Las panteras negras y el feminismo

Solo hace 8 meses, el partido pantera negra de autodefensa, cumplió 50 años de su fundación, por lo que se hace necesario dar reconocimiento y memoria, así como también rescatar lecciones de esta importante lucha.

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Los barrios negros de Estados Unidos, históricamente estuvieron marcados por la migración a este territorio, y en específico, la migración interna fue en su gran mayoría destacada por afroamericanos. Este antecedente, junto con una economía que solo beneficia a unos pocos y la poca preocupación por los sectores más desfavorecidos, provocaría condiciones precarias en los inmigrantes, tales como hacinamientos, tomas de terreno, el nacimiento de lugares de alojos populares para gente en situación de pobreza, y procediendo en lo que más adelante estaría profundamente arraigado en los barrios negros, el origen de los llamados ghettos. También, cabe mencionar que estas condiciones sociales derivarían en el crecimiento de la delincuencia, las pandillas y las drogas duras en aquel lugar, convirtiendo el espacio en los conocidos barrios peligrosos de Estados Unidos.

Durante los años 60, los barrios negros de Nueva York se caracterizaron principalmente por la pobreza, la desigualdad, la marginación, además de una fuerte discriminación racial y violencia por parte del Estado y de sus órganos represivos. Como respuesta a esta problemática, surgieron movimientos de derechos sociales, manifestándose en mayor cantidad en el barrio de Harlem, el cual contaba con una gran cantidad de Afroamericanos. Estos movimientos sociales, se dieron de distintas maneras, ya sea de forma no violenta, como diversas huelgas, pero también de forma violenta, como revueltas.

Es a partir de la necesidad de una organización en la comunidad negra, la autodefensa y la liberación como clase de sus opresiones, tanto de hombres como de mujeres, que nace el Partido Pantera Negra de Autodefensa.

“No es parte de la naturaleza de la pantera atacar primero, pero cuando es atacada y acorralada, ella responde de forma violenta y acaba con su agresor”, de esta forma explicaban su nombre, los y las integrantes del Partido. También popularmente conocida como las Panteras Negras, organización socialista y revolucionaria, que alcanzó su máxima expresión de fuerza en los 70’s y que duraría hasta 1982, debido a fuertes desarticulaciones a esta, asesinatos y persecuciones por parte del estado.

Las panteras negras, veían en el marxismo-leninismo una herramienta importante y necesaria para su liberación, manteniendo una fuerte crítica al capitalismo y el imperialismo estadounidense. Pero también recalcando la imperante necesidad de apoyo e internacionalismo proletario, tanto de color, género y  clase. Tal como lo mencionaba Hyey P. Newton, uno de los fundadores del partido: “es el objetivo de la BPP (black panther party) rechazar el capitalismo en nuestras comunidades y en las comunidades oprimidas de alrededor del mundo”.

“Era la política de la solidaridad radical internacional […] debido a la tremenda hostilidad que la Guerra de Vietnam estaba generando, las organizaciones juveniles en Alemania, Francia y Suecia crearon comités de solidaridad con la BPP. Viajábamos hacia allá, y juntaban donaciones para nosotros. Había movimientos de liberación en África que leían nuestro periódico y nos contactaban”, cuenta Kathleen Cleaver, miembro del partido.

Inicialmente la actividad del Partido Pantera Negra estaba relacionada con el patrullaje armado en las calles con el fin de protegerse de la brutalidad policial, haciendo seguimientos a estos, pero a raíz de un crecimiento en el nivel de organización y por medio de la autogestión, se crearon programas sociales orientados a la comunidad, como radios alternativas, periódico, desayunos gratis para niños y niñas, clínicas gratis de salud locales, la lucha contra las drogas -consideradas por el partido como una alineación con el sistema-, y también, clases gratuitas de derecho, economía, política, alfabetización, autodefensa y primeros auxilios.

Todo esto orientado a confrontar la estructura del poder del estado, utilizando estos programas de asistencia comunitaria para asegurar las necesidades básicas y como una forma de consolidar la comunidad, pero al mismo tiempo generando una educación académica y política, promoviendo la conciencia de clase, sin perder de vista el objetivo final, el de convertir la lucha activa en socialismo revolucionario para lograr una transformación estructural de la sociedad.

Pero un tema poco hablado, es el feminismo existente dentro de esta organización.

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Las mujeres miembros del Partido Panteras Negras tomaron un rol activo y combatiente en la lucha, no por nada, un 70% de la militancia era femenina. De la misma manera, soportaron las mimas prácticas hostigadoras y represivas del estado. A pesar del sexismo y la misoginia que inicialmente había en esta organización, el propio empoderamiento y cuestionamiento de las participantes del partido dieron paso a tomar liderazgos, cargos igualitarios, voz y participación en los espacios de organización. A principios de los 70’s, por ejemplo, la organización era mayoritariamente constituida por mujeres, como Kathleen Cleaver, Assata Shakur, Elaine Browne o Angela Davis.

Una de las primeras líderes, Elaine Brown, menciona un gran esfuerzo de parte de mujeres para superar al patriarcado al interior del partido: “una mujer que se imponía y se hacía valer era una paria… era una violación de una especie de principio del poder negro aún indefinido. Si una mujer negra asumía un rol de liderazgo, se decía que estaba erosionando la masculinidad negra”.

A pesar de este problema, que se fue solucionando con el tiempo, las feministas fueron tremendamente importantes dentro del partido, luchando férreamente por sus derechos, entre ellos, el control de su fertilidad. no se les negó tomar rol activo, convirtiéndose en líderes locales y representantes públicas de las panteras negras.

Annie Brown, periodista y activista, recalca que: “La BPP tenía una mente abierta hacia la expresión sexual y hacia los roles que las mujeres podían tener en las organizaciones de cambio social. La adhesión al empoderamiento femenino e identidades sexuales variadas dentro del partido permitió que mujeres como Angela Davis alcanzasen posiciones prominentes y de poder dentro del partido”.

La participación de las mujeres en el partido también incluía dirigir la editorial del periódico, aportar en arte gráfico, etcétera. La historiadora Ashley Farmer, afirma que en el periódico del partido, Black Phanter, regularmente “desafiaban roles de género al retratar a las mujeres como revolucionarias fuertes y armadas”, además en este, se incluían los problemas de las mujeres a lo largo de su publicación.

Si bien el feminismo negro surgió como necesidad de liberación de la mujer a raíz de la opresión que sufrían las mujeres negras, ya sea por parte del estado capitalista y patriarcal, como la violencia racial y de género, también era considerada como una liberación de la clase oprimida.

¿Y por qué hablamos de clase? Las feministas del partido Panteras Negras comenzaron a notar diferencias en su feminismo en comparación al feminismo proclamado por las feministas blancas. Ya que, las feministas blancas no relacionaban la opresión de género con otro tipo de opresiones y una estructura de fondo que ejerce y reproduce esta violencia: el patriarcado y el capitalismo.

Las reivindicaciones del feminismo blanco-burgués, en ese entonces, solo quedaban en meros cambios culturales e individuales, sin atacar los pilares fundamentales; invisibilizando el real problema en cuestión. Mientras las feministas blancas exigían cuestiones superficiales, las feministas negras recalcaban que ellas enfrentaban varios tipos de opresiones simultáneas. Es por esto, que el feminismo negro marcó una postura clara: No se puede disociar la violencia del sistema económico con la violencia hacia la mujer.

Es en esta línea que, a finales de los años 60, nació la organización Alianza de Mujeres Negras, con el fin de generar un debate en cuestiones de género dentro del Comité de Coordinación Estudiantil No Violento (SNCC), principal organización juvenil dentro del movimiento negro. Esta alianza planteaba que no era posible entender el racismo en profundidad sin analizar el sexismo, es decir, las mujeres negras tenían una doble violencia, eran negras, y también eran mujeres. Además, eran violentadas por el capitalismo, por lo que sus fuerzas estaban fuertemente orientadas en una interseccionalidad de las luchas. Esto como una transformación radical de la sociedad, sin perder de vista la lucha de clases, pero tomando en cuenta las diferentes opresiones ejercidas hacia las mujeres, más bien vistas como opresiones conectadas y entrelazadas.

Por otro lado, el feminismo negro desafiaba la estructura social-familiar que imponía un conservadurismo blanco, como una lógica de modelo ideal. Este desafío rompía con lo moralmente impuesto, abriendo paso a visibilizar un concepto de familia diferente. Una familia de la clase trabajadora, en que muchas veces era monoparental y con embarazos jóvenes. Concepto de familia que no nació desde este feminismo, sino que es un legado que se ha ido reproduciendo desde los tiempos de la esclavitud, esclavitud en la cual el concepto de familia se reinventó adecuado a su modo de vivir, por lo tanto, las feministas negras se identificaban mucho con su historia. Un modelo y opresión con el cual las feministas blancas no se identificaban en sus discursos.

Mercedes Jabardo, antropóloga, explica que “De hecho, lo que ocurrió en las plantaciones es que los esclavos reinventaron el concepto de familia. Y lo hicieron a partir de su propio bagaje, adaptándolo (adaptándose) a un entorno no solo nuevo, sino hostil. Los términos “hermano” y “hermana”, por ejemplo, son centrales en la experiencia negra en Estados Unidos. Son términos políticos que inmediatamente establecen solidaridad y sentido de conexión entre la gente negra. Ambos términos, inexistentes en lenguas africanas, fueron utilizados por primera vez en América y su uso está muy relacionado con la experiencia de la esclavitud. La conciencia de afinidad racial como base de solidaridad se debió desarrollar en el mismo momento en que los africanos se pusieron en el mismo barco en compañía de esclavistas blancos. Fue entonces cuando tuvieron conciencia de raza, como signo identitario. En ese momento, la conciencia racial transformó el significado de parentesco. Ambos términos -hermano, hermana- que los afroamericanos utilizan a la par, expresan parentesco en el feminismo negro. El término “sisterhood” (sororidad), que hace referencia a la igualdad entre mujeres, que ahora es utilizado por las feministas blancas, se lo apropiaron de las comunidades negras en las que participaron en el movimiento pro derechos civiles”.

A diferencia de las mujeres blancas feministas, que gozaban de privilegios de clase y color, las feministas negras experimentaban las múltiples violencias, como la de género, raza, clase y reproducción, en un contexto de dominación histórica. Es por esto que, Angela Davis planteaba que “El feminismo eficaz tiene que luchar contra la homofobia, la explotación de clase, raza y género, el capitalismo y el imperialismo”.

Por esto y mucho más, su lucha no fue en vano y no se olvida. Las panteras negras nos dejan un gran legado y lecciones que sacar sobre organización, unidad, feminismo, sororidad y visión integral de las luchas. Nuestro mayor homenaje es retomar activamente la lucha en construcción de una sociedad libre de opresiones, en deconstruirnos de manera conjunta, pero generando espacios de mujeres con miras de empoderamiento, comprensión, cuestionamiento y visibilización de las violencias.  con una visión interseccional y amplia, que reconozca las distintas opresiones e identidades, como una forma de análisis e inclusión, pero con un objetivo claro, el fin del capitalismo y el patriarcado como un todo.

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Los diez puntos que exigía el partido panteras negras de autodefensa:

  1. Queremos la libertad, queremos poder para determinar el destino de nuestra comunidad negra.
  2. Queremos pleno empleo para nuestro pueblo.
  3. Queremos que se acabe la rapiña de nuestra comunidad negra por parte del hombre blanco.
  4. Queremos viviendas decentes, adaptadas al ser humano.
  5. Queremos para nuestro pueblo una educación que muestre la verdadera naturaleza de esta sociedad americana decadente. Queremos una educación que enseñe nuestra verdadera historia y nuestro papel en la sociedad actual.
  6. Queremos sanidad gratuita para todas las personas negras y la gente oprimida.
  7. Queremos que todos los hombres negros quedemos exentos del servicio militar.
  8. Queremos el fin inmediato de la brutalidad policial y del asesinato de la gente negra.
  9. Queremos la libertad para todos los hombres negros detenidos en las prisiones y en las cárceles federales, estatales, de condado y municipales.
  10. Queremos que toda la gente negra procesada sea juzgada en tribunales paritarios o por miembros de la comunidad negra, como está previsto en la Constitución de Estados Unidos.

“QUEREMOS TIERRA, PAN, VIVIENDA, EDUCACIÓN, VESTIMENTA, JUSTICIA, Y EL CONTROL DE LAS TECNOLOGÍAS MODERNAS POR PARTE DE LAS COMUNIDADES DE PERSONAS”.

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