurrirá; nosotros pensamos cómo el pueblo te va a creer un discurso tan “grandilocuente”, si tú no tienes práctica concreta que diga, “bueno estos tipos van a expropiar el mercurio, claro que si, porque hacen acciones directas, además tienen expresiones de fuerza concreta, creen en la violencia de masas y la revolucionaria, no sólo eso, la practican, creen en la autodefensa, se organizan para luchar de forma combativa, entonces, parece que algo tienen de razón, podrían hacerlo, lo intentan”. Pero si vamos a agitar así no más, desde el lenguaje y la acción mágica, sin traducción en la transformación de la realidad, y nuestra práctica concreta es criminalizar a los sectores que luchan con fuerza, o las acciones de mayor radicalidad las consideramos como algo que hay que desechar de la política, y nuestra estrategia y nuestra táctica no contempla ningún mecanismo de politización integral, en realidad, la gente, como ocurrió en las primarias, la gente no les cree, no les hace sentido.

Ahora respecto a los movimientos sociales en Chile. ¿Cómo ves tú que ha sido la adhesión hacia esos movimientos? Desde las personas particulares, quizás no tan politizadas digamos.

Mira, en Chile existe un alza del movimiento de masas innegable; sabemos en lenguaje político, que dicha alza sostenida está compuesta de flujos y reflujos, pero en concreto dicha tendencia más fuerte está alojada en un sector más activo (que también vive contradicciones), en una franja del movimiento de masas, una franja nacional que contempla gremios, sindicatos, activistas, organizaciones políticas, pero es una franja que también está en disputa y en la que nosotros disputamos y marcamos posición; donde está el Frente Amplio, estamos nosotros, están los partidos del régimen, el partido comunista clásico que está hoy en el gobierno, y así.

Todo lo demás es un escenario general de desafección política, de desesperanza y descontento combinados y en contradicción; la gente no participa en los espacios institucionales electorales, no participa en los órganos territoriales como juntas de vecinos, centros de madres, clubes deportivos, agrupaciones de usuarios de salud, no participa activamente. Hay una crisis de participación y de representación profunda. Por lo tanto, en las movilizaciones del NO+AFP, han logrado sacar un millón de personas a las calles, por lo menos, de forma nacional. En Santiago hemos logrado movilizar 500 mil personas, 700 mil personas que para nosotros es bastante, de hecho, es muchísimo.

A lo que me refiero con esto, es que la gran masa del pueblo desconfía absolutamente de los resultados de la lucha y de las instituciones políticas cualquiera sea, tanto del Estado como de la sociedad civil; lo único que sabe a ciencia cierta es que tiene que volver a trabajar todos los días, y que, lo que se plantea abstractamente como, vuelvo a repetir, “vamos a expropiar El Mercurio” así sin llevarlo a la práctica de ninguna forma más que en un combate onírico, el pueblo recibe eso (si es que lo escucho) que no se va a concretar en las próximas semanas, ni meses, ni años, sino que es una promesa más de campaña, un política abstracta.

Por lo tanto, lo que está en disputa en Chile, del punto de vista de la política, en un marco de condiciones paupérrimas materiales y en un marco de crisis de confianza y de legitimidad, lo que está en disputa en la lucha política de masas, en la construcción de proyecto, de referente y de organización del pueblo, es la conciencia.

Para ser más precisos y esclarecedores, quien se gane el corazón del pueblo van a ser aquellos y aquellas que podamos demostrar en la práctica política concreta, que sí podemos, que la lucha tiene resultados, que damos el ejemplo, que no traicionamos, que somos honrados, que no nos corrompemos ni robamos, que somos transparentes en la política y tenaces en la lucha. Y eso se hace en el proceso de lucha concreto, no hay otra forma.

Llevar adelante un proceso en esta línea, implica tener claridad de la estrategia, de la táctica, de la lucha de masas y de lucha integral contra el sistema. Nadie se ha podido ganar el corazón hoy, sino de forma parcial mediante cantos de sirena, que se convierten luego en ruido molesto.

Lo que sí te puedo decir es que la Coordinadora Nacional NO+AFP en todas las encuestas, formales e informales, es la organización más legítima que existe hoy en día en Chile, y nosotros y nosotras buscamos que las organizaciones de lucha del pueblo trabajador se ganen el corazón del pueblo, y de esa forma, cuando llamemos al pueblo a batallas superiores, esta con su voluntad y corazón, responderá a nuestro llamado.

En ese sentido, de ganarse el corazón del pueblo, la Coordinadora No+AFP va por buen camino digamos…

Va por buen camino, pero este camino no está exento de dificultades… ganarnos el corazón del pueblo es el camino más difícil de todos, pero fundamental si queremos llevar adelante luchas superiores, y esas luchas superiores solo las podremos hacer con el pueblo en lucha, con amplias masas del pueblo trabajador resueltos a la pelea por la conquista de sus derechos y necesidades más sentidas, y resueltos hacia procesos de poder mayor.

Cuando estuvo la opción electoral, en forma lúcida y madura logramos entender que para ganarnos el corazón del pueblo teníamos que responder a su confianza; acto seguido sacamos movilizaciones y la gente vuelve a participar, la gente está expectante de qué vamos a hacer, qué viene, la deslegitimización o legitimación no pasa por lo más o menos radical que realicemos, no necesariamente, sino por sus resultados, por su precisión y justeza política. Los movimientos cometen errores y tienen aciertos, la gente lo sabe, no busca perfecciones, sino respuestas concretas. Es tarea también de los movimientos y organizaciones no convertir a líderes en fetiches ni en dioses, sino en seres humanos concretos, y que cualquier persona en el mundo puede participar, asumir un rol en la pelea, convertirse en un líder, en una dirigenta, en una revolucionaria/o, en un/a luchador/a. Eso también lo ha hecho el movimiento estudiantil, el movimiento por el agua, y hay otro sector que no lo puedo omitir, que está mucho más a la vanguardia en este territorio y que no es el proletariado chileno, sino que es el pueblo mapuche. Hoy en día es el sector que está a la vanguardia de la lucha en este país, desarrollando una línea integral de la pelea por sus reivindicaciones más sentidas e históricas, porque ellos entendieron, hace mucho tiempo, que no hay otra alternativa para lograr su liberación nacional, que llevar una lucha integral contra el sistema capitalista y los poderosos que lo defienden. Y a pesar de los golpes que han tenido, los muertos, los presos y las presas, siguen con una resistencia activa, siguen dando el ejemplo.

El pueblo chileno tiene que encontrar su propio camino, y quienes nos organizamos no podemos pensar que dicho proceso es espontaneo, debemos hacer propuestas concretas, públicas y claras, y no solo hacer las propuestas, practicarlas.

Poco a poco vamos a ir entendiendo que la clase trabajadora que hoy día sale a pelear, es un sector de masas que no necesariamente vivió la dictadura, que no vivió la represión, el hostigamiento, la muerte, de esos años, pero vive los pesares de hoy. Por lo tanto, hay cosas que debemos conocer por nosotros mismos, nadie puede subsidiar esa experiencia, pero si podemos hallar en la memoria, en el estudio, en el debate, en la rigurosidad de la investigación activa y política, caminos recorridos y formas nuevas, apuestas.

Poco a poco vamos viendo cómo el sistema político responde, con formas hipócritas, con formas reales como la represión, con formas sutiles como la mentira y la criminalización, con formas directas como la confrontación, a nuestra demanda por eliminar las AFP. Esa conciencia la va incorporando el pueblo en la lucha concreta y va implicando que el pueblo tome posición, saque sus propias conclusiones como se decía antes, y las posiciones que va a tomar, obviamente van a ser también orientadas en base a los ejemplos que su conducción de, y hoy día su conducción dijo, si disputamos las elecciones, vamos a ir a prometer algo que hoy día no podemos ganar, porque para eso, para que el movimiento chileno derribe las AFP no necesita solo un gobierno, sino que necesita el poder, construir poder, y enfrentar por la fuerza a ese poder económico, político, cultural y material, esa es la diferencia.

Entonces en concreto, lo que ves tú, o tu organización, con la participación en la Coordinadora digamos es madurar ese poder para que no vuelva a ocurrir lo mismo, la maduración de esa conciencia…

Evidentemente, es una tarea de las organizaciones siempre volver a explicar, ejemplificar, a recordar nuestra propia historia para que nuestros procesos de lucha avancen.

La discusión que estamos dando algunos sectores, es una discusión estratégica-táctica; es respecto al Poder. Algunos sectores del movimiento NO+AFP, plantean qué para pasar de una lucha reivindicativa, vale decir, “quiero mejor pensión”, a la lucha política, hay que hacer, disputar al pueblo las elecciones. Nosotros decimos, que el paso de la lucha reivindicativa a la lucha política, no tiene que ver con el paso de la lucha economicista, gremial o reivindicativa parcial, a lo electoral, eso es una reducción clásica y burguesa de la lectura política.

Más bien, para que el pueblo pase del “quiero mejor pensión” a la lucha política, es decir, a la lucha por el poder, debemos arraigar en las masas con plena conciencia el paso de quiero mejor pensión a “quiero eliminar las AFP, el negocio con los derechos sociales, el negocio completo de la previsión social” ahí hay una conciencia política, porque en el fondo no quieren un sistema de negocio de las pensiones, y eso implica la pregunta por cómo eliminamos ese negocio, quien los defiende, quien lo sostiene, y como les disputaremos. Y si eso tiene una expresión práctica electoral según algunos sectores, pues que lo hagan, pero que no confundan a las masas y al pueblo en su conjunto, señalando que la disputa del gobierno es igual que la disputa por el poder, y que mediante un gobierno progresista de izquierda las AFP caerán.

Algunos piensan que la lucha contra las AFP es solo una discusión táctica, nosotros decimos que esta lucha ha permitido mostrar realmente aspectos estratégicos de la lucha, parciales pero embrionarios, directamente a las masas, esa es nuestra experiencia.

La discusión estratégica, que existe en tanto que llevamos a la práctica -la táctica- dicha abstracción, siempre se abre sobre lo mismo, respecto del poder y las formas de lucha para construir, confrontar, conquistar, tomar y transformar el poder.

Pero por eso, tú, en la coordinadora digamos, ¿ves que se está discutiendo eso, y en ese sentido es todo ganancia, o no es tan así?

Esta discusión es embrionaria. Pero esta incipiente discusión que estamos dando, está aconteciendo en un sector social tremendamente relevante: el proletariado chileno, esa es la gran oportunidad que tenemos de abrir hoy estas discusiones, no por la fuerza, no por aventureros, acalorados, afiebrados o por ímpetu juvenil como algunos señalan rasgando vestiduras, caricaturizando el escenario de la discusión y piensan que el pueblo trabajador saldrá asustado corriendo a sus casas a meter la cabeza debajo de la almohada, esa subestimación es escalofriante… Y si fuera así, debemos decirles a los pusilánimes, a los zigzagiantes y conservadores de la política que el mismo y propio proceso de lucha contra las AFP, permite inevitablemente, si hablamos con la verdad y de forma transparente, abrir esta discusión; ni siquiera en el movimiento estudiantil habiendo en este sectores y acciones tremendamente más combativas y grupos políticos profundamente ideologizados, se pudo dar dicha discusión plenamente, sino de forma aislada, pero si debemos decir, que este fue su antesala, motor fundamental hoy.

Para ser mas claros: NO necesitamos estar en una situación pre-revolucionaria para hablar de la Actualidad de la Revolución. Eso se hace desde ya, adecuadamente, transparentemente, con verdad y razón.

Para finalizar, próximamente el gobierno emitirá una propuesta de reforma previsional. En Chile el empleador aporta, desde el 2008, un 1% que es una cuestión insignificante. La propuesta de aporte del empleador que el gobierno impulsará es del 5% , y en el que las posiciones políticas en disputa hoy en el poder, se debaten por quien administra esos fondos (si las AFP o una entidad estatal)… como esperábamos esta propuesta no van al fondo del problema.

Se asume como una ganancia del movimiento NO+AFP al instalar el debate y lograr un aporte que antes no existía… pero esto no resuelve lo fundamental: las pensiones de hambre para hoy y para mañana, y el negocio escalofriante de los grupos económicos con nuestros fondos.

Que lo sepan: buscamos como movimiento y coordinadora NO+AFP eliminar totalmente el negocio de las AFP y el negocio previsional en toda escala.

Por lo tanto, las posiciones políticas, que para nadie es sorpresa, están claras en el bloque en el poder son que el gobierno y sus instituciones defienden los intereses profundos del capital internacional y local, y lo harán con todas sus fuerzas.

Efectivamente, hay una política que queremos ganar para el pueblo trabajador, tener conquistas concretas, pero para eso hay que presionar, por eso también decimos, el pueblo chileno tiene que ensayar formas de lucha para las luchas mayores del mañana que se nos aproximan.

Ahora no podemos estar en una etapa pacífica, pasiva y sin iniciativa, para luego pasar a una etapa de mayor fuerza, si las fuerzas no practican en concreto como pelear hoy, y enseñan a otros a cómo hacerlo. El 4 de noviembre del 2016 cuando fuimos al paro y protesta nacional NO+AFP, hubo cortes de ruta en todo Chile de múltiples formas; en Santiago hubo 60 cortes de ruta utilizando diferentes formas y estilos, unidas; tuvimos un estudiante en la ciudad de Valdivia que producto de la represión le fracturaron una pierna. Tuvimos en Santiago un joven que cayó 10 días preso por las manifestaciones; tuvimos movilizaciones nacionales activas y además hubo barricadas y masas peleando en las calles durante horas, y eso hace mucho tiempo que el pueblo en forma de masa en las calles no practicaba.

Entonces, nosotros decimos que para llegar a la estrategia tenemos que ir avanzando, aproximarnos sucesivamente al objetivo; nosotros decimos como organización política, que hay una táctica para el periodo que es avanzar de la crisis de legitimidad en Chile a la crisis de ingobernabilidad, o sea nosotros creemos que las masas con este nivel de descontento y de desafección/desesperanza combinadas deben ir avanzando en conciencia y formas de lucha concretas hoy; para pasar a un nivel y a un clima de ingobernabilidad y de rechazo a las medidas del gobierno y los poderosos, a escenarios de rebelión parciales y de desobediencia civil, debemos ganarnos el corazón del pueblo, dar el ejemplo, denunciar políticamente las maniobras de los poderosos, convencer a las masas en los resultados de la lucha, nosotros impulsando la lucha, logrando objetivos concretos, combinando formas de lucha de fuerza y de agitación, familiares y combativas, de reconstrucción y de iniciativa, ir acumulando fuerza concreta para las peleas próximas que se nos avecinan. Por lo tanto, nosotros pensamos que este movimiento, hoy en día, permite eso: aprender, construir y disputar. Permite ir ensayando formas que nos pueden ir aproximando a las formas de lucha superiores que creemos el pueblo chileno tiene que dar.

Porque hay una crisis económica y política concreta que no estamos inventando, que no hay que ir al pasado para sacar recetas de lucha, no hay que ir a mirar a Guatemala, ni el Salvador, ni Nicaragua, que son experiencias importantes, por cierto, ni es necesario mirar a Cuba y Colombia, ni siquiera tenemos que ir a mirar directamente a Venezuela y Corea del Norte, para hacer calco y copia de dichos procesos (obviamente que todo eso está siendo continuamente estudiado para pensar nuestros procesos); me refiero, que es necesario mirar, ahora si agudamente, precisamente esos procesos para pensar más bien, lo que se nos viene en el marco del desarrollo político, económico y militar para nuestro continente y nuestro país.

En el marco de la lucha, hay que mirar al ladito… nuestra propia historia desde la Unidad Popular y el paso por la Dictadura, como procesos históricos propios; mirar nuestra actualidad, el desarrollo del movimiento de trabajadores que se reactiva desde principios del siglo XXI, mirar el movimiento estudiantil, mirar la lucha del pueblo trabajador en sus territorios, mirar el movimiento feminista, y mirar sobre todo detenidamente al pueblo mapuche y su resistencia, y veremos que para derribar a las AFP impuestas en dictadura por la fuerza, solo podremos cumplir dicho objetivo, en unidad, principalmente en unidad, golpeándolas con todo el peso de nuestra historia, con todas nuestras fuerzas, sociales, culturales, políticas y materiales hasta obligarlas a caer.

Perfecto, bien Yori, te agradezco por tu tiempo y por tu buena disposición a la entrevista. Ha sido muy claro toda la exposición.

4 thoughts on ““LA COORDINADORA NACIONAL NO+AFP DEBE GANARSE EL CORAZÓN DEL PUEBLO, SI QUIERE LLAMAR A FORMAS DE LUCHA SUPERIORES”

Agregar un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s