Crisis en Venezuela: Un viraje imperioso hacia la revolución.

Crisis en Venezuela: Un  viraje imperioso hacia la revolución.

La revolución no es una idílica apoteosis de Ángeles del renacimiento, sino la tremenda y dolorosa batalla de una clase para crear un orden nuevo, ninguna revolución, ni la del Cristianismo, ni la de la reforma ni la de la Burguesía, se ha cumplido sin tragedia. La Revolución Socialista que mueve a los seres humanos al combate sin promesas ultraterrenas, que solicita de ellas una extrema e incondicional entrega, no puede ser una excepción en esta inexorable ley de la Historia. No se ha inventado aún la revolución anestésica, paradisíaca, y es indispensable afirmar que el hombre no alcanzará nunca la cima de su nueva creación, sino a través de un esfuerzo difícil y penoso en que el dolor y la alegría se igualarán en intensidad[1]

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Seremos  enfáticos en señalar que el proceso de crisis que vive Venezuela, desde nuestra trinchera no puede ser analizado desde una mirada parcial y unilateral como irresponsablemente han hechos algunas organizaciones de izquierda o como tiende a analizar la realidad la Burguesía mediante sus intelectuales o medios monopólicos de comunicación, por lo tanto hoy se hace fundamental  aportar en una lectura integral del proceso de crisis que vive Venezuela, ya que allí radica en gran medida el posicionamiento  que como izquierda revolucionaria debemos tener ante el escenario de lucha de clases global en curso. Por este motivo nos hemos referido reiteradamente al escenario de crisis integral que vive el Capitalismo en opiniones  previas[2],  allí nos deteníamos a observar  el contexto de decadencia que agobia a la humanidad, pero a su vez el momento histórico colmado de esperanzas que brinda la actual crisis para desatar la liberación de las conciencias y la emancipación de los pueblos del mundo que abre el actual periodo, si es que los revolucionarios logramos asumir la conducción y profundización de dichos procesos.  En esta línea Venezuela representa la más clara  cristalización de dicho proceso lleno de  posibilidades y peligros a la vez  para  la región.

Miremos un poco la actual situación de Venezuela desde una óptica más general.

La crisis integral del Capìtalismo que contamina el planeta, aloja en su génesis una aterradora  crisis de sobreproducción que empuja a la burguesía y los bloques hegemónicos a una inevitable disputa de los mercados, a una lucha descontrolada por el control de las materias primas y de las principales zonas estratégicas del planeta, con el objetivo de lograr satisfacer su hambre afanosa por alcanzar las tasas medias de ganancia que permitan su sobrevivencia. En consecuencia, como hemos visto a lo largo de la historia, para satisfacer dicho afán las clases dominantes empujan tenazmente a la humanidad completa a la barbarie y la guerra, método útil para la destrucción de las mercancías que saturan diariamente los mercados mundiales. Esta guerra, que ya hemos mencionado tiene características diversas y peculiares[3]  se expande a través de la disputa de los principales bloques hegemónicos que compiten y se  enfrentan en distintos continentes siendo participes activos de los procesos de crisis, ingobernabildad y guerra en países como  Libia, Siria, Ucrania y hoy Venezuela.

Por lo tanto lo que hoy se encuentra en curso en términos generales en Venezuela y el mundo entero es la ofensiva del Imperialismo Norteamericano en un contexto de crisis integral del Capitalismo y de disputa interburguesa, que explica las múltiples iniciativas que ha tomado Estados Unidos en la región[4], como por ejemplo el reposicionamiento del comando sur a través de ensayos militares y la instalación de nuevas bases Norteamericanas, la influencia en el tratado de paz en Colombia, que ha vuelto a posicionar al paramilitarismo en la frontera y la articulación (financiamiento, infraestructura, preparación ,etc.) de los elementos más reaccionarios y  decadentes de la sociedad que han pasado a la ofensiva y que nos reafirman que la bota yankee ya pisa con fuerza el continente.

Por otra parte este escenario general de disputa interburguesa explica también el avance de China en materia militar con la reciente inauguración de  su primera base naval en la estratégica nación Africana de Djibuti[5], que se incorpora al posicionamiento del país Asiático en materia de inversiones en diversos continentes que lo convierten en el principal socio económico de África y lo posiciona de forma significativa en  Latinoamérica desplazando a la Unión Europea (UE) como segundo socio comercial[6], de esta forma el país Caribeño se convierte en uno de los principales aliados estratégicos de Pekin[7] en la región,  aspectos que se suman a los anuncios de respaldo militar de Rusia, China e Irán[8] a Venezuela en caso de intervención militar en sus fronteras y su  posición de apoyo económico, logístico y de infraestructura con los países subdesarrollados, en un país atractivo y abundante en minerales de diverso tipo[9] Es en este contexto en donde ha nacido en algunos sectores una errada nostalgia hacia los gloriosos años de la URSS y la República Popular China del camarada Mao, que ha generado confusión respecto al rol de dichas superpotencias en el concierto internacional actual, que es importante aclarar, primero señalando el carácter abiertamente Capitalista de dichos procesos, su defensa irrestricta a la propiedad privada y el libre mercado y las brutales condiciones de explotación a la cual es sometida la clase trabajadora de esos países.  Finalmente entorno a su  rol de colaboración y no injerencia con el resto del mundo, que incluso algunos catalogan como pacifista, consideramos que es una posición oportunista coherente con el momento histórico que vive como potencia mundial en gestación, es cosa de mirar un poco la historia y ver el rol que cumplió USA en los procesos de independencia y descolonización en el tercer mundo en sus comienzo como potencia mundial para prever el comportamiento que tendrá China en el futuro.

En este escenario general se desenvuelve actualmente la crisis en Venezuela, Por un lado de la moneda a pesar del difícil momento político y económico que vive el gobierno, la Burguesía autóctona ha sido incapaz de derrotar a Maduro[10] y de revertir el escenario a su favor a través de los métodos propios de la democracia burguesa, (elecciones, plebiscitos, parlamentarismo, etc.) Por lo tanto en estrecho vínculo con el imperialismo Yankee y el paramilitarismo ha optado por profundizar el uso integral de dos tácticas, que le permitan mediante el discurso liberal instalar la falsa contradicción dictadura/democracia e instalar una falsa posición por el dialogo y la paz respaldada por los medios hegemónicos arrastrando a este debate espurio a una gran franja importante de despistados, mientras que paralelamente desarrolla audaz y tenazmente la guerra de clases mediante  sectores fascistas y reaccionarios que siembran  la ingobernabilidad a través de la protesta, el crimen y el boicot económico y digital[11]. Como hemos visto en ejemplos como el uso de un helicóptero para atacar la sede del Ministerio del interior,  en los ataques incendiarios a vidas humanas e  infraestructura del Gobierno, el crimen de un candidato por la asamblea constituyente del sur  de Ciudad Bolívar y recientemente el ataque paramilitar a una base del Ejercito en Ciudad de Valencia que da cuenta del conocimiento del arte de la guerra por parte de la oposición, que ha mantenido a lo largo del conflicto la iniciativa político militar y que caracterizamos como una acción agitativa de la moral opositora y de medición de la fuerza contraria que hay que prestar atención.

Mientras tanto en la otra cara de la moneda una vez más la historia nos demuestra que los resultados de un proceso  de carácter reformista y antiimperialista, por lo tanto gestado desde su génesis a medias  tienen resultados inevitablemente trágicos, primero porque se ha construido en base al respeto irrestricto de la institucionalidad burguesa, que lo ha limitado a  controlar solo una parte del Estado burgués y  en segundo lugar porque acarrea las consecuencias de haber sido incapaz durante más de una década de desarrollar una matriz productiva, una modernización de la agricultura y diversificación de la economía  en manos del proletariado y el pueblo que permitiese revertir la esclavitud primario exportadora y acabar con la dependencia de bienes de consumo provenientes del extranjero que producto de la baja de los precios de la materias primas (petróleo) y el boicot económico ha abierto en el actual escenario  crisis económica[12]  la posibilidad al fascismo y la reacción de articularse y tomarse las calles.

Creemos que hoy en día  Venezuela, se bate en la actual coyuntura entre el Socialismo y la Barbarie, entre el rotundo retroceso o lo posibilidad de avanzar sin tranzar hasta el Socialismo, no hay términos medios  para el enfrentamiento de clases, menos aun cuando esté esta debelado completamente,  en síntesis representa una esperanza para el continente, si es que la clase trabajadora y el pueblo Venezolano, sus organizaciones revolucionarias y sus dirigentes consecuentes asumen la conducción del proceso, toman la iniciativa político militar y se lanzan a la ofensiva y la organización del pueblo en armas  por la  profundización del proceso, que se exprese en las calles, industrias, liceos, universidades y comunas del país entero. Que como medidas inmediatas desarrolle la nacionalización de la Banca y el comercio exterior; inicie un proceso sostenido de industrialización, modernización de la agricultura y diversificación de su economía en manos de la clase trabajadora, que determine el no pago de la deuda externa y el fin de la explotación del arco minero del Orinoco[13], el castigo a los corruptos de toda índole (boliburguesia[14]/oposición)  y la expropiación de la industria privada.

Sin embargo nuestra actitud no puede reducirse a una posición puramente declarativa e insidiosa con los acontecimientos, expresión de la parcialidad y uniteralismo para leer los procesos que terminan respaldando primaveras jalonadas por el Imperialismo, ni tampoco quedar en la omisión, pasividad y silencio de otros, en consecuencia consideramos un  deber solidarizar con el pueblo  de Venezuela, denunciar la injerencia Imperialista y de  sus lacayos en el Continente,  pero también cumplir y concretar las tareas revolucionarias de profundización de la crisis en nuestras tierras y mantener nuestra postura crítica a los errores y los límites evidentes del proceso Bolivariano. Desdeñamos en este sentido la ausencia de algunos sectores que usufructuaron del proceso Bolivariano y que hoy para mantener estable sus acuerdos electorales al interior del Frente Amplio tímidamente fijan posición o simplemente se omiten prestando más atención a la encuesta Cadem que a los propios procesos políticos y sociales que sacuden el continente, por otra parte vemos con preocupación el rol acrítico que ha asumido una franja de la izquierda revolucionaria  asumiendo el lugar ocupado hace algunos años por los  sectores Bolivarianos del país, sosteniendo no tener la autoridad moral para plantearse de forma crítica al proceso, cuando como pueblo ya nos tocó asistir trágicamente a la derrota política y militar del reformismo, es decir la vía pacífica al Socialismo, señalando además como una irresponsabilidad política el constatar la inevitable salida violenta o de guerra civil que tiene el proceso Venezolano, cuando la iniciativa político militar del Imperialismo y la oposición fascista de los sectores opositores ya está en curso ( y ha cobrado vidas) y puede culminar en masacre como fue tras el golpe cívico – militar en nuestro país el 73’. Con esta afirmación no queremos pasar por alto el análisis concreto de la situación concreta, que evidentemente nos muestra diferencias entre un proceso y otro, principalmente respecto al rol de las  FFAA, sino en comprender integralmente el desarrollo de la lucha de clase y su inevitable desenlace violento, en este marco no podemos pedir a Maduro que al yankee le dé duro, cuando sabemos perfectamente que solo la respuesta radical de las organizaciones revolucionarias, la clase trabajadora y el pueblo  tienen la capacidad de proclamar  y materializar el Socialismo como un viraje real y concreto hacia la victoria.

 

JC.Lafertte.

 

 

[1]  El Alma Matinal, JC. Mariategui, (Se reemplaza de la cita el concepto de hombre por ser humano).

[2] https://diariovenceremos.cl/2017/07/03/crisis-decadencia-y-esperanzas/

[3] La guerra ha adquirido un tono o ha retornado a formas remotas,  en donde cualquier argumento o código “legitimo” para sostener un enfrentamiento armado está siendo desechado.  De esta forma la guerra contemporánea  ha transformado cada lugar en campo de batalla y ha definido todo método como válido o legítimo para lograr sus objetivos.  https://diariovenceremos.cl/2017/07/03/crisis-decadencia-y-esperanzas/

A nivel global, la expresión evidente de esta forma no convencional de Guerra la podemos observar en los procesos de desestabilización en países como Túnez, Egipto, Libia, Ucrania, Siria, etc. En donde más que presenciar una intervención directa de las fuerzas militares de Estados Unidos observamos una clara política de desgaste promovida por una intensa guerra económica, mediática (simbólica) e insurreccional que contempla protestas, acciones armadas, sabotaje, etc. Este proceso se prepara y gesta en un contexto de crisis. https://diariovenceremos.cl/2017/07/17/plebiscito-y-asamblea-constituyente-el-velo-democratico-que-esconde-la-guerra-de-clases-en-venezuela/ n

[4] l reposicionamiento del comando Sur se ha visto favorecido tras la multiplicación de bases militares Norteamericanas en el continente, provocado por un fortalecimiento de las relaciones diplomáticas con los Gobiernos de la región y la instalación de nuevas bases militares en Perú (2), Chile (1) y Colombia (8), por ejemplo5 . También por diversos ensayos militares en la triple frontera (Colombia, Perú y Brasil), https://diariovenceremos.cl/2017/07/17/plebiscito-y-asamblea-constituyente-el-velo-democratico-que-esconde-la-guerra-de-clases-en-venezuela/

[5] http://www.elmundo.es/internacional/2017/07/13/59676611e5fdeaae088b4618.html

[6] http://www.pucv.cl/uuaa/asia-pacifico/noticias/china-y-america-latina-2017/2017-03-28/141035.html

[7] http://www.dw.com/es/china-destaca-cooperaci%C3%B3n-con-venezuela-y-cuba/a-37543139

[8] http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/04/06/rusia-china-e-iran-anuncian-envio-de-tropas-militares-y-armas-en-apoyo-a-venezuela-en-ejercicios-para-evitar-invasion/

[9] Venezuela posee una gran variedad de yacimientos minerales se distribuyen por el Escudo de Guayana, al sureste del país. En esta área se localizan importantes depósitos de hierro, bauxita, oro, diamantes, caolín, barita y manganeso.

En el norte de Venezuela se encuentran importantes yacimientos de carbón, níquel, zinc, cobre, plata, plomo, arenas silíceas y cromo, así como otras especies minerales como titanio, platino, plomo, wolframio, estaño, cobalto, mercurio, magnesita, vanadio, bismuto, niobio y tierras raras. Actualmente, están siendo explotados yacimientos de más de 30 minerales. En el subsuelo venezolano existen grandes reservas probadas de petróleo y gas natural. Además, Venezuela posee grandes reservas de hierro y bauxita, así como importantes yacimientos de oro y diamantes, de importante valor. Todo ello hace que Venezuela constituya un objetivo de inapreciable valor para el imperialismo yanqui y las empresas multinacionales.

http://sugarra.blogspot.cl/2017/07/algunas-claves-para-entender-la-actual.html

[10] Cuando hablamos de Maduro, nos referimos a él y su gobierno.

[11] http://www.latercera.com/noticia/hackean-sitios-web-poderes-publicos-venezuela-llaman-protestar/

[12] A partir de 2014 empiezan a bajar significativamente los precios del petróleo en el mercado internacional, lo que hace más difícil la utilización de la renta petrolera para paliar los efectos de la crisis y el desabastecimiento de productos de primera necesidad (en buena medida provocada por el acaparamiento sistemático que llevaban a cabo los sectores antichavistas).

[13] El Arco Minero del Orinoco, conocido oficialmente como “Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco”, es un área rica en recursos minerales de Venezuela que ocupa mayoritariamente el norte del estado Bolívar y en menor proporción el noreste del estado Amazonas, así como parte del estado del Delta Amacuro. Cuentacon importantes reservas de oro, cobre, diamantes, coltan, hierro, bauxita y otros minerales. Abarca un área de 111.846,86 km², es decir alrededor del 12,2 % del territorio venezolano.

[14] Sector de la burguesía vinculado a altos miembros del aparato del Estado y que se beneficia de contratos y concesiones, permisos de explotación, etc. Un sector desarrollado al abrigo de la corrupción política. Es lo que popularmente se ha conocido como “boliburguesía” (burguesía bolivariana), aunque se trata de un sector que, como tal, no ocupa un lugar específico en la estructura de clases de la formación social venezolana. http://sugarra.blogspot.cl/2017/07/algunas-claves-para-entender-la-actual.html

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